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lunes, septiembre 30, 2013

La temida y épica bravura de un ejército gay

Cerámica griega
Si hay algo que nunca he llegado a comprender es la profunda animadversión que en los ejércitos se tiene a los homosexuales. Los gays, aunque alguno piense lo contrario, son tan hombres como los heterosexuales -por no decir más, ya que no les gustan las mujeres- por lo que no entiendo ésta infundada aversión. Aversión tanto más incomprensible cuando los ejércitos griegos de la antigüedad, en los cuales la homosexualidad estaba hasta bien vista, han trascendido por ser los más bravos y combativos guerreros de la historia. Destacar que, por encima de todos ellos, despuntó un batallón tebano de 300 hombres, cuya heroicidad y valentía ha llegado hasta nuestros días. Se trata del Batallón Sagrado de Tebas. ¿Su característica principal? Eran todos homosexuales.

El Batallón Sagrado de Tebas era un cuerpo de élite del ejército tebano que se formó en el año 378 a.C consistente en 150 parejas de soldados de infantería (hoplitas) de lo que se dio a llamar "amantes" en la Grecia Clásica.
Hoplitas
Los soldados tenían entre 20 a 30 años y la pareja estaba formada por uno de los componentes de mayor edad y otro más joven. El de más edad "adoptaba" al más joven y le enseñaba y formaba en el arte de la guerra, llegando esta camaradería hasta las prácticas homosexuales entre ellos. Sea como sea, la homosexualidad en la sociedad de la Grecia clásica, era muy distinta de lo que se entiende ahora, ya que, si bien no era aceptada en el caso de dos adultos de edades similares, estaba bien vista e incluso promovida en el caso de adultos con niños, sobretodo de clase alta. Esto era debido a que se entendía como un honor que el adulto formase y tutelase un niño, ya que de esta forma era educado de forma intensa y particular.  

La pederastia estaba tolerada
Esta relación, prolongada en el tiempo, llegaba a crear lazos de amor muy fuertes, lo cual fue aprovechado por el comandante tebano Górgidas para crear el cuerpo de élite del Batallón Sagrado, no tan sagrado en el sentido religioso, como en el sentido de unión, fidelidad y compañerismo a ultranza, lo cual explica su éxito.

Hemos de contar que los soldados griegos, al tener que estar periodos prolongados en el campo de batalla, no veían a sus mujeres y familia con demasiada asiduidad, lo cual provocaba un cierta añoranza tanto sentimental como hormonal que provocaba una cierta caída de la "productividad" guerrera. Górgidas, al crear el Batallón Sagrado, jugó la baza de que los soldados se llevaran a sus amados tutelados, de tal forma que ese lazo sentimental no se rompiera aún en el campo de batalla y ello diera un plus de motivación a sus hombres. Sin duda lo consiguió.

León de Queronea
El Batallón Sagrado fue durante 40 años el batallón más fuerte de todos los ejércitos griegos, resultando invicto durante esos 40 años, en los que se enfrentaron a los espartanos y atenienses en infinidad de veces y donde fueron la baza ganadora en todas ellas. Sólo perdieron por primera y única vez en el 338 a.C., en la batalla de Queronea ante las falanges macedonias de Filipo II y su hijo -a la postre Alejandro Magno- los cuales atacaron Tebas, haciendo retroceder en descontrolada huida al ejército tebano, debido a la superioridad militar de los macedonios en la caballería. No obstante, todos retrocedieron excepto el Batallón Sagrado, el cual se mantuvo en sus posiciones, negándose a rendir y muriendo todos juntos defendiendo la ciudad de Tebas, a pesar de estar rodeados y superados totalmente, en lo que significó el final de la hegemonía tebana en Grecia.

Plutarco
Plutarco cuenta que Filipo II, cuando vio los cuerpos amontonados del Batallón Sagrado dijo, a modo de homenaje a los valientes tebanos, "Perezca el hombre que sospeche que estos hombres o sufrieron o hicieron algo inapropiadamente". En el lugar donde murieron se levantó un monumento en forma de León que ha llegado hasta nuestros días, y bajo el cual se han encontrado 254 cadáveres, que corresponderían a otros tantos componentes del batallón.

Además de Plutarco, también otros autores clásicos como Platón, Diodoro o Jenofonte, hacen mención a este cuerpo de élite de Tebas, a los que se llega a llamar como "bravos entre los bravos", dejando constancia para las generaciones que los precedieron que la valentía, la fidelidad y la solidez de principios de una persona, nada tiene que ver con su orientación sexual y si con la dignidad y la fortaleza de su espíritu.


Escena de guerra en cerámica griega



Webgrafía

domingo, septiembre 29, 2013

La inviabilidad de la tercera vía

Seamos sinceros, la tercera vía de Duran i Lleida, simplemente está muerta. Ni más ni menos que las de los federalistas (en caso de que existan) de Pere Navarro. Y si está muerta, no es porque los catalanes estemos en contra por una radicalización nacionalista de las posiciones, ni por un odio profundo a todo lo español. No. La tercera opción está muerta porque no hay nadie que recoja el testigo más allá de las fronteras catalanas, y para federarte o confederarte necesitas tener, obligatoriamente, alguien con quien hacerlo. Y... ¿cómo lo vas a hacer si quién pudiera hacerlo, simplemente no entiende de lo que estás hablando? Imposible.

Desde más allá del Ebro, las proposiciones de Duran i Lleida y Navarro se ven, sencillamente como ideas de bombero sin ton ni son. De primeras porque la tradición castellana desde tiempos de la reconquista es una monarquía de ordeno y mando, por lo que cualquier parlamentarismo que signifique una visión diferente a esta monolítica interpretación de la política, simplemente no se comprende. De segundas porque si el pueblo -debida a esta tradición secular de quién manda, manda- tiene serias dificultades para entender lo que es un estado republicano... ¿no va a tenerlas para entender el concepto de "federación"? Del concepto de "confederación", mejor ya ni hablar.

Es debido a este enroque en unas posiciones tan retrógradas que sólo les permite ver el negro y el blanco, que presentar el gris como opción viable es simplemente perder el tiempo. Ni más ni menos como ha sido durante el último siglo. Aunque, claro, si recordamos que ya antes de la Guerra de Sucesión, Felipe V encarceló a los representantes políticos de los catalanes cuando, ejerciendo las faenas de su cargo, elevaron legal y pacíficamente una protesta colectiva a "su" rey, comprenderemos entonces la diferente visión de lo que es la política para unos y para los otros. Diferencia de visión que se arrastra desde entonces con una herida que las guerras y el paso del tiempo no han llegado jamás a cicatrizar.

En definitiva, que desde Catalunya se puede llegar a aceptar cualquier vía intermedia alternativa, al fin y al cabo, la democracia es igualdad, debate, pacto y libertad de elección. Pero cuando desde el aparato de poder estatal no se entienden ni comparten estas sencillas reglas, no cabe posibilidad de medias tintas, ni terceras vías por que, sencillamente, no se comprenden a ningún nivel.

O blanco o negro; o buenos o malos; o crisis o esperanza; o independencia o sumisión; o estar o no estar... si no se puede llegar a una negociación intermedia, no hay tercera vía que valga: la única salida digna, guste o no, es la independencia.

Incomprendidos e inviables

sábado, septiembre 28, 2013

L'Hospitalet... ¿una ciudad de Primera o de Segunda B?

L'Hospitalet, a pesar de ser la segunda ciudad de Catalunya, no ha destacado nunca por tener un equipo de fútbol potente. Otras ciudades de Europa con poblaciones mucho menores (Burdeos, Newcastle, Leverkusen, Southampton...) tienen equipos de fútbol de primera línea, mientras que nosotros, por mucho que el ayuntamiento se gaste el dinero, no hay forma ni de subir el "Hospi" a primera, ni de que los hospitalenses se impliquen emocionalmente con el equipo. O dicho de otra manera... ¿Cómo es que a la mayoría de gente de Hospitalet le importa un bledo el equipo de su ciudad y prefiera ser de cualquier otro? No tiene mucho sentido, pero es así.

No obstante esta circunstancia, la ciudad tiene una muy buena salud en fútbol base, con una gran cantidad de equipos de fútbol de barrio -más de 200- que, por fuerza, deberían ser una potente cantera para el Centre d'Esports L'Hospitalet y una herramienta para llevar al equipo a las más altas competiciones. Contrariamente a esto, resulta que la cantera de la ciudad surte las élites del Barça y el Espanyol. Algo falla.

Por otra parte, los clubes de la ciudad se quejan amargamente de que hay un marcado favoritismo económico por parte del Ayuntamiento a favor del CE L'Hospitalet en detrimento del resto de equipos de fútbol de la ciudad, a pesar de los pobres resultados que se obtienen de él. Y es que no es para estar muy orgulloso de que, teniendo Hospitalet 250.000 habitantes, el club "oficial" de la ciudad tenga menos de 500 socios y esté todavía en Segunda B.

Estos resultados -que reflejan que algo falla profundamente en su gestión- no justifican las fuertes subvenciones que desde el Ayuntamiento se le conceden, gastando en él buena parte del presupuesto del Área de Deportes. Esto genera agravios comparativos y lastran la progresión de otros equipos hospitalenses que, por estructura y buena gestión, sin duda podrían alcanzar cotas similares o mejores en caso de disponer de las mismas oportunidades que año tras año se le ofrecen al Centre d'Esports l'Hospitalet.

El Hospi está totalmente desconectado de la población hospitalense, exactamente igual a como lo está el tejido deportivo de la ciudad respecto de su supuesto buque insignia. Sería buena idea, por tanto, hacer un replanteamiento estructural y económico del espectro deportivo hospitalense y romper con un monopolio nocivo que ya dura más de 30 años. Sólo si se suman esfuerzos se conseguirá que la ciudad aupe uno de los equipos a la máxima categoría tal y como le corresponde por población.

El Hospi, nos guste o no, hoy en día no suma nada.

Gradas permanentemente vacías. Algo falla. (foto C.d'E. l'H)

viernes, septiembre 27, 2013

Comet 4: Tragedia en el Montseny

DH-106 Comet 4
Cuando era pequeño e íbamos cada fin de semana a Hostalric, me fascinaba la imponente estampa del Montseny. Mi padre me contaba que la cima más alta era el Turó de l'Home y que se llamaba así porque había habido un accidente de avión y había muerto gente. Con el tiempo llegué a saber que este nombre no atiende a ese origen, pero que el accidente sí que existió, siendo el peor accidente aéreo que ha ocurrido nunca en tierras catalanas con 113 víctimas mortales.

Restos del avión siniestrado
En la tarde del día 3 de julio de 1970, el avión De Havilland DH-106 Comet 4, matrícula G-APDN, de la compañía Dan Air, despegaba del aeropuerto de Manchester (Inglaterra) en un vuelo charter en dirección a Barcelona. La aeronave se dirigía hacia la capital catalana para, con sus 7 tripulantes, llevar su pasaje de 105 turistas británicos a pasar las vacaciones en la Costa Brava.

Ubicación del accidente
Tras despegar a las 16.08 horas, el avión se dirigió hacia París, donde, debido a un retraso en la gestión de los vuelos, se le obligó a modificar la ruta inicialmente programada. Esta modificación le llevó a pasar por la ruta que pasaba por Cognac (17.25 h), Agen y Toulouse (17.43 h) para, una vez sobrevolada la frontera, pasar la vertical de Berga (18:01) y encarar ya el aeropuerto del Prat. El vuelo no tuvo más complicación y en llegando a Sabadell (18:05), empezó la maniobra de aterrizaje, descendiendo a 2800 pies (853 m) tal y como le indicaban desde la torre de control de Barcelona ya que lo tenía localizado en el radar e iba a 4000 pies (1219 m). Sin embargo, ya no hubo ninguna comunicación más con la torre y el avión no llegó a El Prat.

Cima de Les Agudes, en el Montseny
A estas alturas, si conoce la geografía catalana notará que algo falla, ya que si estás por Sabadell, estrellarte en el Montseny es harto difícil, habida cuenta que Sabadell está a menos de 20 kms en linea recta del aeropuerto y las cumbres del Montseny están a más de 40. ¿Qué había pasado? Tan pronto como desapareció, se dio la voz de alarma a las autoridades. El avión, simplemente, se había esfumado.

Imagen del accidente
No fue hasta la mañana siguiente, en que el avión fue descubierto totalmente destruido en medio de un hayedo en la falda noreste del pico de Les Agudes (de 1705 m de altura), en el término municipal de Arbúcies, cuando se pudo comprobar la dimensión de la tragedia. Los restos del avión se mezclaban con los restos desmenuzados del pasaje a lo largo de 500 metros. No había sobrevivido nadie.

Diario de la época
La Guardia Civil, la Cruz Roja, los Bomberos, junto con voluntarios de los pueblos vecinos, se personaron en la zona, pero poca cosa más pudieron hacer que recoger como buenamente les fue posible los trozos de gente esparcidos. Como declaró años después el comandante de la Guardia Civil de Arbúcies -veterano de la División Azul en Leningrado- aquello era peor que el frente de Rusia. Hasta tal punto llegaron a estar destrozados los cuerpos, que se decidió, dada la imposibilidad de recomponerlos y expatriarlos, enterrarlos en una fosa común en el cementerio de Arbúcies. 
La explosión lo diseminó todo
Sin embargo, la sorpresa saltó en el momento de hacer el recuento de los cadáveres; en vez de los 112 pasajeros computados oficialmente por la compañía, resultó que se encontraron 113 cabezas. ¿Quién era el pasajero 113? ¿Era algún pastor de la zona? ¿Un polizón? ¿Porqué nadie lo reclamó?. Sólo se sabe que hacia el 2012, una familia inglesa de mediana edad buscaba entre la lista de la lápida del cementerio a un familiar suyo desaparecido en aquella época y, al no encontrarlo, se fue sin dejar más rastro. El misterio, por tanto, sigue vivo.

Restos de chatarra en la actualidad
Por su parte, las investigaciones de las causas del accidente siguieron durante más de un año. En las conclusiones se determina que, en algún punto del camino, los aparatos de posicionamiento del Comet 4 fallaron, y que se desvió de la ruta marcada. En esa circunstancia, lo que el comandante (que si bien era la primera vez que hacía el recorrido, tenía 7427 horas de vuelo) reconoció como Sabadell, en realidad era Berga, y al hacer el giro a la izquierda que le indicaron desde la torre de control del Prat para encarar la aproximación, se encontró con la mole del Montseny, el cual se encontraba en ese momento bajo una espesa nubosidad de retención. Según los informes periciales, el impacto se produjo a una altura de 1150 m a una velocidad estimada de 450 km/h, explotando al impactar contra el suelo con los depósitos de combustible auxiliares, destruyendo 50 hectáreas de bosque. 
Fosa común en Arbúcies
No obstante, todavía una serie de cuestiones relacionadas con el accidente no han sido respondidas. A parte del misterio anteriormente citado del pasajero 113... ¿qué fue lo que percibió el radar que volaba sobre Sabadell y que convenció a la torre de que lo tenía controlado? ¿Otro avión desconocido?. Y aún hay más: si lo que creyó el comandante que era Sabadell era en realidad Berga... ¿qué era Berga entonces?. Preguntas todas ellas sin respuesta que han despertado el interés de los amigos de lo oculto y que acrecentó en su momento la fama de mágico que de por sí ya tiene el macizo del Montseny.

Sea como sea, la tragedia envolvió la montaña truncando las vidas inocentes de una pobre gente que, como ponía en un diario personal encontrado entre la chatarra, empezaban sus vacaciones al día siguiente.


Monumento conmemorativo en el lugar del accidente


Webgrafía

jueves, septiembre 26, 2013

Celia, el bucardo que volvió de la extinción

Desde que el hombre conoce que hay animales extintos, le ha rondado por la cabeza cómo hacer para volverlos a la vida. La película Parque Jurásico es el paradigma de esta creciente obsesión de resurrección de especies, cuyo origen, sin duda, tendríamos que buscarla en la mala conciencia global ante la extinción masiva de seres vivos que estamos provocando en el planeta. Esta fascinación colectiva por poder ver como eran en vivo y en directo (pero sobretodo, en vivo) especies como los dinosaurios o los mamuts (ver Wrangel, el dominio del último mamut), ha hecho que infinidad de científicos se hayan puesto manos a la obra para encontrar formas para conseguirlo, sin demasiado éxito hasta ahora... ¿o tal vez si?. Una serie de científicos españoles consiguieron en 2003 volver a la vida a Celia, el último bucardo.

El cadaver de Celia, congelado
En el año 2000, los guardas forestales del Parque Nacional de Ordesa encontraron el cuerpo de Celia, la última representante de los bucardos (Capra pyrenaica sub. pyrenaica), una subespecie de cabra pirenaica exclusiva de los Pirineos que agonizaba en las partes más altas de la cordillera desde principios del siglo XX. Sus cuernas mastodónticas en los ejemplares machos, hicieron que fuera cazado hasta la extinción sin que los diferentes gobiernos hicieran demasiado caso a los científicos que avisaban de su grave declive. Cuando a mediados de los 80 tomaron alguna tímida decisión de defenderlo, ya fue demasiado tarde. 

Últimos bucardos en los 80
En previsión de lo que pudiera ser, un grupo de científicos del CITA (Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentarias de Aragón), en 1999 tomaron una serie de muestras de tejido del último bucardo y las congelaron. Una vez sobrevino su muerte, el CITA inició un programa en el que, a través de la clonación, y siguiendo el ejemplo de la oveja Dolly, se consiguiera volver a la vida a esta especie acabada de desaparecer.

Bucardo macho
La idea era utilizar cabras montesas procedentes de la reserva del Parque Natural de Tortosa-Beseit como "vientre de alquiler" para alojar los embriones que se habrían desarrollado a partir de utilizar el núcleo de las células de Celia e incorporarlo a óvulos previamente vaciados. Dicho y hecho, durante 2003, el equipo encabezado por el profesor José Folch  desarrolló 285 embriones, de los cuales se llegaron a transferir 54 a una docena de cabras. De todas ellas, tan solo dos prosperaron, aunque tan solo durante dos meses, de los 5 que dura la gestación de las cabras montesas. A pesar del fracaso, el éxito relativo de conseguir la gestación durante 2 meses, hizo que el equipo de investigadores hiciera una segunda intentona en el mismo 2003.
Gran trofeo de caza
En este caso, se desarrollaron 439 embriones, de los cuales se transfirieron 57, de los cuales arraigaron 7 y de estos siete, uno fue capaz de llegar a dar a luz a un cabritillo vivo clon de Celia, en lo que se transformaría en la primera vez que se había retornado a la vida una especie animal extinguida. Sin embargo, poco duró la alegría.

Grabado de 1817 (Cuvier)
A los siete minutos, el cabritillo murió, debido a problemas de irrigación en uno de sus pulmones, lo que hizo inviable al neonato de bucardo. Según parece, el defecto en los pulmones, que además se sumaba a una cierta inmadurez general que le hacía tener unas pezuñas blandas, resultan unas patologías habituales en los clones de ovejas y cabras, por lo que, hasta cierto punto, era de esperar que el cabrito acabara como acabó. Sea como sea, el hito ya estaba conseguido, pero un mar de sombras envuelven todo el tema del bucardo.

Museo Bucardo Torla
De primeras, se tardó más de seis años en tener conocimiento de los resultados del proyecto cuando la revista científica Theriogenology lo publicó a principios de 2009 y no se conoce las fechas exactas de los trabajos. Que se ponga como excusa que tenían cosas más importantes a hacer que publicar un descubrimiento de tales características, resulta como mínimo sospechoso. Si a eso añadimos que los laboratorios, cuando consiguen alguna cosa de estas, dan hasta el segundo en que lo han conseguido, no hace más que aumentar las dudas entorno a los trabajos de recuperación del bucardo.

Cráneos de Celia y la antepenúltima
¿A qué es debido este secretismo? ¿Atiende al miedo a las entidades ecologistas que están en contra de la clonación? ¿O tiene algo que ver que recientemente hayan acusaciones de negligencia en la muerte de Celia en el año 2000? Habida cuenta que entre los naturalistas resulta poco creíble que la bucardo muriera aplastada por un árbol como se apuntó oficialmente, el asunto en su conjunto se mantiene su oscuridad.

Sea como sea, la única realidad es que, debido a la sobrecaza y al furtivismo, una especie propia de los Pirineos ha desaparecido, y contra eso, ahora por ahora, no hay arreglo posible.


Celia, disecada en el Museo Bucardo Torla


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miércoles, septiembre 25, 2013

El quelea, el pajarito al que teme el hombre

Bandada de queleas
Imagínese que está de safari por Zimbabwe, como un rey de España cualquiera. Apunte al primer pájaro que vea y dispárele. Si lo ha derribado y no ha hecho algo de lo que se debiera arrepentir, tengo la absoluta certeza del pájaro que ha cazado: un quelea de pico rojo. Tranquilo, no se trata de ningún truco de mentalismo, sino simple estadística. No en vano los queleas de pico rojo son las aves más abundantes del mundo...y una auténtica plaga en muchas partes de África.

Macho de quelea en época de celo
El Quelea de Pico Rojo (Quelea quelea) es un pájaro de la familia de los tejedores muy similar, tanto en tamaño como en apariencia, a nuestro más conocido jilguero. Hace sobre unos 12 cm de largo y tiene un peso de entre 15 y 20 gms, vive en bandadas de centenares de miles de individuos que emigran anualmente dentro de África, se alimenta de semillas -más de 18 gm al día- y (su gran problema) se estima que superan ampliamente los 1500 millones de individuos. ¿Le parecen muchos? Pues hay fuentes que dan la friolera de 10.000 millones de queleas de pico rojo en el mundo. ¡Ahí es nada!

Área de distribución
En estas circunstancias, podrá imaginar lo que puede ser que una bandada de estos gráciles pajaritos se pare a comer en un campo de trigo o de arroz... las plagas de langostas, a su lado, son una auténtica broma. La gente del África por debajo del Sahara (a excepción de la zona de selva húmeda ecuatorial y de la punta sur de Sudáfrica) los conocen perfectamente y los temen profundamente, utilizando cualquier medio para acabar con ellos. Sin embargo, no siempre fueron una plaga tan importante.

Auténtica nube de queleas
Los queleas de pico rojo, si bien siempre han sido muy numerosos debido a sus hábitos sociales, tenían una población estable en las zonas de sabanas. Ello era debido a que su principal fuente de alimento eran las semillas que se producen por el crecimiento de las grandes llanuras herbáceas de buena parte del continente africano. Tenían recursos alimentarios muy extensos, pero limitados, lo cual junto a los depredadores de todo tipo que tienen mantenían estable su población.

Macho y hembra
No obstante, a partir de mitad de siglo XX, un espectacular desarrollo de la agricultura cerealista intensiva en África, hizo que estos pequeños pajaritos se encontraran de bruces con una disposición de rico alimento inimaginable hasta entonces. Los sembrados de mijo, sorgo, arroz y trigo pasaron a ser auténticos "buffets libres" para los queleas y ello disparó sus poblaciones de forma espeluznante, llegándolas a multiplicar por 100 en los años 70. La alegría de los agricultores al escuchar el trino de estas lindas avecillas se la pueden imaginar.

Nadie se libra de sus molestias
Desde los años 50 y 60 en que se empezó a luchar contra los queleas de pico rojo, se ha utilizado todo lo imaginable. Partiendo de la base que, ante una nube de millones de pájaros comiendo al unísono, no hay nada que hacer, se ha utilizado desde espantapájaros, a repelentes sonoros, plaguicidas, lanzallamas y, dada la costumbre de pasar la noche en árboles, hasta de explosivos. A pesar de los millones de bajas producidas, la población no ha bajado en absoluto, lo que lleva a la desesperación a los agricultores ya que si bien afectan a grandes explotaciones, los más afectados son los pequeños productores que cultivan pequeñas extensiones para autoconsumo. Para más inri, sus depredadores naturales no dan abasto a comérselos. Un desastre, vamos.
 
Es similar al jilguero
Y no es para menos: en 2001, en Tanzania, un campo de 700 hectáreas (7 km2) de trigo experimentó el 100% de pérdida de la cosecha, pero fueron infinidad los que perdieron entre el 60 y el 80%. Estos daños han sido estimados por la FAO en más de 45 millones de dólares al año, resultando comprensible entonces que se busquen formas de erradicar esta plaga aunque sea desarrollando productos químicos específicos para acabar con los queleas de pico rojo, tales como el Queletox, o incluso que se propongan como fuente de alimentación barata para la población africana. Como diría aquel, "lo que sea, oiga, lo que sea".

En conclusión, los queleas de pico rojo han demostrado ser una especie de éxito que ha sabido aprovecharse de los cambios que el hombre ha hecho en su medio ambiente natural. Lo que normalmente produce una eliminación de la vida salvaje -la actividad humana-, en este caso la ha promocionado hasta niveles inauditos, lo que ha acabado por afectar al propio hombre gravemente. 

Esta vez, no ha sido el hombre el más listo. La naturaleza siempre tiene las de vencer.

Siempre.
  
Una plaga de millones de individuos por bandada

Webgrafía

martes, septiembre 24, 2013

La increíble historia de Mike, el pollo sin cabeza

Mike, el pollo sin cabeza
Cuando alguien nos dice "vas como pollo sin cabeza", normalmente se refiere a que vamos atolondrados, dubitativos, sobretodo en el momento de hacer alguna cosa que requiere rapidez. Sin embargo, si eso mismo se lo dijéramos a Mike, un pollo norteamericano de los años 40, tendría todo el sentido del mundo, ya que después del intento frustrado de ser la cena de su familia de "acogida", fue capaz de vivir durante año y medio sin cabeza. ¿Que no lo cree? Siga leyendo esta historia real. No tiene desperdicio.

Era el 10 de septiembre de 1945, cuando Lloyd Olsen, un granjero de Fruita (Colorado), fue enviado al gallinero por su mujer a coger un pollo tomatero para la cena, ya que recibían la visita de su suegra. El elegido para ser el nuevo huésped de la olla fue un pollo de raza Wyandotte de unos cinco meses de edad llamado Mike y que prometía estar especialmente sabroso.

Lloyd, Mike y su cabeza
Lloyd se agenció una afilada hacha, preparó al futuro ajusticiado, y no se sabe si por que se le movió el pollo, el hacha o estaba nervioso por la visita de la suegra, que en el momento del hachazo, en vez de acertar en el cuello, al pobre pollo le rebanó tres cuartas partes de la cabeza, dejándole nada más que una oreja pero con la vena yugular y parte del tronco encefálico intactos. La sorpresa mayúscula se la llevó cuando vio que en vez de morir, el pollo andaba torpemente e intentaba acicalarse y picar, evidentemente sin éxito. En vista del milagro, Olsen decidió dedicarse en cuerpo y alma a cuidar el desgraciado animal descabezado.

Proceso de alimentación
En tanto que la traquea aún era funcional y al pollo aún le permitía respirar -Mike emitía un sordo gorgoteo en vez de cantar-, la falta de pico y ojos le impedían alimentarse por si mismo. Lloyd Olsen, en este caso, solventó el problema alimentándole con una mezcla de leche y agua que le suministraba mediante un cuentagotas. También, de vez en cuando le daba pequeños granos de maíz con los cuales complementaba su dieta. Mike una vez recuperado y acostumbrado a su nuevo centro de gravedad, se movía libremente por toda la granja.

Mike, 3 días después del "susto"
Los Olsen, en vista de lo excepcional de la situación, llevaron a Mike a la Universidad de Utah, en Salt Lake City (a unos 400 kms de su casa) para que los científicos estudiaran qué era lo que había pasado con el pollo. Los escépticos estudiosos determinaron que un coágulo en la arteria carótida seccionada impidió que el animal se desangrara y, en tanto en cuanto las funciones básicas vitales de las gallinas se alojan, no en el cerebro, sino en el tronco encefálico y este no había sido afectado, el pollo pudo hacer una vida relativamente "saludable".

Lloyd Olsen y su "obra"
El portento saltó a los medios de comunicación e incluso las prestigiosas revistas Life y Time le dedicaron sendos reportajes. Ello le proporcionó una gran fama, lo cual llevo a Lloyd a participar en espectáculos con el pollo que le llevaron a ganar hasta 4.500 dólares al mes, que teniendo en cuenta que se cobraba a 25 centavos la entrada, da una idea del revuelo que el pollo sin cabeza tuvo en Estados Unidos. Sin embargo, todo se truncó en marzo de 1947.

Mike disecado
Después de una actuación en Phoenix y estando alojado en un motel en el que pasaba la noche, Mike empezó a ahogarse convulsivamente. Al intentar limpiarle la tráquea, Olsen se dio cuenta que, por descuido, las jeringas y los cuentagotas que utilizaba habitualmente se las había dejado en el lugar de la última actuación, no pudiendo hacer nada para evitar la muerte, ahora si, del pollo decapitado 18 meses antes.

Mike, el pollo sin cabeza, hizo auténtico furor y llenó los bolsillos de su dueño mientras que estuvo vivo, lo que provocó que otros granjeros intentaran imitar su proceder. Ello llevó a que unos cuantos pollos siguieran su mismo camino, aunque sin éxito, ya que acaban por morir al cabo de uno o dos días. Sea como sea, en Fruita, hacen desde 1999 un festival en que, anualmente, conmemoran el hecho irrepetible de que un pollo sin cabeza se negara a ser servido en una fuente.


Estatua dedicada a Mike en Fruita (Colorado)
Webgrafía

lunes, septiembre 23, 2013

Fort Pitt o la guerra biológica contra los indios

Afectado de viruela
A mediados del siglo XVIII, en Norteamérica, los franceses, los ingleses y los indios, se daban entre ellos más palos que a una estera. Los franceses para avanzar en la conquista del subcontinente desde las posesiones de Quebec y Terranova; los ingleses haciendo lo propio desde la costa este y los indios contra los dos para evitar que se metieran tierra adentro. En esta cruenta guerra sin cuartel, las bajas eran numerosas y cualquier método para derrotar al enemigo era bienvenido. Hasta tal punto llegó la virulencia de las contiendas que incluso se llegó a utilizar el virus de la viruela como auténtica arma de destrucción masiva, en una de las primeras manifestaciones de guerra biológica de la historia.

Ubicación de Pittsburgh en EE.UU.
En 1758, los franceses habían abandonado y destruido el fuerte Duquesne, dejándolo a manos de los ingleses que la repararon y aumentaron sus defensas convirtiéndola en una auténtica ciudadela europea rebautizada como Fuerte Pitt, germen de lo que sería tiempo a venir la ciudad de Pittsburgh, en Pensilvania.

Indios Lenape (llamados Delaware)
En estas idas y venidas de los ingleses y franceses, los indios Delaware tenían mucho que decir ya que su determinación de lucha primero contra los franceses y después contra los ingleses, los hacía especialmente temibles cuando los tenías enfrente, y por aquellas fechas, los indios y los británicos estaban más por cortar cabelleras que por partir piñones entre ellos. No en vano, los indios habían arrasado con 8 fuertes y matado a cientos de colonos europeos.

Plano de 1759 de Fort Pitt
En uno de los lances de la llamada Rebelión de Pontiac -por el nombre del líder indio más importante-y visto el éxito contra otras fortalezas, el 22 de junio de 1763 los indios decidieron atacar el Fuerte Pitt sin éxito, dada la especial resistencia de las murallas. En vista del fracaso, y sabiendo que debido al aislamiento de los asentamientos, los refuerzos ingleses tardarían mucho en llegar, decidieron sitiar Fort Pitt.

Lord Amherst
Los ingleses no tenían ningún aprecio hacia los indios (de hecho ni a estos, ni a ninguno, ver El desconocido (y británico) genocidio de aborígenes de Tasmania), a los cuales tenían por violentos bárbaros subhumanos a los cuales se tenía que exterminar a cualquier precio. Este menosprecio racista había llevado al general inglés Lord Jefferey Amherst a creer, años atrás, que los indios no serían ningún problema para los ejércitos de Su Majestad. Ocho fuertes y cientos de muertos después, su opinión había cambiado ligeramente, llegando a ordenar a sus subordinados el no hacer prisioneros y utilizar lo necesario para eliminar a esa "execrable raza", ya fuera saliendo a su caza con perros o incluso extendiendo la viruela entre los indígenas. Todo valía.

Casacas Rojas
Mientras el sitio se endurecía, se preparó una expedición de 500 hombres para liberar Fort Pitt. El coronel Henry Bouquet, mercenario suizo encargado de la misión, envió una carta a Amherst solicitando la posibilidad de utilizar el virus de la viruela para provocar bajas entre los indios, a lo que Amherst respondió "me estáis tardando". Sin embargo, no hacía falta que llegase esa orden a los sitiados, ya que el capitán Ecuyer lo había hecho de motu proprio dadas las duras circunstancias del sitio.

Parte del fuerte que aún se conserva
La viruela era una enfermedad que diezmaba el suelo del Viejo Mundo desde antiguo, que al haber sido introducida por los europeos los indios desconocían totalmente y para la cual no tenían cura. La viruela producía hasta un 30% de muertes entre los colonos, pero era mortal de necesidad para los nativos, y los ingleses lo sabían. En Fort Pitt se había declarado la viruela un poco de tiempo antes del ataque, por lo que Ecuyer, en uno de los momentos de parlamento con los indios, aprovechó para entregarles toda una serie de mantas y pañuelos infectados con la viruela... en señal de buena voluntad hacia los sitiadores, eso sí.

Recreación de la entrega de mantas
La enfermedad se extendió entre los indígenas, efectivamente, pero fue la esencial actuación de la expedición de Bouquet la que acabó con el sitio el 20 de agosto de 1763, batiendo en retirada a las huestes indias.

Los autores dudan de la efectividad real de esta medida, porque la viruela ya hacía estragos en la población nativa desde hacía tiempo atrás y podrían haberla contraído por otras vías, por lo que quedaría más como un mito que como una arma realmente efectiva. Sin embargo, lo que no se puede negar es que ha quedado en la historia como una de las primeras utilizaciones intencionadas de una enfermedad como arma de aniquilación de una población humana.

Fort Pitt en una ilustración antigua

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