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domingo, febrero 19, 2017

Hoy, salimos: El Magraner Boig

En el barrio de El Raval barcelonés, el crecimiento desmesurado del turismo ha hecho que el interior de lo que antaño se llamaba Barrio Chino esté en proceso de perder sus pobladores de peor calaña, en beneficio de una oferta de restauración cada vez más variada y cosmopolita. Es en una de las calles de más mala fama de la zona, la calle Robadors, donde encontramos uno de estos nuevos colonizadores del distrito de Ciutat Vella: El Magraner Boig.


El Magraner Boig. Cuina grega

  • Nombre: El Magraner Boig
  • Dirección: Robadors, 22 (ver mapa)
  • Población: 08001- Barcelona



Puntuación: 7/10

  • Servicio: Amable y atento, aunque un poco caótico
  • Ambiente: Joven e internacional
  • Tipo de comida: Cocina griega
  • Precio: Principales entre 8 y 11 euros; tapas, unos 6 euros; postres, unos 4 euros; cerveza mediana por 2,50 €

Opinión:

El Magraner Boig ocupa los bajos de un edificio de nueva construcción que, con su techo alto y su superficie diáfana, permiten ubicar una gran cantidad de grupos gracias a la flexibilidad de disponer de un gran número de mesas y sillas de estilo rústico. Su decoración es minimalista con toques mediterráneos, mientras que el poema "El Granado Loco" del premio Nobel Odysseas Elytis y un retrato suyo, presiden la, a priori, fría estancia. Lugar de reunión de los "erasmus" griegos (y no tan griegos) de Barcelona, se pone a rebosar los fines de semana con una clientela eminentemente joven e informal. Conviene, por ello, reservar con cierta antelación... a no ser que no le importe cenar en la barra, claro.

La comida, cocinada al mejor estilo casero (nada que ver con los platos de las franquicias griegas), utiliza los ingredientes típicos mediterráneos que conocemos por estos lares, por lo que encontraremos una cocina muy cercana, de calidad, pero exótica a la vez. Los platos, servidos con mucha diligencia, son de raciones generosas, por lo que la relación calidad-precio nos es netamente favorable. Especialmente recomendables son el kolokithokeftedes con tzatziki (albóndigas de calabacín frito con salsa de yogur) y la musaka vegetariana. El kokinisto (estofado de ternera con patatas fritas), si bien tiene muy buen sabor, peca de tener algún trozo de ternera un poco fibroso.

A pesar de todo, el restaurante también tiene algún defecto, sobre todo derivados del ambiente bullicioso típicamente mediterráneo al cual los griegos no son ajenos. El ruido, prodigado por los numerosos grupos y por la reverberación de los techos altos, puede ser de tal volumen que puede llegar a apabullar, dándote la noche. Si lo suyo es ir en pareja y pasar una velada tranquila charlando, este local no va a ser su mejor opción.

En definitiva, El Magraner Boig es un buen restaurante donde disfrutar de una buena cocina casera al mejor estilo griego, a buen precio, y en un ambiente auténticamente mediterráneo.

Buena cocina casera al mejor estilo griego