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domingo, agosto 31, 2008

Superpoblación sardinera.

Muchas veces, la visión que tenemos del resto del mundo está deformada al estar basada en una serie de informaciones que si bien no son falsas, están alteradas por factores culturales. En el caso de Europa, pensamos que somos el centro del mundo, y que más allá de nuestras fronteras el mundo es un desierto o una selva sin solución de continuidad, con más o menos gente por donde vamos. Esta visión soslayada de nuestro entorno nos impide hacernos una idea de lo que significa la población mundial a nivel global y de lo que significa para el planeta.

Posiblemente, para usted que vive en Europa, es dificil imaginar una zona donde haya más gente viviendo que en la costa mediterranea o en la conurbación de cualquier gran ciudad. Si vive en América, le pasará tres cuartos de lo mismo. La realidad no es exactamente esta.

La población actual mundial, podría caber, en su totalidad, en la isla de Mallorca, pero esto que parece una nimiedad, si vemos las cifras, nos dará una aproximación real de como estamos repartidos:

-América, con más de 900 millones de habitantes en su totalidad, y una superficie de 42 millones de km2, tiene una densidad de población de 21 habitantes por km2.

-África, que con el desierto del Sahara, selvas, sabanas y azotada por continuas guerras fratricidas, parece que haya de tener poca gente, en sus 30 millones de km2 habitan 944 millones de personas, o lo que es lo mismo, una densidad de 31 habitantes por km2.

-Europa, que podemos pensar que está atiborrada de gente, tiene en sus poco más de 10 millones de km2, una población de unos 712 millones, es decir 70 habitantes por cada kilómetro cuadrado. Parece mucho, realmente, y de hecho, lo es.

-Asia, ese continente perdido allí en lontananza, con sus selvas, su desierto de Gobi... pues ese remanso de paz, tiene la mayor población mundial, con más de 3900 millones en sus casi 44 millones de km2 de superficie, con una densidad de población de 89 habitantes por km2. Ahí es nada.

Total, que este mundo se nos está quedando pequeño, y ahora por ahora solo nos queda por patear Oceanía (32 millones en 9 millones de km2= 4hab. km2) y la inhabitada Antártida (1500 habitantes en sus 14 millones de km2 llenos de hielo).

Pues andémonos con cuidado, no sea el caso de que con "cositas" como lo de Vandellós, nos sobre espacio para todos...

¡Reprodúzcanse! Que en 4 días, como en una lata de sardinas.

viernes, agosto 29, 2008

Primero los pies, después, la cabeza.

Hoy me he enterado de la polémica que se ha producido este verano con el asunto de la Rana Crucificada, una obra de arte depositada en el museo Museion de la ciudad de Bolzano (Italia) y la Iglesia. En el Vaticano no ha quedado ni una vestidura sin rasgar, por la sublime blasfemia de la presencia de esa obra de arte en un museo por el ataque sin remisión que representa para la fe católica dicho objeto. De verdad que dan ganas, de romper con todo y largarse a vivir en medio del bosque porque, cuando menos, dejaría de oír las gilipolleces supinas que vomita esta sociedad.

Nos quejamos del integrismo islámico o del judío, y resulta que no vemos que desde nuestra (la suya, vaya) Iglesia, se está haciendo exactamente lo mismo que se está criticando a las demás religiones. ¡Exactamente igual!

Cuando las caricaturas de Mahoma, pusimos el grito en el cielo por la barbarie ejercida contra los que la publicaron por las "hordas" integristas musulmanas y ahora, que sale una cosa parecida -hecha hace más de 10 años- pero que afecta a la iglesia católica, resulta que hay hasta un presidente regional alemán que se pone en huelga de hambre. Hombre...¡por Dios!

Primeramente, hemos de recordar qué es una cruz: un deleznable artilugio de tormento. Los romanos mataron de esta forma tan cruel a miles de personas, desde asesinos a ladrones, pasando por disidentes políticos o religiosos... y a Jesucristo. La iglesia, simplemente, se aprovechó del símbolo por puro marketing ya que el primer símbolo (el Símbolo) cristiano fue el Pez, pero el morbo y el merchandising de símbolos hicieron decantarse a la Iglesia por la Cruz. Llevar una sardina en el cuello, no vendía, definitivamente. La Cruz, sí.

Por tanto, se apropió de un símbolo y de su imagen y quiere ejercer sobre él un mercado monopolístico, como si tuviera más derecho que nadie a hacer servir aquello en exclusiva, olvidando a la descarada que si bien muchos cristianos murieron en la cruz, otros muchísimos no cristianos murieron también en ella. Y, hombre, hasta aquí pudiéramos llegar.

Imagínese ahora que Jesús hubiera muerto en una silla... ¿tendríamos que sentarnos ahora en el suelo porque tendríamos una silla en la mesilla? ¿Las iglesias no tendrían un puñetero banco? ¿El Papa se sentaría en un almohadón y llevaría un báculo con una silla de plata? No tendría sentido, pero esto es lo que ha hecho la Iglesia católica con la Cruz y pretende exterminar cualquier uso alternativo de aquello que considera que es su imagen corporativa, sin querer darse cuenta que como potro de tortura que fue, es un símbolo que pertenece a toda la sociedad, independientemente de su adscripción religiosa o política.

Habrá gente que vea en la Cruz un símbolo de libertad, habrá otra gente que no le despierta ninguna pasión y habrá otra gente que vea en ella un repugnante símbolo de violencia humana. Todos tienen derecho a expresarse ante ella, pero lo que no tiene derecho nadie es a obligar a que los demás vean en ello lo que no quieren ver.

El autor de esta rana crucificada con una cerveza en una mano y un huevo en la otra, Martin Kippenberger (muerto en el 1997), veía en su obra un autorretrato y una expresión de la angustia humana. La llamó "Primero los pies" -Zürst die Füsse- y creo que con mucha razón.

En esta sociedad, la cabeza se utiliza muy poco. Y cuando se utiliza se corre el riesgo de salir con los pies por delante.

Qué asco.


¡Qué curioso que Ratzinger fuera el jefe del Santo Oficio!

domingo, agosto 10, 2008

The one, the only.

No hay nada mejor que unas vacacioncitas -como buen autónomo pagadas por uno mismo-, hacer lo que te sale del arco del triunfo siempre y cuando no te gastes un duro, darte una vueltecita por internet y poner tu nombre en Google, y llegar a la conclusión de que, en este mundo, Ireneu, soy yo. Punto Pelota.

¡El primero de la lista! Uau! :-D

Vale que es regalarse un poco la vista y los oídos vanamente, y que no soy muy dado a estas cosas... pero que cojones! Por una vez, no nos daremos el disgusto. Que para disgustos, ya vendrá septiembre y nos devolverá al infierno en vida, si una primitiva no lo ha remediado previamente, claro.... jejejeje!

Y para prueba, el botón...

Ireneu, definitivamente, soy yo. ¿Quien necesita nick?


Ireneu hay muchos, pero el primero, soy yo. ¿Alguna duda?