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jueves, octubre 31, 2013

Duquesne o un espía con jeta

Duquesne en 1913
Ahora que está candente el tema del espionaje de Estados Unidos sobre las llamadas telefónicas a España, me viene a la memoria un asunto de espías acaecido en los prolegómenos de la entrada de El Tío Sam en la Segunda Guerra Mundial. Muchas veces tenemos la percepción de que la vida de los espías debe ser como en la películas, llena de acción y de peligros, y aunque en algunas situaciones así pudiera ser, no son pocos los ejemplos de que para ser un espía simplemente hay que estar receptivo a lo que dicen los demás... y echarle un poco de jeta, que lo demás viene solo. Tal es el caso de Frederick Duquesne, un espía alemán que en 1939 consiguió información sobre una nueva máscara de gas americana, con la peculiaridad de que no se escondió absolutamente de nadie.

En la guerra de los Boers
Frederick Joubert Duquesne (1877-1956) era un sudafricano de origen Boer (descendiente de los primeros colonizadores holandeses) que se había  destacado por su lucha contra los británicos en la guerra que estos dos colectivos mantuvieron por la supremacía de la que posteriormente sería la República de Sudáfrica a finales del siglo XIX. Duquesne, a raíz de este conflicto, perdió a su madre y a su hermana a manos del ejército británico, y ello le hizo coger una inquina tremenda a los ingleses, que llegó a convertir en su leit motif todo el resto de su vida. En la circunstancia de que el enemigo de mi enemigo es mi amigo, Duquesne no dudó en colaborar con Alemania tanto en la Primera como en la Segunda Guerra Mundial con tal de tocar lo que no suena a británicos y todos sus aliados... y en esas estábamos.

Hitler, un enemigo de sus enemigos
En 1939, Duquesne se encontraba viviendo en Nueva York, donde ejercía de espía a jornada completa, pasando cuanta más información mejor a Hitler. Aunque EE.UU. no había entrado todavía en guerra, simplemente sería cuestión de tiempo que lo hiciera, por lo que ir por delante del aliado más poderoso de Gran Bretaña, nunca estaba de más. Su tarea principal era la de estar ojo avizor y con las orejas limpias para poder estar al caso de cualquier atisbo de novedad interesante. Aunque parezca mentira, una de sus fuentes principales era, ni más ni menos, que la propia prensa norteamericana.

La prensa era su fuente
En una de las ocasiones, Duquesne vio una noticia en el New York Times en la que se hablaba de una nueva máscara antigás que se estaba fabricando. La noticia era muy interesante para el espionaje alemán en tanto que se hablaba, también, de nuevos gases venenosos que la industria armamentística norteamericana estaba desarrollando. Duquesne, no se lo pensó dos veces y empezó sus pesquisas para conseguir más información al respecto, desplazándose hasta Aberdeen (Maryland), donde se encontraba el campo de pruebas de la Chemical Warfare Service (Servicio de Guerra Química, actual Chemical Corps) del Ejército de los Estados Unidos.

En la 1ª Guerra Mundial
Una vez en el sitio, Duquesne llegó a la conclusión de que, debido al alto secreto de las instalaciones, introducirse en ellas era prácticamente imposible sin despertar sospechas, por lo que decidió volver a casa y buscar una alternativa. La información era de vital importancia para los generales alemanes, habida cuenta una más que probable utilización de esa nueva arma en territorio europeo, pero...¿cómo obtenerla? La solución la tenía delante mismo de sus narices: pidiéndola. Y la pidió.

Ni corto ni perezoso, Duquesne escribió una carta mecanografiada dirigida al director del Chemical Warfare Service en Washington DC, en la que presentándose como un "responsable escritor y conferenciante", solicitaba información detallada de dicha máscara de gas. Con total desfachatez, el espía no dudó en utilizar su nombre y dirección verdaderas para que se le remitiera la información solicitada. El colmo del cachondeo llegó en forma de nota escrita a mano en el pie de la carta, en la que Duquesne decía "No se preocupe si esta información es confidencial, porque estará en manos de un buen y patriota ciudadano". Como se dice actualmente, "el puto amo".

El espía no confiaba en absoluto en que la cosa funcionara, por lo que no le tenía demasiadas esperanzas puestas, sin embargo, se quedó de pasta de boniato cuando recibió en su domicilio toda la información de la máscara de gas que había solicitado. Sorprendentemente, el Chemical Warfare Service había atendido escrupulosamente la solicitud de Duquesne y proporcionado directamente al espía una valiosísima información de capital importancia para la Alemania de Hitler. Obvia decir que en menos de una semana, dicha información estaba sobre la mesa del Führer.

Foto del FBI
A estas alturas, aún nadie se explica cómo pudieron saltarse todos los protocolos de seguridad de una información confidencial como la de la máscara de gas y los nuevos gases desarrollados. Se especula que al confirmar la existencia física de esa persona en esa dirección, los servicios de seguridad bajaron la guardia habida cuenta que era complicado que un espía se presentara tan sinceramente y con tanta cara. Asimismo, hemos de recordar que EE.UU. no estaba aún en guerra, por lo que las restricciones y el control de la información no eran demasiado excepcionales, facilitando enormemente el trabajo del espía.

Con la entrada en la guerra de Estados Unidos todo cambió y, en 1941, Duquesne y 32 colaboradores a su cargo fueron detenidos por el FBI y sentenciados a diferentes penas de prisión por su actividad de espionaje, sin embargo, el asunto de la máscara de gas dejó bien claro que, tanto en asuntos de espionaje como en la vida cotidiana, todos somos dueños de nuestros silencios y esclavos de nuestras palabras.

¡Calle! La indiscreción puede costar vidas
(Propaganda americana contra los espías)


Webgrafía

miércoles, octubre 30, 2013

El poder sobrenatural de los nacidos en la medianoche

¿Usted no ha visto nunca un fantasma? Eso es porque no ha nacido en las "chimes hours" (horas del repique de campanas), ya que si lo hubiera hecho, usted seria capaz de verlos mejor que el niño de "El sexto sentido"... o al menos eso cuenta el folclore inglés. ¿Ya sabe en la hora en que nació?

Cuenta la mitología inglesa que si usted ha nacido mientras tocaban las campanadas de medianoche de un viernes, usted tendrá la capacidad intrínseca de ver fantasmas. Esta hora está considerada mágica y el hecho de nacer en ese intervalo horario, hace que el recién nacido absorba capacidades extrasensoriales especiales que pululan en el ambiente. Charles Dickens, en el primer capítulo de David Copperfield, así lo testimonia. Sin embargo, no hay una unanimidad en la definición de cual o cuales son las "chime hours", por lo que según las poblaciones, nos encontramos diferencias substanciales de "afectación".

En Suffolk, por ejemplo, un condado al noreste de Londres, las horas "brujas" corresponden a las 20 h, a medianoche, y a las 4 de la madrugada de no importa el día de la semana. Por su parte, en Sussex, al sur de la capital británica, el día de nacencia tampoco tiene mucha importancia si la hora ha sido las 15h, las 18h, las 21h o a medianoche. E incluso, si nos vamos a Somerset , al oeste de Londres, encontramos fuentes que dicen tanto las 15, las 18, las 21 y las 24h de cada día, como que es exclusivamente los nacidos entre la medianoche del viernes y el canto del gallo del sábado. Como podrá comprobar, solo hay claro que no hay nada claro.

Lo que si se puede confirmar es que, para los nacidos en esta hora especial, la vida les da más poderes que a cualquier superhéroe de la Marvel. Estos agraciados, también llamados "chime childs" (niños del repique de campanas), a parte de ver y escuchar todo tipo de espíritus y almas en pena, tienen capacidad de conocer las hierbas milagrosas, capacidad para quitar la mala suerte y hasta de controlar el mar. Ello permite a estas criaturas "agraciadas" ser capaces incluso de atraer a los marinos y pescadores a tierra cuando el mar está peligroso. Y es que, corriendo los tiempos que corren,  siempre tranquiliza saber que vas a tener trabajo seguro en Salvamento Marítimo.

El origen de esta peculiar forma de conectar con el otro mundo, se ha de buscar en las llamadas horas canónicas, en las que, en la Edad Media, los monjes hacían sus oficios religiosos en los monasterios. De esta forma, se dividía el día en 7 partes, y, aproximadamente cada 3 horas se hacía un oficio religioso. Las 15 h (Hora Nona), las 18 h. (Vísperas), las 21 h (Completas) y 24 h (Maitines), se convertían de esta forma, al coincidir con las horas de oscuridad, en las más misteriosas. El pueblo llano, al mezclar las supersticiones precristianas con el misticismo cristiano monacal, dio lugar a esta curiosa leyenda.

En la actualidad, la imposibilidad de escuchar claramente las campanadas debido al ruido de las ciudades, ha hecho que esta tradición británica se haya perdido en gran parte, y que se hable muy poco de ella. Sea como sea, los afectados (o agraciados) con esta auténtica lotería que es nacer en una "chime hour" acostumbran a ser los que la mantienen en mayor o menor grado. O sea, que ya lo sabe... si usted ha nacido en alguna de estas horas especiales, ha recibido el regalo de poder ver fantasmas. 

Eso si, ver a la Duquesa de Alba por la televisión, no se preocupe, que la podemos ver todos.



El poder sobrenatural de los nacidos en la medianoche
Webgrafía

martes, octubre 29, 2013

La política española, una cuestión de familia

Cuando hablamos de los políticos de este país, la mayoría de las veces es para acordarnos de toda su parentela gracias a la extraordinaria  calidad (nótese el sarcasmo) de su trabajo al frente de la res publica. Una de las "lindezas" que más ha trascendido durante los últimos años es llamarlos "casta política", debido justamente a que parece que el poder se lo reparten unas pocas familias, pero... ¿hasta qué punto es esto real? Para saberlo, me he estado unas cuantas semanas recopilando datos biográficos de padres, abuelos y bisabuelos de 77 políticos españoles conocidos actuales y, una vez estudiados los datos, les adelanto que si sus padres son trabajadores, en este país, poca carrera política va a hacer. A continuación se lo detallo.

Político crea político

Gallardón, su padre era diputado
37 de los 77 políticos estudiados han tenido padres con algún tipo de vinculación política destacada, ya sea de izquierdas, de derechas, funcionarial o aristocrática. Con ello se puede llegar a afirmar que buena parte de los políticos actuales están influidos directamente por sus familias, que los han introducido en política directamente o bien, el entorno político en casa ha influenciado para que posteriormente tomaran responsabilidades políticas. En este caso, el pensamiento generalizado de que la clase política es una "casta" de Juan Palomo, no iría muy desencaminado... y si piensa que PP y PSOE son lo mismo, casi que también; el 54% de los 37 políticos del PP y el 48% de los 27 del PSOE estudiados tienen -o tuvieron- padres comprometidos políticamente. ¿Casualidad? Difícilmente, ya que algunos de ellos hunden la tradición política familiar hasta los bisabuelos y en proporciones similares. 

Militares, menos de lo que podría pensarse

Margallo, su bisabuelo era gobernador de Melilla
A pesar de la tradición de golpes militares, guerras civiles y dictaduras varias que han inundado la política española durante el último siglo, los políticos actuales tienen pocos ancestros militares de profesión y que se hayan destacado por ello. Es de suponer que el peso social del Ejército para con los descendientes los conduce, justamente, hacia el Ejército y no tanto para la función pública, lo que explicaría esta situación. También vale la pena destacar que la proporción de ascendientes militares en primer grado es similar en las filas de la izquierda y de la derecha: 5 entre IU y PSOE y 6 en el PP. Curiosamente, los 5 de la izquierda eran militares franquistas a los que les salieron sendas ovejas negras en forma de hijos e hijas comprometidamente de izquierdas.

La burguesía defiende sus intereses

Fabra, 4 generaciones en la Diputación
Llama poderosamente la atención que un 28% de los políticos estudiados del PP y del PSOE sean descendientes de padres pertenecientes a profesiones liberales o empresarios. Al contrario de que podría parecer que la burguesía ha de tener una fuerte representación conservadora, los profesionales cualificados y los hombres de negocios han inducido directa o indirectamente a sus retoños a implicarse en la actividad política, ya sea esta de izquierdas o derechas. La propia tradición de honorabilidad familiar, la capacidad pecuniaria de hacer que su prole se prepare convenientemente y la necesidad de estar cerca de los centros de poder para poder influir en lo que afecte a su actividad económica explicarían el porqué de este alto porcentaje de profesionales liberales y empresarios, independientemente de su adscripción progresista o conservadora.

El trabajador manda poco

El padre de Montoro era comerciante
Tan solo 6 políticos de los 77 estudiados tiene su padre que proceda de capas humildes o poco cualificadas, tales como obreros, agricultores o pequeños comerciantes. Ello indicaría que tan solo los hijos con cualidades excepcionales y/o con mucha suerte han podido aprovechar las pocas oportunidades de promoción política que permite una vida fuera de los círculos de poder. La poca permeabilidad entre estos estamentos, el poco interés de las clases bajas por unas responsabilidades políticas que tradicionalmente no han podido asumir y la falta de capacidad económica para dar a los hijos una formación superior que se lo permita, ha hecho que los trabajadores tengan una muy baja representación en la política española, ya sean en las bancadas de la derecha o de la izquierda.

Solana, su abuelo era Conde de Torre Alegre
En conclusión, la vida política española está integrada, básicamente, por familias que tienen intereses en estar en los centros de decisión o implicadas en la vida política del país desde hace generaciones, y esto es así tanto para el bloque progresista (supuestamente más accesible) como para el conservador (supuestamente más oligárquico). 

Almunia, su abuelo era Marqués de Almunia
El sistema democrático de los últimos 35 años, sin embargo, debería haber abierto la política española a la ciudadanía, pero no ha sido así. Esta circunstancia ha provocado que, básicamente, los mismos apellidos que pululan en la escena política de hoy en día sean los que planeaban en las generaciones anteriores, manteniendo sus privilegios seculares y la sensación de alejamiento entre la clase política y la población, que continuamente da la espalda a la actividad política. Solo así se entiende que apellidos como Botín, Fabra, García-Margallo, García Escudero, Morenés, Rato, Almunia, Fraga, Calvo-Sotelo, Boyer o Maragall sean apellidos que ya sonaban en la escena política de finales del siglo XIX, a pesar de dos dictaduras y una guerra civil de por medio.


La política española, una cuestión de familia

Fuentes y Webgrafía

lunes, octubre 28, 2013

La calzada que vio correr a dos gigantes

Finn McCool, mandando "recuerdos"
¿Usted se imagina un gigante de Irlanda del Norte liándose a pedradas con un gigante de Escocia? La lucha promete ser, como mínimo, titánica, y efectivamente así fue, hasta el punto que de tanto tirarse "piedros" desde 40 kms de distancia se formó un paso que comunicaba ambas orillas, los restos del cual aún se pueden ver en la actualidad. ¿No se lo cree? Pues sepa que en 1986 se declaró Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Estamos hablando de la Calzada de los Gigantes.

Bushmills
A casi 5 kms del pueblo de Bushmills, en plena costa norte de la Isla de Irlanda, existe una zona que llama la atención por la forma de su costa. En ella, las rocas que llegan hasta el mar no son rocas normales y corrientes, sino que se trata de una serie de columnas hexagonales, las cuales en algunas zonas recrean lo que pudiera parecer una auténtica zona pavimentada. Este "pavimento" se introduce hacia el mar, donde acaba por hundirse y desaparecer bajo su superficie, pero... ¿cual es el origen de esta formación? Los lugareños tienen su peculiar forma de explicarla.

"Baldosas" hexagonales
Tal como explicábamos antes, un gigante irlandés llamado Finn Mac Cumhaill (conocido también como McCool en la versión inglesa) se llevaba muy mal con otro gigante, pero éste de la orilla escocesa, llamado Benandonner. Tan "bien" se llevaban que se pasaban el día tirándose piedras el uno al otro, salvando los 40 kms de separación que hay entre ambas costas en este punto del mapa. Tantas llegaron a tirar que se formó una auténtica calzada que fue aprovechada por Finn para cruzar el brazo de mar en busca de brega con el gigante escocés.

La bota del gigante
Cuando Finn llegó a la costa escocesa, vio que el gigante Benandonner era grandísimo y se "acongojó", por lo que salió corriendo hacia Irlanda al ver que el escocés salió detrás de él. Cuando Finn llegó a su casa, su mujer, Úna, tuvo la idea de vestirlo como si fuera un bebé. La leyenda no explica la guisa que debería tener Finn Mac Cumhaill, pero cuando Benandonner vio a Úna con un bebé tan grande entre sus brazos se "acongojó" más aún de lo que lo estaba Finn, ya que si el hijo era así de grande... ¡cómo debía ser el padre! El gigante escocés puso los pies en polvorosa hacia su casa y rompió la calzada a su paso para que el irlandés no pudiera darle alcance, haciéndola desaparecer en medio del mar y quedando tan solo los restos de Bushmills y, en el lado escocés, los de la Isla de Staffa, creando el mito de la Calzada de los Gigantes. No obstante, los científicos tienen otra teoría un poco menos romántica.

Patrimonio de la Humanidad
Según los geólogos, la Calzada de los Gigantes está formada por una serie de columnas basálticas con hábito prismático (hexagonal) procedente de una colada volcánica que tuvo lugar a principios de la era Terciaria, hace entre 50 y 60 millones de años. La lava en circulación por la superficie de la tierra -posteriormente inundada por el mar-, al enfriarse rápidamente y con poca presión, produciría la cristalización del material de las capas más profundas del río de lava, tomando la forma de columnas de negro basalto hexagonal, que se separan levemente entre ellas debido a la compactación del material volcánico al enfriarse. Un ejemplo de estas formaciones volcánicas las podemos ver también en Catalunya en el acantilado que sostiene el pueblo gerundense de Castellfollit de la Roca.

Grabado francés de 1768
La erosión de la dura roca basáltica durante los millones de años posteriores, habrían enrasado la superficie de la estructura columnar, dando el paisaje tan peculiar que le ha dado renombre y que llevó a la UNESCO a reconocer la Calzada de los Gigantes como un espectáculo natural digno de admirar y de ser conservado para las generaciones futuras.



Más de 40.000 columnas forman la Calzada de los Gigantes


Webgrafía

viernes, octubre 25, 2013

Diablos marinos, una especie no apta para machistas

Diablo marino (vista lateral y ventral)
Por mucho que nos empeñemos los hombres a negarlo, hemos de reconocer que, en una relación, ellas son siempre las que llevan los pantalones y las que hacen con nosotros lo que quieren. Esto que casi es un axioma de jerarquía en las relaciones humanas, también se encuentra en una infinidad de especies animales, en la que se repite el patrón de que quien es el elemento fuerte no es el macho, sino la hembra. Y ello es así porque la hembra es, para la evolución de una especie, muchísimo más importante que un macho: Mil machos para una hembra o mil hembras para un macho. Usted mismo puede ver quién es más prescindible para reproducir una especie. El macho, por tanto y en cualquier especie, es un mero portador de esperma con alguna funcionalidad añadida... si es que la llega a tener, porque hay en algunas especies que ni eso. Tal es el caso del Diablo marino de triple verruga, en que el macho no pasa de ser una simple gónada enganchada de por vida al cuerpo de la hembra.

Se ilumina en la oscuridad
Efectivamente, el Diablo marino de triple verruga o Anzuelo Diablo (Cryptopsaras couesii) es un raro pez de color negro que vive en los fondos oceánicos en profundidades de entre 200 a 4000 metros, de unos 30 cms de longitud y que está caracterizado por tener una boca enorme (al estilo del rape). No obstante, lo que lo hace especial es un largo pedúnculo que le sale de la cabeza, el cual acaba en una bolsita llena de bacterias que generan luz. Y es que, en un fondo marino totalmente a oscuras, esta pequeña luz es una potente forma de atraer a sus presas hacia su enorme boca y alimentarse con cierta facilidad.

"Eso" de abajo es el macho
Esta descripción es solamente la de la hembra, pero bien se podría definir como la descripción general de la especie, ya que la diferencia entre los dos sexos es tan extremo, que el macho del Diablo marino bien podríamos definirlo como "pobre diablo" marino y usted mismo me dará la razón.

El "pobre diablo" marino
El macho, al contrario que la hembra, tiene una longitud que no supera los 3 centímetros, lo cual ya te está marcando quien es la voz cantante de la pareja. Sin embargo, no acaba aquí las substanciales diferencias con su "partenaire", ya que cuando es adolescente, el macho -prácticamente trasparente- vive libre en los inmensas profundidades marinas, hasta que encuentra una hembra, atraído por su pedúnculo luminoso y se engancha a ella con su boca... y aquí se le acabó la feliz vida de soltero al pobre pez.

Machismo a la mínima expresión
Es entonces cuando, enganchado a la piel de la hembra, el macho prácticamente se fusiona con ella, dejando de alimentarse por sí mismo, compartiendo sistema circulatorio y atrofiando todo el resto del cuerpo (ojos, branquias, aletas...) excepto las gónadas -los testículos, vamos-, las cuales empiezan a crecer desmesuradamente. Ello convierte al macho en un simple pene andante... bueno, ni eso, porque vive adherido a la hembra permanentemente.

En el momento de la reproducción, la hembra emite sus huevos y, se supone que inducido por la carga hormonal de la hembra en el momento de la ovulación, el macho (o lo que queda de él) emite su carga espermática también, fecundando los huevos. La hembra, por su parte, puede llevar varios machos enganchados tranquilamente vista la colosal diferencia de tamaños, los cuales vivirán en proporción de lo que viva la hembra, ya que, en el momento que la hembra muera, el macho lo hará también irremisiblemente. Una historia que, sin duda, será muy del agrado de los machistas.

Pedúnculo luminoso
La naturaleza, en general, ha dado la supremacía vital a las hembras, siendo el matriarcado la forma habitual de organización social y dejando al patriarcado reducido a una simple aberración fruto del complejo de inferioridad de los machos. Las necesidades biológicas de crianza y desarrollo de los hijos para asegurar la descendencia en una especie han dado a las mujeres -y por extensión a todas las hembras- una mayor resistencia tanto al dolor como al sufrimiento en general, lo que se traduce en una mayor longevidad. Es en esta tesitura que el hecho de que los machos tengamos más o menos fuerza física no atiende a ninguna jerarquía social, sino a que somos simples herramientas a manos de nuestras hembras: ellas, sean mujeres, leonas o diablesas marinas, son las que escogen en proporción de las necesidades de la especie. Los machos, solo copulan... y siempre que a ellas no les duela la cabeza, claro.

La próxima vez que viendo La que se avecina escuche "¿Qué somos? ¿Leones o huevones?", recuerde la vida del Diablo marino y responda sin dudarlo: huevones.


"Diabla marina" con diversos machos parásitos

Webgrafía

jueves, octubre 24, 2013

Henry Gunther, el último muerto de la 1ª Guerra Mundial


Memorial en Baltimore
El sinsentido de la guerra es algo que ha acompañado a la especie humana desde el principio de los tiempos. Desde tiempos inmemoriales, los pueblos se han matado de todas las formas posibles para marcar su superioridad ante los vecinos, usando para ello cualquier excusa imaginable sin importar lo más mínimo las vidas que había en juego. Paradigma de esto fue la Primera Guerra Mundial, que desde 1914 al 1918 no sólo fue una guerra disparatadamente absurda, sino un auténtico matadero de personas al aire libre, que marcó un antes y un después en los anales de la estulticia humana. En estas circunstancias, la guinda del pastel se la llevó el soldado americano (posteriormente ascendido a sargento a título póstumo) Henry Gunther, el cual murió un minuto antes de la entrada en vigor del armisticio, quedando registrado como el último combatiente muerto en la Gran Guerra.

Matadero al por mayor
Estancada en una guerra de desgaste, en que las trincheras localizadas en el norte de Francia separaron durante años los ejércitos de las Potencias Centrales de los Aliados, en 1918 la situación se había vuelto insostenible. Más de 15 millones de muertos y la práctica paralización de toda la economía productiva, habían hecho que los frentes no se pudieran aguantar durante mucho más tiempo, y más por parte de Alemania y sus aliados Austria-Hungría y el Imperio Otomano, los cuales, debido al bloqueo ejercido por Gran Bretaña, Francia y EE.UU. estaban totalmente asfixiados.

Guerra de trincheras
La restrictiva economía de guerra alemana y la continua demanda de sangre fresca para derramar en el frente por el ejército, había hecho que se produjeran revueltas populares contra las clases dirigentes, que acabaron por derrocar al mismísimo Kaiser Guillermo II de Alemania en octubre de 1918. Ello condujo a que los comandantes del ejército alemán propusieran el armisticio, habida cuenta la innegable superioridad de los Aliados y que más pronto que tarde acabarían por caer derrotados, con todo lo que ello implicaba. Aún, a efectos prácticos, no habían sido vencidos, por lo que la salida sería algo más airosa.

Soldados británicos
Tras muchos tira y afloja, el armisticio llegó al aceptar los alemanes las duras condiciones de los Aliados (ver Reparaciones irreparables), firmándose el 11 de noviembre de 1918 sobre las 5.15h. de la mañana en un vagón de tren ubicado en el bosque de Compiègne (Francia) y entrando en vigor a las 11 de la mañana de ese mismo día. Sin embargo, muchos de los comandantes aliados no estaban a favor del alto el fuego y, borrachos de sangre, decidieron por su cuenta y riesgo continuar con las hostilidades hasta las 11 de la mañana, a pesar de que no tenía ningún sentido hacerlo.

Henry Gunther
En esta delirante situación, el 313 de infantería de los Estados Unidos -conocido como "Baltimore's Own", por la cantidad de soldados de esta ciudad norteamericana que había- se encontraba en Chaumont-devant-Damvillers frente a las tropas alemanas que aún defendían sus posiciones, cuando faltando escasos segundos para las 11, el soldado de 23 años Henry Gunther, se levantó de su trinchera y, fusil en mano, atravesó la espesa niebla en dirección las líneas alemanas. Sus compañeros, viendo la temeridad de Gunther, intentaron pararlo, e incluso los soldados alemanes, viendo la locura sin sentido de su atacante, dispararon por encima de su cabeza para detener su avance. Gunther no hizo ni caso, continuó disparando, y finalmente cayó muerto por una ráfaga de ametralladora alemana a las 10.59 h, siendo oficialmente el último soldado muerto en esa guerra.

Muerte en las trincheras
Henry Gunther había sido promocionado a sargento durante la guerra, pero la censura militar descubrió una carta suya remitida a un amigo en la que criticaba el ejército y las condiciones en que se encontraba, siendo, por ello, degradado a soldado raso de nuevo. Según parece, esto afectó a Gunther notablemente, ya que lo consideraba un deshonor y temía ser considerado un traidor por sus compañeros al ser hijo de inmigrantes alemanes, por lo que aprovechó ese momento para hacerse el héroe y "limpiar" su mancillada honrilla de la forma más absurda e imbécil que se le ocurrió... y por la cual ha pasado a la historia.

Se calcula que más de 10.000 personas fueron bajas -de las cuales más de 2500 murieron- durante las poco más de 5 horas que separaron la firma del armisticio de su entrada en vigor. La inercia de locura, sangre, muerte y destrucción que durante cuatro nefastos años inundaron buena parte del mundo, arrastró a los contendientes más allá de lo racionalmente lógico. Y hasta tal punto lo hizo, que la Primera Guerra Mundial se convirtió, por obra y gracia de la idiotez humana, en un simple preámbulo de la aún más abominable y esquizofrénica Segunda Guerra Mundial.

Monolito en honor a Gunther en Chaumont

Webgrafía

miércoles, octubre 23, 2013

Oymyakon. Frío, no. Lo siguiente.

Oymyakon, un lugar... fresquito
Finales de julio en la costa mediterránea. 39 grados, sol de justicia y 80% de humedad en el ambiente. El calor es simplemente insoportable, asfixiante, y te quieres morir, más que nada para aprovechar que el infierno ya lo tienes en la misma puerta de casa. Es en esos momentos tan refrescantes del verano, que uno se acuerda de cuando en invierno lleva bufanda, gorro, chaquetón de plumas...y cuando considera que el frío es simplemente una bendición de los dioses y no duda en hacer hueco en el arcón del congelador para echarse una siesta dentro. Si usted se encuentra en esa situación, le recomendaré un pueblecito acogedor como pocos. Se trata de Oymyakon, en Siberia, el sitio habitado más frío del planeta.¡Ah! Y si quiere, puede llevarse un bañador, pero coja también ropa de abrigo a espuertas, la va a necesitar.

Frío, no. Lo siguiente.
Oymyakon (Оймякон en ruso), es una pequeña población de unos 500 habitantes que se encuentra en la estepa siberiana de la república rusa de Yakutia, a unos 450 kms en linea recta del mar más cercano. Este pequeño villorrio cuyo nombre significa "agua líquida", fue fundado por pastores de renos que utilizaban las aguas de una fuente termal cercana para dar de beber a sus renos, al ser uno de los pocos puntos de agua líquida durante el invierno en la zona. Un invierno, que si destaca por algo es por sus 9 meses de duración y por las tremendas temperaturas que llegan a soportar, con temperaturas sostenidas de -50ºC y una mínima oficial de -67.7 ºC en 1933. Y digo oficial porque en 1926 un académico ruso obtuvo un registro de -71.2 ºC, pero fueron extrapolados de otras medidas y no directamente, por lo que no es aceptada científicamente. Sea como sea, pasados ciertos límites, no viene de 3 grados más de frío, y el mejor ejemplo lo tenemos en la gente del pueblo, la cual va por la calle con total normalidad... a pesar de que la leche se vende sólida.

¡Cuidadín con el chorrito!
Efectivamente, la vida en Oymyakon es todo lo plácida que puede ser una población como la suya en cualquier otro sitio, pero adaptada a un frío que deja a los peces más tiesos que la mojama a los 30 segundos de sacarlos del agua. Y es que allí, las gafas metálicas se enganchan a la cara, a los bolígrafos se les congela la tinta y las baterías de los móviles acaban por dejar de funcionar por el frío que hace. Pero no acaba aquí la retahíla de "incomodidades" -desde el punto de vista de un forastero, obviamente- que tienen que sufrir esta gente, aunque ellos tienen las letrinas en el exterior de las casas y no dudan en meterse en el agua después de una sauna... tras haber quitado la pertinente capa de hielo de un palmo para acceder al agua, claro está.

Como se pare el motor... ¡a esperar hasta verano!
En Oymyakon, durante el invierno, los motores de los coches y camiones no se paran nunca, habida cuenta que el frío congelaría la gasolina, tan pronto dejara de funcionar y tendrían que darlo por perdido hasta el verano siguiente. Por otro lado, la temperatura incluso es un problema a la hora de enterrar a los muertos, ya que el suelo está helado todo el año (es un permafrost) y resulta imposible cavar como Dios manda. La solución es tirar brasas candentes al suelo y acto seguido quitar los pocos centímetros de tierra descongelada y con paciencia y una caña, en un par de días tienen hecha la tumba. Como para ir con prisa.

Oymyakon -Polo del Frío-
La razón de semejantes temperaturas se tienen que buscar en la particular topografía de la zona. El pueblo se encuentra a unos 750 metros sobre el nivel del mar, en una zona ya de por sí glacial como es Siberia, lo cual ya es un plus. Sin embargo, la zona está en el fondo de un valle limitado por dos cordilleras que convierten a Oymyakon en una zona resguardada y donde se deposita el aire frío más pesado, creando el ambiente más gélido que se pueda imaginar. Curiosamente, ascendiendo a las cimas de las cordilleras circundantes las temperaturas son más altas, debido al efecto de la inversión térmica. Eso si, no se haga ilusiones; si abajo están a -60ºC, arriba no estará en tirantes. Para eso tendrá que esperar a julio, en que se llegan a alcanzar los +30ºC sin mucha dificultad.

En definitiva, que tanto si se queja de calor, como si se queja de frío, una temporadita en Oymyakon le dará la perspectiva suficiente para relativizar lo que es un clima duro y, encima habitado. Verá como lo agradece... 

...si lo resiste, claro.


Monumento a los -71.2 ºC

Webgrafía

martes, octubre 22, 2013

El pino de Yamaki, 400 años de bonsai antinuclear

El Pino de Yamaki
Los bonsais, si bien tienen una belleza innegable, tienen fama entre el gran público de ser frágiles, exigentes y difíciles de cultivar..., y tal vez no les falte razón. A pesar de esta visión "catastrofista" de este arte de origen japonés, los amantes del bonsai sabemos que no es tan fiero el león como lo pintan, pero también sabemos que mantener un árbol durante años, no está al alcance de todo el mundo y se necesita una gran experiencia. Es en esta situación que podrán imaginar el titánico esfuerzo que ha significado para generaciones de maestros bonsaistas mantener un árbol vivo en su maceta desde principios del siglo XVII y haber sido capaz de haber llegado hasta nuestros días. Pues bien, ello queda en una mera anécdota si sabemos que, además, sobrevivió a la caída de la bomba atómica de Hiroshima. Estamos hablando de el Pino de Yamaki.

Museo del Bonsai dentro del USNA
El Pino de Yamaki es un raro pino blanco japonés de la variedad "Miyajima" (Pinus parviflora var. Miyajima) que se puede visitar en el U.S. National Arboretum de Washington (EE.UU.) desde 1976 en que fue donado, junto a otros 53 bonsais de gama extra, por el pueblo de Japón al pueblo estadounidense en conmemoración del bicentenario de la fundación de los Estados Unidos. Su propietario era Masaru Yamaki, un afamado profesional del bonsai japonés que lo había tenido en su colección particular desde hacía 6 generaciones, lo cual lo hacía uno de los árboles más valorados del diplomático presente.

Este espectacular bonsai no es exactamente pequeño. El tiesto tiene, por sí solo, 1'20 metros de largo y una profundidad (altura) de unos 30 cms, y es que no podía ser menos habida cuenta el metro y medio de alto del árbol y los 40 cms de diámetro de su tronco. Viendo estas medidas se entiende entonces porqué, para moverlo y manipularlo, se necesitan un mínimo de cuatro personas. Sea como sea, este árbol está documentado que está cultivado en tiesto desde 1625, cuando se trasplantó de la naturaleza con una edad de unos 50 años, procedente de la isla de Miyajima. Estaríamos hablando de un árbol que ronda los 450 años de vida. Ahí es nada.

Masaru Yamaki con su pino, al fondo
No obstante, todo el esmero y sapiencia aplicados al pino de Yamaki durante generaciones para asegurar su supervivencia, casi se fueron al traste cuando la mañana del 6 de agosto de 1945, el B-29 Enola Gay lanzó la bomba Little Boy sobre Hiroshima. El sensei (maestro) Masaru Yamaki tenía su jardín a menos de 3 kilómetros de la zona cero y, ante la explosión, toda la familia se resguardó como pudo. Todos los cristales de la casa salieron disparados ante la onda expansiva, dañando a todo el mundo, pero de poca consideración. 

Por su parte, la colección de bonsais se salvó milagrosamente del estallido nuclear gracias a un muro alto que envolvía el jardín y que paró la mortífera onda. Desde entonces, tanto la familia Yamaki como sus árboles fueron declarados oficialmente hibakusha -supervivientes- como tantos otros árboles y personas que sufrieron la deflagración atómica y sobrevivieron (ver El árbol del cielo que sobrevivió al infierno y también La extraordinaria suerte (o no) del hombre que nació tres veces).

Masaru Yamaki en el USN. Arboretum
Ahora, tal vez no seamos conscientes de lo que significa cuidar un bonsai como el Pino de Yamaki, el cual necesita cuidados continuos y diarios para su supervivencia, pero que tras la bomba atómica, con el terrible caos que le acompañó, aún se mantuviera con vida, habla muy alto de la abnegación, sacrificio y compromiso personal de un bonsaika con respecto de sus árboles. Solo así se entiende que Masaru Yamaki, cuando unos años después volvió a visitar su pino a Estados Unidos, se pusiera a llorar ante el que había sido su árbol. Cuando el traductor le preguntó que si se encontraba bien, Yamaki respondió: "Sí. El árbol está feliz, y por eso lloro".

400 años de bonsai y una bomba atómica pueden hacer caro un árbol como el Pino de Yamaki, pero tan solo la estima de su cuidador lo convierte en algo que no tiene precio.

Eso es Bonsai.


El Pino de Yamaki. 400 años de bonsai antinuclear


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