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jueves, julio 31, 2014

La tuátera, el reptil de los tres ojos

Tuátera o Tuátara
Cuando hablamos del tercer ojo, la mente se nos va automáticamente -si no eres escatológico o estas en pleno ataque de migraña- al mundo de los chakras y las filosofías orientales. Este tercer ojo, nos permitiría conectar con el mundo espiritual que nos envuelve y encontrarnos con nosotros mismos. Uno, puede creer o no creer en la existencia de este "tercer ojo" ya que su existencia roza lo paranormal asociada a la glándula pineal que tenemos en el cerebro. Sin embargo, este tercer ojo existe, es bien real y está científicamente estudiado su existencia en un simpático reptil neozelandés: la tuátera.

Zona de distribución
La tuátera o tuátara (Sphenodon spp.) es un curioso reptil espinoso carnívoro que llega a medir unos 80 cms de largo, pesar 1'5 kilos y vivir más de 110 años, y que últimamente está teniendo éxito como animal de compañía en nuestras latitudes debido a su temperamento dócil. No obstante, a pesar de parecerse físicamente con ellos, no tiene nada que ver ni con lagartos ni con iguanas, ya que son auténticos fósiles vivientes, únicos descendientes de una antigua familia totalmente independiente del resto de saurios y que se remonta a más de 220 millones de años.

Es justamente por esta antigüedad y por su aislamiento en las islas de Nueva Zelanda que la tuátera ha mantenido toda una serie de características que la enlazan directamente con algunos saurios del Triásico; una de estas es la existencia sobre su cráneo de un tercer ojo que acompaña a los dos ojos normales.

Ojo pineal de una iguana
Este tercer ojo, también conocido como ojo pineal, se encuentra justo encima de la cabeza del bichito, aunque a simple vista -y sobre todo en la etapa adulta- no se diferencia a simple vista de una de las verrugosidades que tiene sobre su escamosa piel. Todo sea el decirlo, en su etapa juvenil la presencia de este ojo es más evidente y si bien este ojo no es exclusivo de las tuáteras -ya que se encuentran en infinidad de otros pequeños saurios e incluso en ranas- sí son los que más desarrollado lo tienen.

Ojo pineal de un lagarto
Al contrario de lo que se pueda pensar, este ojo parietal dispone de todos los elementos que dispone un ojo normal, con globo ocular, cristalino y retina como los demás, pero lo que no se ha detectado es que tengan un nervio óptico que conecte directamente con su pequeño cerebro. Aunque, eso sí, disponen incluso de partículas fotorreceptoras con las cuales captan la luz solar y que entroncaría con su función real, más allá del posible antiguo funcionamiento como tercer ojo funcional.

Tercer ojo de un Anolis
Los científicos que han estudiado la existencia del ojo pineal en tuáteras y otros pequeños lagartos, han llegado a la conclusión de que este ojo no funcional, tiene un papel muy importante en la termorregulación de sus cuerpos. Debido a que los reptiles necesitan la luz del sol para calentar su sangre y entrar en actividad, el tercer ojo haría como de aparato fotorreceptor, desprendiendo una serie de hormonas que regularían la mayor o menor cantidad de exposición de estos animales al sol. De esta forma, este ojo evitaría que el animalejo se calentara demasiado por una sobreexposición al sol.

Glándula pineal
En el caso de los humanos, la glándula pineal, que sería una estructura relicta de nuestro desarrollo a partir de los saurios (ver Renacuajos, la acuática clave del hipo) y que se encuentra entremedio de los dos hemisferios cerebrales, tendría una función similar al regular los ciclos de sueño y el reloj biológico de nuestro cuerpo. Asimismo, esta glándula se ha dado a relacionar con la existencia del tercer ojo humano por las religiones y filosofías orientales tales como el taoismo o el hinduismo.

En conclusión, más allá de chakras y espiritualidades varias, el tercer ojo existe como tal en los saurios y de forma residual en las especies más evolucionadas. Si usted no cree en que el ojo pineal le va a conectar "con la casa", tenga en cuenta que a su simpática mascota sí que le es útil; con ello quiero decir que, aunque usted sea un insensible, su mascota no lo es y tiene que cuidarla bien.

Al fin y al cabo, tiene un tercer ojo que lo vigila de cerca.


La tuátera, el saurio con más ojos que ninguno

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miércoles, julio 30, 2014

La heroica razón de preguntar la hora en Sant Pol de Mar

Sant Pol de Mar
A unos 50 kms al norte de Barcelona podemos encontrar Sant Pol de Mar, un bonito y pequeño pueblo costero de la comarca del Maresme, que es internacionalmente conocido, sobre todo, por ubicar el "chiringuito" de la afamada cocinera Carme Ruscalleda. Sin embargo, los habitantes de este tranquilo paraje de la costa catalana tienen su peculiar talón de Aquiles en una simple pregunta: "Quina hora és?" (¿Qué hora es?). La leyenda dice que hicieron un reloj de sol, pero que les quedó tan bonito que le hicieron un tejadillo, inutilizando el reloj y siendo el hazmerreir de la comarca; esta es la explicación popular, pero como tantas otras veces, la realidad va por otro lado y, en este caso, entroncaría con la Guerra de Sucesión y con unos hechos que llevaron a la destrucción total del pueblo el 15 de febrero de 1714.

Sant Pol... Quina hora és?
Preguntar a la gente de Sant Pol por la hora no es una forma demasiado segura de hacer amigos. El hecho de que los pueblos de alrededor lo hayan utilizado para hacer mofa y befa de la inteligencia de sus pobladores por el asunto del reloj, no ha ayudado demasiado a ello, pero, lo que no todo el mundo sabe es que esta leyenda está basada en hechos reales, aunque mucho más truculentos y sangrientos que no la romántica y naïf anécdota del tejadillo del reloj de sol.

Archiduque Carlos
A principios de 1714, Catalunya estaba sola ante el rodillo de las tropas franco-castellanas de Felipe V. El bando de los Austrias -formado por el Sacro Imperio Germánico, Inglaterra, Holanda, Portugal, entre otros- y comandado por el Archiduque Carlos (ya nombrado emperador Carlos VI) se había retirado de la contienda, dejando más solos que la una a los catalanes en la defensa de sus fueros y libertades (ver El Tratado de Utrecht o cuando la Historia pasó por Hospitalet). Estos, ante la merienda de negros que se avecinaba, se organizaron como pudieron para alargar la guerra al máximo, habida cuenta la posible reentrada de los ingleses en la contienda.

Felipe V de Borbón
Felipe V, apresurado por la posibilidad de que Gran Bretaña volviese a la carga, había puesto en sitio a Barcelona desde unos meses atrás, con la intención de hacer caer la capital de una vez por todas y, con ella, toda la resistencia catalana en el interior, la cual pretendía hacer levantar el asedio atacando a las tropas felipistas por la retaguardia. Sea como fuere, las tropas borbónicas controlaban diversos municipios de Catalunya y la guerra entre las fuerzas catalanas y las felipistas se convertía en un toma y daca constante entre unos y otros contendientes.

En esta circunstancia Sant Pol de Mar, con unos 400 habitantes,  era una plaza estratégica para asegurar los suministros a la Barcelona sitiada -estaba rodeada por todos lados menos por mar- por lo que pasaba constantemente de manos entre austracistas y borbónicos, ya que a estos últimos les interesaba Sant Pol para asegurar su retaguardia al tener Mataró bajo su dominio.

Sitio de Barcelona
Al estar Sant Pol en manos de las tropas austracistas del comandante Ermengol Amill, y dada la importancia estratégica de la plaza, las tropas borbónicas inician el día 14 de febrero un ataque combinado por tierra y mar con tropas provenientes del sitio de Barcelona.

Iglesia de Sant Jaume (St. Pol)
Los defensores, un centenar de hombres atrincherados en la iglesia, entre los que no se encontraba Amill, mantuvieron a raya a los 3200 hombres, 800 caballos, 2 galeras y 2 fragatas borbónicas que los asediaban durante 26 horas, tras las cuales y debido a la inmensa desproporción de fuerzas, tuvieron que capitular.

Una vez conquistado Sant Pol y abandonado por ancianos, mujeres y niños, como represalia, las fuerzas de Felipe V incendiaron el pueblo, destruyeron las campanas -que servían para llamar al somatén- y el reloj público de la iglesia, no dejando piedra sobre piedra y sometiendo de esta forma la población a los designios del rey Borbón. No obstante no acabaron aquí las represalias.

Defensores de Barcelona
Cuando los santpolenses quisieron reconstruir sus casas, la administración felipista se lo impidió, viéndose obligados a vivir en la playa en improvisados chambaos (refugios) hechos con cuerdas y mantas, y teniendo que soportar las burlas de las tropas vencedoras, las cuales no hacían más que preguntar la hora a los habitantes de Sant Pol, mofándose del hecho de haber sido vencidos y represaliados con la destrucción del reloj y, por extensión, del pueblo.

El paso del tiempo, la vergüenza de los derrotados y el desconocimiento general de lo acontecido por una documentación insuficiente, hicieron que la población, como explicación popular al dicho de "Sant Pol, quina hora és?" acabara por desarrollar la leyenda del reloj de sol y su histriónico tejadillo. Explicación legendaria que, en realidad, ocultaba unos hechos históricos luctuosos de represión, humillación y sometimiento que no han salido a la luz hasta hace relativamente poco tiempo y que, lejos de dudar de la inteligencia de sus habitantes, habla del coraje de los mismos por la lucha de sus libertades.


El reloj de Sant Pol, un símbolo de resistencia ante el enemigo
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martes, julio 29, 2014

Zwarte Piet, el curioso asistente español de San Nicolás

El Zwarte Piet
¿Papa Noel o Reyes Magos? Sea uno, otro o ambos, cuando llega la temporada navideña, estos personajes tradicionales se convierten en los más queridos por la chiquillería... así como los más odiados por los bolsillos de sus respectivas parentelas, evidentemente. Esta costumbre de que uno o varios personajes simpáticos, con su parafernalia, trajes, pajes y acompañamiento varios repartan los regalos navideños no es única de este país y todos los países europeos, en mayor o menor proporción, las tienen también. En el caso de los Países Bajos, es San Nicolás el que trae los regalos, pero vale la pena que nos fijemos en su asistente, el Zwarte Piet: es negro como un tizón y viene de... España.

San Nicolás y su sirviente
Efectivamente, así como a los tres Reyes Magos les acompañan sus respectivos pajes reales, que son los que les ayudan a repartir los regalos la noche del 5 al 6 de enero por todas las casas de tradición católica, en los Países Bajos (Holanda y Bélgica sobre todo), San Nicolás hace lo propio entre el 5 y el 6 del mes anterior, de diciembre.

Para ayudarlo, tiene un acompañante de raza negra, el Zwarte Piet (Pedro Negro), el cual, vestido con trajes renacentistas, con el cabello ensortijado, pendientes de pirata y los labios pintados de rojo vivo, ayuda al santo -más blanco que la leche- a repartir los regalos. Aunque eso si, solo a los niños buenos, ya que a los malos,  en el mejor de los casos les trae carbón y en el peor... el Zwarte Piet los mete en un saco y se los lleva de vuelta a España que es de donde provienen ambos personajes. Curioso cuando menos.

1885, Zwarte Piet y su saco
El origen de la tradición de San Nicolás (Sinterklaas, en Holandés) se pierde en la noche de los tiempos y enlazaría incluso con la mitología germánica. San Nicolás, encarnando el bien, es capaz de vencer el mal, domesticarlo y obligarlo a acompañarlo en su tarea evangelizadora. De hecho, una de las leyendas dice que San Nicolás se enfrentó al Zwarte Piet, un avieso personaje que se dedicaba a secuestrar niños, venciéndolo y obligándolo a ser su asistente desde entonces.

El porqué de la existencia del Zwarte Piet y su adscripción española, no está claro. Los especialistas especulan que se relacionaría con los moriscos españoles y con las razzias de los piratas berberiscos en las costas mediterráneas durante el siglo XVII, en las que llevaban a cabo secuestros y saqueos indiscriminados. No cuesta mucho pensar que los soldados españoles en Flandes llevaran las historias y enraizaran en el imaginario popular.

Estampa de 1917
Sea como sea, la imagen actual del Zwarte Piet no aparece hasta mediados del siglo XIX, en que posiblemente inspirado por la política colonial del momento, se asocia a los negros o a los moros como sirvientes de los colonialistas blancos. Es a partir de entonces que el personaje adquiere gran popularidad que lo convierte en preferido de los niños, en algunos casos eclipsando la figura de San Nicolás y llegando hasta la actualidad... aunque no exento de polémica.

El hecho de ser un personaje negro al servicio de uno blanco, el hecho de tener un papel negativo a priori y que cierta gente utilice el nombre de forma peyorativa y discriminatoria, ha hecho que al margen de la tradición en sí, hayan movimientos anti-racistas que cada año protestan de forma más o menos airada contra la figura del Zwarte Piet, generando un sonoro debate en la sociedad holandesa sobre la conveniencia o no de la existencia de esta figura tradicional navideña.

Cabalgata de Sinterklaas (2005)
Desde nuestro punto de vista, llama poderosamente que una figura como el Zwarte Piet, provenga de España, pero las tradiciones, como elemento vivo de la cultura de los países, tienen una lógica que no entiende de fronteras, y menos en un mundo tan globalizado como el actual. De una forma u otra, resulta que un moro, negro y español, secuestra a los niños traviesos en un saco y se los trae para España...

¿Quién dijo que la marca España estaba cotizada?



San Nicolás y su curioso asistente español

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lunes, julio 28, 2014

1365, cuando los mallorquines tuvieron el privilegio de ser catalanes

Catedral de Palma
La estrecha relación que ha habido desde siempre entre catalanes y mallorquines, ha hecho que, como en toda familia bien avenida (nótese la ironía), el roce haya provocado tanto el cariño como la rozadura. Esto es así en tanto que la conquista de Mayurca fue una idea de Jaime I El Conquistador, llevada a cabo por tropas de nobles catalanes en 1229 y repoblada por catalanes del Roselló, Empordà y Barcelona. A partir de aquí, los follones familiares a raíz del reparto de herencias de Jaume I, ya son continuos durante más de un siglo y acaban por agriar las relaciones entre los catalanes de la península y los de las islas. Sin embargo, desde la corona aragonesa, se veía Mallorca como un asunto catalán, hasta el extremo que, Pedro IV, en 1365, concedió el privilegio a los mallorquines a ser considerados catalanes y a regirse por los Usos de Barcelona. Estoy hablando del Privilegio de Sant Feliu de Guíxols.

Corona de Mallorca
Cuando Jaume I murió en 1276, dejó su reino a su hijo Pedro III de Aragón (Pere II el Gran, para los catalanes), el cual heredó todos los títulos de los reinos que formaban la Corona de Aragón excepto el del Reino de Mallorca, el cual se lo dejó a su hijo Jaime II. Nadie se explica el porqué de este peculiar reparto de un reino, pero lo que menos se explica es que, encima, el recién nombrado Rey de Mallorca, tuviera que ser subsidiario del Rey de Aragón, o lo que es lo mismo, de su propio hermano. Para más inri, además de las Baleares el nuevo reino de Mallorca tenía los territorios del Rosselló, Cerdanya y el señorío de Montpellier, y tenía la sede real en Perpinyà. Un auténtico disloque.

La sede del rey de Mallorca (Perpinyà)
Sea como fuere, Jaime II se pasó por el forro lo de ser "subsidiario" de su hermano Pedro III y se independizó. Para acabar de liarla, Jaime II, se alió con franceses y el papado contra su hermano (ver El archipiélago más pequeño de la Costa Brava: Las islas Formigues), lo cual no hizo más que liarlo todo un poco más. Confiscaciones, recuperaciones, vasallajes y desvasallajes al rey de Aragón, hicieron que el "Reino de las Mallorcas" fuese trampeando independiente hasta 1349, en que Pedro IV, venciendo a Jaime III de Mallorca en Llucmajor, se anexionó las Baleares y los territorios dependientes de la díscola Corona de Mallorca y los incorporó, ya definitivamente, a la Corona de Aragón.

Jaume III de Mallorca
En todo este contexto de expansión de Aragón por el Mediterráneo y de recuperación de las tierras mallorquinas para el reino, el rey Pedro IV (Pere III el Ceremoniós para los catalanes) decidió conceder a las Baleares los llamados "Privilegios de Sant Feliu de Guíxols" en 1365. En estos privilegios, los mallorquines adoptaban las constituciones catalanas, con los oficios y beneficios catalanes. Asimismo, se regirían por los Usos de Barcelona e incluso tendrían derecho a representación en las Cortes Catalanas. De esta forma pasaban a ser catalanes de pleno derecho tal y como lo fueron los primeros repobladores de la isla 135 años antes.

Pedro III el Grande
Los mallorquines (léase baleáricos) a partir de entonces se guiaban por las leyes y usos de Barcelona, si bien tenía el inconveniente que, ante cualquier problema judicial tenían que ir a Barcelona a dirimirlos, lo cual molestaba sobre todo a las élites mallorquinas que adoptaron de no muy buen grado lo impuesto por el rey catalano-aragonés, llegando incluso a no enviar representantes a Cortes a Barcelona. Todo sea el decirlo, que ello no pasaba a los representantes menorquines e ibizencos, ya que, recelosos del centralismo mallorquín, no dudaban en marcar distancias con sus vecinos y enviaban representantes a Cortes. 

Esta inclusión dentro de la estructura política catalana hizo que, por ejemplo, en el Compromiso de Caspe de 1412, en que 3 representantes de cada reino (Aragón, Valencia y Catalunya) tenían que escoger el nuevo rey que mandaría en Aragón, los mallorquines estuviesen incluidos en la representación catalana.

Compromiso de Caspe (1412)
La situación de catalanidad jurídica de las islas duró hasta 1439, en que Alfonso el Magnánimo, tras las continuas quejas de los nobles mallorquines, decretó el llamado Privilegio de Gaeta, que suspendía el uso exclusivo del derecho catalán y se sustituía por el Derecho Romano y una adaptación isleña de los usos catalanes que serían las que funcionarían en las islas hasta el 1715, cuando la monarquía hispánica asimiló finalmente toda la Corona de Aragón.

En definitiva, por mucho que guste o no, las islas Baleares y Cataluña han tenido y tienen una profunda relación mutua que nadie puede negar, compartiendo una historia, una cultura y una lengua comunes, si bien cada una con sus innegables particularidades. Otra cosa es que las relaciones hayan tenido altibajos, alternando momentos de hermandad con momentos de desapego, y que haya habido gente que haya querido explotar las diferencias, pero eso, simplemente, es harina de otro costal.

Al fin y al cabo, los plurales en "-es" del catalán es una aportación de los escritores mallorquines.

Por algo será.

Pedro IV (Pere III) el Ceremonioso

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viernes, julio 25, 2014

Pitarra o la forma de ganar 12 premios teniendo el jurado en contra

Monumento a "Pitarra"
Si usted ha paseado alguna vez por las Ramblas de Barcelona, bajando a mano izquierda, y ya cerca del monumento a Colón, seguro que habrá visto un gran monumento gris de un personaje sentado en un pétreo sillón, absolutamente desconocido para las galeradas de turistas propios y extraños que por aquella zona circulan a diario. Esta escultura, por si no ha leído la inscripción -ya sabemos que la lectura no es que sea un deporte de masas precisamente- está dedicado a Frederic Soler i Hubert, más conocido por el seudónimo de "Serafí Pitarra", un popular escritor y poeta catalán del siglo XIX... a parte de un personaje muy peculiar. O si no, simplemente tenemos que verlo en la ingeniosa forma que utilizó para arrasar en un concurso literario que, prácticamente, tenía vetado: los Juegos Florales.

Sello de los Juegos Florales
Los concursos literarios, personalmente, es algo a lo que siempre he evitado presentarme ya que, lejos de una objetividad de calidad o contenido, los vicios de los prejuicios de los jurados y  los intereses creados de los patrocinadores acostumbran a ser los que priman en todos estos certámenes. Una cosa similar debió pensar Pitarra cuando presentó sus obras a los Juegos Florales de 1875 en Barcelona.

Los Juegos Florales (Jocs Florals, en catalán), y aunque aún se celebren hoy día, era un concurso poético en que la intelectualidad catalana de la segunda mitad del siglo XIX, intentaba rehabilitar el uso de la lengua catalana para un uso literario, recuperando los concursos poéticos del mismo nombre que se habían hecho en la corona catalano-aragonesa durante la Baja Edad Media. Estos juegos, reunían anualmente la crême de la crême de la poesía y la literatura en catalán, con representantes de todas las zonas de habla catalana (incluidos valencianos y una nutrida representación balear). 

Reunión de escritores en casa de Pitarra
Sea como sea, en aquellos días, el catalán no estaba normalizado y las élites eruditas, imbuidas en plena "Renaixença", discutían sobre cual era el tipo de catalán que tenía que ser el estándar. Ello llevaba a agrias polémicas entre los defensores de una lengua catalana culta, próxima a los estándares medievales, pero totalmente distante respecto el catalán que se hablaba popularmente y entre aquellos que defendían un catalán no tan arcaizante, corrompido por el castellano, pero más cercano a la lengua que se hablaba en la calle. El handicap que había es que los organizadores de los Juegos Florales, tenían una sonora cadencia hacia los "arcaicos", por lo que los "modernos" partían con la desventaja del prejuicio del tipo de lengua usada en sus obras.

Frederic Soler i Hubert
En esta situación Pitarra, con una vastísima obra literaria en novela, teatro, poesía e incluso en zarzuela, pero con un marcado sentido del humor que le hizo dedicarse sobre todo a la comedia y a la sátira, si quería participar en los Juegos Florales lo iba a tener crudo para ganar alguna cosa, ya que era de los que utilizaba un catalán más popular y cercano en su obra y no se escondía de criticar a los "arcaicos". Evidentemente, en cuanto presentara alguna cosa, por muy buena que fuera su obra, el jurado iba a prejuzgar su estilo y se iba a comer lo de clavijo. A pesar de esta limitación, decidió presentarse... pero con "trampa".

Frederic Soler, sabiendo la manía que le podían tener, decidió que las diversas obras que presentaría al concurso fuesen copiadas por diversas personas (recordar que entonces las máquinas de escribir no existían) para que, de esta forma, el jurado no pudiera reconocer su letra. No contento con esta forma de "encriptación", hizo que diversos colaboradores enviaran estas obras desde Valencia y Madrid, para asegurarse así que nadie iba a prejuzgar su obra. El resultado de semejante estrategia fue espectacular.

Revista oficial de los juegos
Gracias a su estratagema, Pitarra dejó con la boca abierta al jurado al ser galardonado hasta 12 veces en los aquellos Juegos Florales de 1875: el premio "Flor Natural", el "Englantina d'Or", dos accésits al premio "La Patria", el premio de la Diputación de Lleida, el premio del Obispo de la Diócesis de Barcelona y seis menciones honoríficas más. Todo un éxito que le valieron ser nombrado Mestre en Gai Saber y, tiempo a venir, ser encargado de presidir los Juegos Florales de 1882. Todo un éxito.

Fue justamente la capacidad de llevar su arte al nivel de la calle, con un lenguaje conocido y cercano, el que lo hizo extremadamente popular y querido, y tras su muerte en 1895, se llevó a cabo una suscripción popular para ponerle un monumento, el cual se erigió en 1907 y que es el que se puede ver hoy día en las Ramblas de Barcelona.

Estampa de los "Jocs Florals"
En resumidas cuentas que, Frederic Soler "Pitarra", con toda la sorna y la desbordante imaginación que caracterizaron su obra, consiguió metérsela doblada al jurado, haciendo que su obra poética fuera reconocida y galardonada por quienes, de forma totalmente subjetiva, estaban predispuestos a no premiar al personaje pese a merecerlo.

Una razón más -esta vez histórica- para dudar de los concursos.

jueves, julio 24, 2014

El Couto Mixto, la olvidada Andorra entre España y Portugal

El Couto Mixto
Choca que en la Europa de hoy en día, entre países tan grandes como Alemania, Francia o España, subsistan minúsculos países autónomos como Andorra, Mónaco, San Marino o Liechtenstein. Las particularidades históricas de estos territorios han permitido que se hayan mantenido al margen de movimientos de acreción de los grandes países europeos y hayan sido capaces de llegar hasta nuestros días con su autogobierno intacto. Sin embargo, estos son solamente los que han sobrevivido, porque hubieron muchos otros territorios que, en tiempos más o menos cercanos, fueron absorbidos o eliminados después de mucho tiempo (a veces siglos) de existencia autónoma. Tal fue el caso de Moresnet (ver Moresnet, un pequeño país de apátridas), entre Holanda, Bélgica y Alemania, o el de un territorio independiente y absolutamente desconocido que existió entre España y Portugal hasta 1868. Se trata del Couto Mixto ¿lo conocía?.

Vista de Rubiás
El Couto Mixto (o Coto Mixto, en castellano) se trata de un pequeño territorio de unos 26,9 km2 ubicados hoy día en la provincia de Orense, y que comprendía los pueblos de Santiago de Rubiás, Rubiás, Meaus y un cuarto pueblo llamado Pena, pero del cual sólo se tiene constancia documental. Este espacio de terreno, hoy repartido entre los Concellos de Calvos de Randín y Baltar, destacó por ser, de facto, una república autónoma con toda una serie de privilegios acordes a su estatus desde el siglo XII hasta el año 1868 en que, oficialmente, fue disuelta por un acuerdo entre Portugal y España, pasándose por el arco del triunfo los derechos históricos del Couto Mixto. Una vez más, los peces grandes se comieron al chico.

El origen de este espacio fronterizo se desconoce absolutamente. Se cree que se remontan al siglo XII, y una leyenda dice que una princesa embarazada se perdió por estos lares, y como encontró cobijo en sus habitantes, la reina los premió con los privilegios de los que contaban. Sea como sea, todo queda de momento en terreno de la suposición, habida cuenta que los archivos que se conservaban fueron quemados por los franceses cuando en 1809 huían en retirada de las tropas inglesas que los asediaban.

Iglesia de Santiago
Los habitantes del Couto -unos 1000 en sus mejores épocas, reducidos a unos doscientos escasos en la actualidad- tenían derecho a escoger libremente la nacionalidad (portuguesa, española o vecino del Couto) indistintamente, y en proporción de sus intereses. Asimismo, estaban exentos de proveer de tropas a ambos países, de pagarles impuestos, no necesitaban licencia de armas, no estaban obligados a utilizar impresos oficiales, no tenían obligación de participar en política y, ni tan solo, necesitaban documentos acreditativos de su identidad, ya que con la partida de nacimiento les bastaba. Pero no acababa aquí.

Para más alegría de sus habitantes, en el Couto Mixto no podían entrar las autoridades, ni españolas ni portuguesas para nada, a no ser que fueran por delitos de homicidio, por lo que se utilizaba como zona de asilo, sobre todo si tenemos en cuenta que la gente del Couto no podía ser detenida en los 6 kms del llamado "Camino Privilegiado" (que hoy conduce al pueblo portugués de Tourem) ni en una legua en el entorno del territorio del Couto. Teniendo en cuenta que tenían libertad de comercio, la zona tuvo una gran actividad comercial, cuando no de contrabandeo de todo tipo de artículos. 

Casa del Juez en Meaus
La capital del Couto Mixto se radicaba en el pueblo de Santiago, y la máxima autoridad del territorio -el llamado Juez-  se elegía en asamblea de vecinos cada tres años, junto a sus "concejales", los llamados Homes de Acordo (hombres de acuerdo) y Homes Bos (hombres buenos), los cuales ejercían la administración política del Couto independientemente de cualquier otra, a excepción de la eclesiástica, ya que estaban supeditados a la Diócesis de Orense. No obstante, tanta libertad molestaba a los gobiernos español y portugués.

En 1851, los portugueses y los españoles comienzan conversaciones con tal de redefinir las fronteras y acabar así con los privilegios de los habitantes del Coto, los cuales, si bien intentaron defender sus intereses no pudieron evitar que las diplomacias hispanas y lusas, en medio del convulso siglo XIX, hicieran de su capa un sayo.

Caja de las 3 Llaves, símbolo del Couto
Tras unas largas negociaciones que llevaron 13 años, en que las diferencias entre ambos países fueron constantes, con divisiones del territorio que no eran aceptadas ni por unos ni por otros, finalmente, en 1864, se llegó al acuerdo de que la totalidad del Couto Mixto pasaría a ser español, a cambio de otros 3 pueblos, llamados "promíscuos" por estar incómodamente divididos por la frontera. El acuerdo fue ratificado en Santiago de Rubiás el 23 de junio de 1868, significando el fin de la secular existencia del Couto Mixto.

Desde entonces la zona empezó a sufrir un lento decaer, ya que si bien hasta 1960 tuvo cierta vigencia el contrabando, a partir de entonces ya ni eso, despoblándose cada vez más hasta la situación actual. Sea como sea, los vecinos del Couto Mixto -los cuales han formado una asociación que se rige siguiendo los términos históricos del Couto-  lucha denodadamente por que la memoria de este paraje gallego, antaño independiente, no se pierda para siempre en el inmenso e ignominioso baúl de la Historia olvidada.

Amén.


Placa en homenaje de la olvidada Andorra entre España y Portugal

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miércoles, julio 23, 2014

El escándalo que convirtió en homofóbico el número 41 en México

En el lenguaje popular existen muchas formas para definir a un homosexual y, para su desgracia, casi todas tienen en mayor o menor proporción un sentido peyorativo e insultante. La lista de palabras -la cual no hace falta recordar por ser harto conocidas y porque en este mismo instante la estará usted repasando- es prácticamente interminable. No obstante, entre todas las palabras más o menos imaginativas que denominan a un gay, existe un número que en México se ha convertido en sinónimo de homosexual y que prácticamente se ha convertido en tabú: el 41. ¿A qué es debido que un simple número devenga un símbolo del colectivo gay en México? La culpa la tiene un suceso que tuvo lugar en la capital azteca y que se dio a llamar periodísticamente "El baile de los 41 maricones".

Porfirio Díaz
1901. El presidente José de la Cruz Porfirio Díaz, antiguo héroe de guerra en el poder desde 1884, manda en México con mano de hierro, ganando todas las elecciones a las que se presenta una detrás de otra a golpe de sonoros "pucherazos". A pesar de ello, México tiene un periodo de desarrollo económico muy importante, gracias a todo un cúmulo de iniciativas (construcción de lineas de ferrocarril, concesiones de explotación de petróleo, reformas fiscales...) que beneficiaron sobre todo a las élites acomodadas a costa de los agricultores más humildes los cuales vivían en un sistema semi-feudal que favorecía a los grandes hacendados. México, a pesar de ser nominalmente una democracia, era, de facto, una dictadura despótica donde, si interesaba, los más básicos derechos eran conculcados flagrantemente.

Mapa de México
En la madrugada del 18 de noviembre de ese mismo año, la policía irrumpe de sopetón en una lujosa mansión de la calle de la Paz (actualmente Ezequiel Montes) del centro de la capital mexicana, donde un numeroso grupo de personas estaban celebrando una animada fiesta. La excusa del asalto de la casa por parte de las autoridades es que la fiesta se había celebrado sin permiso.

Caricatura de la época
Al irrumpir en el inmueble, la policía halló a 41 hombres bailando, de los cuales 22 iban vestidos de hombre y 19 iban elegantemente vestidos de mujer con toda la parafernalia que estaba de moda por aquellos entonces. Los policías encontraron de todo: desde pelucas a pechos postizos, pasando por pendientes y calzado bordado, así como que los hombres que iban vestidos de mujer iban maquillados talmente como mujeres. Todo un atentado a la machista sociedad mejicana de principios del siglo XX.

Un escándalo que afectó la jet-set
Evidentemente, la razzia efectuada por la policía mexicana tenía como finalidad la de reprimir la mascarada gay que, de forma totalmente privada, había montado un grupo de personas; represión totalmente ilegal y arbitraria habida cuenta que la homosexualidad estaba despenalizada en México desde 1871 y para hacer fiestas no había ninguna necesidad de pedir permiso a nadie...pero estaban en tiempos de Don Porfirio y la impunidad del régimen era la norma. Sin embargo, la cosa se complicó cuando la policía procedió a identificar a los participantes del "guateque".

Los 41 fiesteros eran en su inmensa mayoría gente de las altas esferas de la sociedad mexicana, entre los cuales incluso se encontraba un cura, por lo que, a parte de tres -que serían los más pelacañas-, del resto no se hicieron públicos sus nombres. Es más, corrió el rumor -nunca desmentido- de que hubieron 42 personas y que este "42" correspondería, ni más ni menos, que al yerno del mismísimo Porfirio Díaz, Ignacio de la Torre, al cual se le permitiría huir de la redada para evitar el escarnio público. Cuando trascendió al gran público, el escándalo fue de órdago a la grande.

Escarnio publico caricaturizado
Las caricaturas y coplillas que se siguieron al conocimiento generalizado de la noticia, hicieron que toda la sociedad que hasta aquel entonces tenía el tema de la homosexualidad como tabú, hablaran, por fin, de ella... aunque fuera a base de mofarse y escarnecer al colectivo gay. El impacto social de este suceso fue de tal calibre que, desde entonces, el numero 41 ha sido identificado con homosexualidad y, por ello, proscrito, hasta el punto que -según autores mexicanos- no existen los edificios con el nº 41, ni habitaciones de hotel, ni ningún cuerpo del Ejército numerados así, debido a la vergüenza y las connotaciones homosexuales del número cuarenta y uno. Tremendo.

Los 41 fueron detenidos, y si bien fueron condenados los 22 vestidos de hombre a la cárcel -rapados convenientemente para que se notasen, claro- y los 19 de mujer a hacer trabajos forzados al Ejército, el hecho de que numerosos de los implicados formasen parte de la camarilla porfiriense, permitió que 22 o 23 comprasen su libertad y no cumpliesen condena. Como siempre, los que tuvieron padrino, se bautizaron.

Marcha del orgullo gay en México DF
En definitiva, el "baile de los 41 maricones" fue el punto de inflexión a partir del cual se empezó a hablar abiertamente del colectivo homosexual mejicano, ya que, hasta entonces, era un tema absolutamente prohibido y escondido. A pesar de hacer más de un siglo de este asunto, México continua, hoy día, siendo un país donde el estereotipo del mexicano es muy macho y donde, pese a conseguir la legalidad del matrimonio gay en algunos estados y que se ha visto la gallina de los huevos de oro en el llamado "turismo rosa", la diferencia sexual está, socialmente, mal vista.

...y un simple número lo deja en evidencia.


Pese a la lucha por la igualdad de derechos, el 41 continua proscrito

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martes, julio 22, 2014

Cave Canem o la historia de un galgo muy señoritingo

Cave Canem
Cuidado con el perro. Este letrero, que podremos encontrar en infinidad de casas, jardines y vallados del mundo entero, nos pone sobre aviso de que detrás de este cartel nos encontraremos un fiero guardián perruno que vigila la hacienda para sus amos. El atávico miedo que tenemos al lobo lo utilizamos para, con su variedad domesticada que es el perro, disuadir a cualquier intruso que ose pasar la frontera establecida entre lo particular y lo público. Este uso del perro como guardián se remonta al Neolítico -por aquello de que nada mejor que un clavo para sacar otro clavo- e incluso lo fue en la antigua Roma, donde se han encontrado mosaicos en que se lee la inscripción "Cave Canem" (Cuidado con el perro) en la entrada de las casas. Sin embargo, los romanos, grandes aficionados ellos a los perros, no siempre utilizaban este aviso para avisar de la fiereza del can, sino todo lo contrario.

Galgo (o lebrel) Italiano
En las ruinas de Pompeya, en la casa llamada "del Poeta Trágico", se descubrió un bello mosaico en que un detallado perro en forma amenazadora, con un "CAVE CANEM" bajo sus pies, avisaba a los visitantes de que tuvieran cuidado con él. No obstante, y a pesar de que los perros grandes tipo dogos o mastines eran conocidos y usados, había una raza que era especialmente apreciada como especie doméstica entre los romanos: el Galgo Italiano

Catalina la Grande
Esta raza de perro está en las antípodas de lo que pudiera ser un mastín o perro de guardia al uso, ya que, lejos de ser un gran perro, es un delicado y frágil perrito faldero que puede medir unos 38 centímetros de altura hasta la cruz (donde empieza el cuello y acaba el lomo) y pesar entre 5 y 8 kilos, siendo la sensación entre las familias más acomodadas de Roma. Hasta tal punto que autores romanos como Ovidio, Horacio, Plinio, Claudiano o Petronio los mencionan en sus obras.

El Galgo Italiano, como su nombre indica, procede de la miniaturización de los galgos más grandes, los cuales se utilizaban en el campo para la caza a la carrera de conejos y liebres; de aquí su nombre genérico de lebreles. Sin embargo, estos galguitos, no tenían una utilidad al uso del de sus primos más grandes, sino, simplemente, la de hacer disfrutar a sus amos de su pizpireta compañía.

Pintura egipcia
Estos pequeños perros se conocen desde muy antiguo, ya que se han encontrado restos momificados de hace 6000 años en Egipto, y han sido distribuidos por toda la cuenca mediterránea desde antiguo por fenicios y griegos, que los llevaron a Roma. Los griegos, por su parte, los consideraban especialmente útiles para diferenciar las muertes verdaderas de las fingidas, de tal forma que si había algún espabilado que quería hacerse el muerto, el pequeño galgo lo descubría ipso facto. Un uso, como mínimo curioso.

No pudo escapar del Vesubio
Pero no solo se han encontrado sus restos en Egipto, sino que también se han encontrado restos de este tipo de galgos (si bien un poco más grandes al estándar fijado en Italia en el siglo XX) en las propias ruinas de Pompeya, al no poder escapar cuando el Vesubio hizo explosión. Y es que, pocas razas más domésticas hay que este pequeño lebrel, el cual, gracias a su esbeltez y armonia de líneas, ha estado presente de forma preeminente en todas las cortes europeas.

Vivaracho y ladronzuelo
Este lebrel -también llamado Piccolo por los italianos- es simpaticón, tímido, inquieto, muy inteligente y, con su mirada de cordero degollado, un auténtico pícaro que obtiene todo lo que quiere de sus amos... y si no, no duda a tomarlo por su cuenta, gracias a un cierto mal vicio cleptómano. Es friolero debido a su pelo corto gris, canela o negro, lo cual lo hace remolonear a la hora de salir a la calle... y un tanto señoritingo, ya que puestos a escoger, prefiere el cemento a la tierra o hierba: su aristocrático estatus le impide ensuciarse, claro.

¿Me das un trocito? Vengaaaa...
Sirve mal como guardián ya que, más que ladrar, lo que hace cuando presiente algún peligro es salir huyendo... y teniendo en cuenta que es un galgo miniaturizado, cuando el instinto le indica que ha de apretar a correr, sale la verdadera vena galguera, pudiendo alcanzar los 35 km/h con sus delicadas patillas -que pueden quebrase con cierta facilidad. En estas circunstancias, tratar de recuperarlo puede ser un auténtico dolor de cabeza para su dueño.

Señoritingo y hogareño
Es justamente por esta delicadeza, a la vez que por su tendencia hogareña -que lo lleva a comportarse a veces como un gato más que como un perro- que los romanos avisaban con su "cave canem" a los visitantes. En realidad, no siempre pretendían avisar de la fiereza del guardián canino, sino que, otras muchas veces simplemente estaban avisando de que quien traspasara aquella puerta no pisara al pequeño galgo que por allí transitaba.

Pero eso, evidentemente, los posibles cacos no siempre lo sabían.


¡Cuidado con el perro!... no me lo vayan a romper  (foto de 1915)

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