Publicidad

jueves, mayo 27, 2010

Presentación Oficial en Can Sumarro

Hola a todos y todas!

Os informamos que la presentación oficial de "Relatos para una Mente Abierta", tendrá lugar el próximo sábado día 19 de junio de 2010 a las 12.30h en la biblioteca Can Sumarro de L'Hospitalet de Llobregat.

La presentación, incluída en los actos de la Festa Major de L'Hospitalet, contará con la participación de David Palomar, Concejal de Promoción Económica y Sociedad del Conocimiento del Ayuntamiento de Sant Adrià de Besós.

Serviremos un pequeño refrigerio al acabar el acto.

Estais todos invitados. :-)

-Ireneu-



martes, mayo 25, 2010

Nada para el pueblo, pero con el pueblo.

Yo no se porqué a estas alturas, se preocupan los políticos por las próximas elecciones. Después del espectáculo denigrante y barriobajero que sus señorías han protagonizado en el Senado, si esperan que la gente irá a votar será la clara señal de que la clase política de este país vive en los mundos de Yupi de la inopia más absoluta.  
Nuestra clase política está tan ciscada en salir de la crisis manteniéndose en la poltrona todo lo que sea posible, que su único objetivo está en restar votos al contrario utilizando todos los medios posibles a su alcance. El primero y más macabro, el sufrimiento de toda la sociedad española ante la crisis.
No les importa que el paro se haya desbocado, que la gente no tenga un duro para comprar nada, que las hipotecas se coman el poco salario que reciben, que las empresas estén al borde de la quiebra, que los bancos hayan aprovechado todo el dinero ofrecido por el estado para limpiarse de mierda de los chanchullos realizados o que los políticos se hayan llenado los bolsillos a espuertas a base de las concejalías de urbanismo... no. Eso, a ellos, no les importa más que si les puede reportar estabilidad en su aprehendida poltrona y les permite vivir sin la más mínima crisis durante los próximos cuatro años. Entonces sí que les importa.
El gobierno está gobernando a base de coscorrón de los países ricos y de improvisación continua ante la crisis. No quiere tomar ni una medida impopular con el único fin de no hacer peligrar su ya más que cuestionada situación. Posiblemente a Rita Barberá no le falte razón cuando ha desbarrado contra Zapatero, pero no es que sea exactamente la mejor para dar lecciones de moral y buen hacer político a nadie. En estas bancadas no hay futuro, en aquellas, tampoco.
Un gobierno inútil con una oposición más inútil todavía están llevando a este país al pozo más absoluto, entestados en un juego de "tócame Roque" que solo sirve para sus intereses, prescindiendo total y absolutamente del bienestar de sus gobernados, desarrollando un neo-despotismo ilustrado donde el dicho "todo para el pueblo, pero sin el pueblo" se deforma cínicamente en un "nada para el pueblo, pero con el pueblo".
Y después tendrán la desfachatez de pedirnos que les votemos y todo.
No se engañe. No luchan por usted.

martes, mayo 04, 2010

¿Cómo hacer un pluviómetro casero?

Muchos somos los que nos interesamos por los fenómenos meteorológicos, ya sea por necesidad (agricultores, gente que trabaja a la intemperie) como por afición. Los instrumentos de medición de los datos del tiempo acostumbran a ser caros, y de difícil adquisición, sobretodo en estas épocas de crisis en que los bolsillos están más bien vacíos. Sin embargo, ¿quién no ha tenido la curiosidad de saber cuanto ha llovido en su terraza en aquella tormenta veraniega? Pues es bien fácil improvisar un pluviómetro, que si bien no será homologado por ninguna universidad, sí le dará una idea aproximada de la lluvia que ha caído en su casa.

Para hacer el pluviómetro necesitaremos...

1) un vaso medidor.

Es posible que tengamos alguno por casa que prácticamente no utilizamos nunca, pero si no es el caso, podemos comprar uno en cualquier bazar oriental por menos de 1 euro, y ya nos irá la mar de bien.


y 2) un embudo.

El embudo puede ser, perfectamente, cualquiera de los que normalmente usemos por casa, ya que como sólo lo utilizaremos para medir agua de lluvia, después lo podremos volver a usar sin inconveniente. Igual pasa con el vaso medidor.


Simplemente con estos dos artículos y poniendo el embudo dentro del vaso medidor -para que se llene con el agua de lluvia-, ya tenemos prácticamente hecho el pluviómetro, pero antes de nada, hemos de saber qué es lo que buscamos.

La cantidad de lluvia recogida en una zona se mide en "litros por metro cuadrado", es decir se contabilizan los litros de agua que se han recogido en forma de lluvia en una superficie concreta, por convención se utiliza como base un metro cuadrado, o lo que es lo mismo, un cuadrado el cual todos sus lados miden 1 metro de lado.

Evidentemente, si tuviésemos un embudo con una superficie de 1 m2, la cantidad que recogiésemos sería la cantidad que ha llovido, pero como es un engorro, hemos de seguir un método que sea proporcional a la superficie que hayamos preparado para recibir la lluvia, en este caso el embudo.

Si bien cualquier embudo es apto para este "invento", conviene que sea igual o un poco más grande que la boca del vaso medidor, ya que cuanta más boca tenga el embudo, más agua recogerá y, en caso de lluvias prolongadas o muy copiosas, el aparato se nos llenará demasiado deprisa y tendremos que vaciarlo demasiado a menudo para que sea objetivo.

Ya tenemos el pluviómetro preparado, pero necesitamos saber el agua que podemos recoger, de tal forma que necesitamos saber la superficie de la boca del embudo que va a recoger la lluvia. En este caso, necesitamos saber un poco de matemáticas y, ante todo, la fórmula del área del círculo, que es la siguiente:


Donde Pi, corresponde a 3'1416, y "r2" al radio de la boca del embudo al cuadrado.

El radio de la boca del embudo es, simplemente, la mitad de lo que hace de punta a punta (sin medir los bordes, claro), es decir, su diámetro. Si nuestro embudo tiene un diámetro de 10 cms, su radio será de 5 cms.

Ya conociendo estos datos, sabremos la superficie de nuestro colector de lluvias:


Área del embudo= 3.1416 x 25= 78.54 cm2

Ahora ya podemos ponerlo en medio de la terraza, o balcón, o jardín, a poder ser en el sitio más despejado posible. El vaso medidor cogerá el agua que llueva, y como está marcada la capacidad -la escala principal es siempre para líquidos- sabremos cuanto ha recogido durante un tiempo determinado.

Supongamos que lo hemos dejado durante la noche, y nuestro "pluviómetro" ha recogido 150 cc. ¿Cuanto ha caído? Sencillo... volvemos a echar mano de las matemáticas, y con una simple regla de 3 lo sabremos:

Si en 78.54 cm2 han caído 150 cc
En 1 m2 (es decir, 10.000 cm2) habrán caído X

Multiplicamos los 10.000 por 150 y lo que nos dé, lo dividimos entre 78.54, y nos da un resultado de 19098.54 cc, que traducido a litros (1 litro= 1000 cc) significa que ha llovido una cantidad de...

19.09 litros por metro cuadrado

Lógicamente este dato no es homologable, ya que dependemos de la fiabilidad del vaso medidor, de nuestra medición, de la horizontalidad de la boca del embudo (si está de medio lado, la superficie se reduce) y de la ubicación más o menos correcta de nuestro invento, pero al menos nos servirá para tener una idea muy aproximada de lo que ha llovido en nuestra casa sin necesidad de caros aparatos ni una gran parafernalia.

A partir de aquí, cada uno puede hacer sus propias personalizaciones, ya que pueden hacerse desde hojas de cálculo para ahorrarse el hacer las cuentas a mano, o incluso tablas de conversión de cantidades recogidas a litros por metro cuadrado, en el caso de que siempre utilicemos el mismo embudo.

Espero que este "inventillo" os sea de utilidad... ¡Y que usted lo mida bien!.

Baratito y eficaz ¿Qué más queremos?