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viernes, septiembre 29, 2006

Puertas y sogas.

En el gimnasio que voy habitualmente están de renovaciones. No, no de renovaciones de material -la bicicleta sigue igual de cascada, la cinta sigue sin funcionar y la ducha sigue sin tener grifo-, sino de renovaciones de actividades. Es decir, a karate se lo han fulminado, las chicas de aeróbic de competición se entrenan ahora en los parques y unos cuantos monitores simplemente han rememorado el antiguo oficio de cesante. Ahora eso sí, en pos de una mayor variedad de ejercicios y gastarse lo que no tienen en las franquicias del conocido “Body Pump” y “Body Balance”. En un gimnasio familiar, pequeño, intentar seguir las sendas de los lucrativos grandes gimnasios es simplemente liarse la soga al cuello. Pero en fin, ellos verán, hoy nos ha tocado probar el “body balance”.

De primeras me sorprende que haya una franquicia y se tenga que pagar para poder enseñar un tipo de ejercicio concreto. Si lo haces así, con esta música y no has pagado, te pueden denunciar. El mismo ejercicio, variando un poco la posición y la música, no es igual y por tanto no te pueden decir nada, pero no puedes decir que es “Body Balance”, máxime cuando son mezclas de las conocidas marcas “Tai-chi” y “Yoga”. No se si ustedes también lo ven como yo, una auténtica gilipollez, pero es así y hay negocio con ello. La neurona va bien cara en este planeta.

Pues bien, a lo que iba, el “balance del cuerpo”, ¿que quiere que les diga?… a alguien que está hasta el moño de estar en un coche y en su zulo oficinal particular durante todo el santo día hasta el punto de tener forma de 4, retorcerse en un metro cuadrado -por mucho que se sude tinta- le resulta simplemente claustrofóbico.

A uno, que gusta de moverse mucho, de sudar por la intensidad del movimiento, de desperezar las neuronas y a engrasar los reflejos moribundos debido al acartonante día a día, el hecho de hacer durante tres meses los mismos ejercicios con las mismas músicas, lo considero un auténtico ataque frontal a mis solitarias neuronas y mi minúscula inteligencia. Estos ejercicios son fenomenales para jubilados, gente con nula capacidad de coordinación, menos flexibilidad y con escasa facilidad de retener una coreografía, pero para mi son un auténtico y rematado muermo , ¿qué quieren que les diga?.

Y solo falta que me vendan el ejercicio como el más practicado en todo el mundo y que algo tendrá que está de moda. Yo, de verdad, en otra vida debí ser salmón, porque con estas cosas que convencen al más pintado, a mi me lo hacen aborrecer profundamente, y más sabiendo como sabemos la “espontaneidad natural” de las modas. A otro perro con ese hueso.

A mí que me vayan haciendo cositas nuevas sin tocar las clases de aeróbic, me parece correcto, pero por mi se podían ahorrar todo tipo de franquicias de este tipo en este gimnasio, ya que no es más que entrar en la dinámica de poner puertas al campo (¿se imaginan pagar un canon por enseñar a hacer abdominales o flexiones?) y un tanto inútiles ya que lo que hace la clientela es el grupo que se encuentra allí. Si la actividad que hace de unión se pierde, el gimnasio no dejará de ser más que uno más sin ningún atractivo.

Cuando abran a principios de marzo el polideportivo a 100 metros escasos de ellos -más baratos, modernos y con piscina-, entonces vendrán los lloros.

Posiblemente será demasiado tarde.

miércoles, septiembre 27, 2006

Globo petado.

Resulta una “meee”, que entre el horario que llevo de trabajo, y que a los políticos, de tan patéticos, electoralistas y demagogos no me dé la gana de darles la más mínima mención durante un periodo larguito, no pueda hacer un post en condiciones. Podría dedicarme a lanzar maravillas de la escalera en que por suerte (que encima tenga que decir esto) me ha tocado vivir, pero no. Hoy me ha llamado poderosamente la atención una noticia que es representativo de lo poco que sabemos de la Tierra, y de lo muy inútiles que podemos llegar a ser.

En la isla de Java (Indonesia), a finales de mayo de 2006, una compañía petrolera, hizo una serie de prospecciones en busca de gas o petróleo. Cuando parecía que habían encontrado el yacimiento, tras un pozo de 1800 metros de profundidad, resultó que empezó a salir sin control alguno, barro caliente a temperatura de ebullición, provocando lo que los geólogos dan a llamar “volcán de barro”. La gracia no tendría mayor importancia si de este pozo no estuvieran saliendo 40.000.000 de litros de barro caliente al día, que ha llegado a inundar 4 pueblos con alturas de barro de entre 3 y 6 metros, y provocado la evacuación de toda la población.

¡Pero no se vayan todavía! ¡Aún hay más! -que diría Bugs Bunny- resulta que este barro es altamente tóxico, rico en fenoles derivados del petróleo, metales pesados (mercurio y elementos radiactivos entre ellos) y emite gases sulfurosos que están envenenando todo por donde pasa y el aire circundante. Total, que buscando petróleo se han cargado una zona mas grande que Mónaco.

Los geólogos han petado un globo de barro que ha llenado de mierda toda una región y que no tiene visos de parar en bastante tiempo. Uno parecido que provocaron a 200 kms de éste, pero de muchas menores consecuencias, se estuvo varios años expulsando barro hasta que se cansó.

Más de una petrolera necesitaría una trepanación en la cabeza de sus dirigentes.

También saldría barro.



Y el geólogo dijo... ¿he sido yo?

sábado, septiembre 23, 2006

Tengo miedo...

...de los locos que no tienen pudor en romper la paz y la convivencia en beneficio propio, acostumbrando a ser gente ambiciosa e ignorante que desconocen la guerra y se piensan que es un videojuego.

Que Dios los enciegue y los enmudezca para siempre.

jueves, septiembre 21, 2006

Moda de prisión.

Últimamente se está poniendo de moda en los gimnasios una serie de estilos de hacer ejercicio muy fuertes, pero que implican muy poco desplazamiento: Body Pump, Spinning, Pilates.... En principio pudiera parecer una simple moda pasajera, pero lejos de esta primera impresión, lo que realmente se esconde es una estrategia claramente definida por las grandes cadenas de gimnasios.

A principios de los años noventa y con la generalización del uso de los gimnasios entre la gente, y en nuestro país gracias a las olimpiadas de Barcelona, se desarrolló un tipo de ejercicio que implicaba mucho movimiento al mezclar la danza, el ejercicio gimnástico clásico y la música: había nacido el aeróbic.

El boom fue tal que pronto los gimnasios se multiplicaron como una mala plaga y la difusión del aeróbic llegó a todos los sitios, organizándose maratones populares por doquier, que congregaban a muchas miles de personas. Sin embargo, ello tenía un inconveniente, un practicante de aeróbic necesita mucho espacio para desarrollar su actividad. Los sitios donde practicarlo, por el contrario, eran limitados. Se tenía que solventar el problema.

Con la excusa de innovar y hacer nuevas cosas, los gimnasios empezaron a introducir nuevos tipos de ejercicio que implicaban reducir el espacio de uso de los practicantes. El primer intento de introducción de un ejercicio “alternativo” fue el Step, o lo que es lo mismo, subir y bajar un peldaño al ritmo de la música. Un “aeróbico”, puede utilizar en su ejercicio un espacio que puede rondar los 20 m2; en los Steps difícilmente llegan a utilizar los 10. Es fácil imaginar que en un polideportivo, donde cabían 600 aeróbicos, se podían incrustar casi el doble de practicantes de Step. Los números cuadran a los organizadores.

Durante el tiempo aparecieron y desaparecieron nuevos tipos de ejercicios que todos llevaban la misma filosofía de máximo movimiento en el mínimo espacio, pero sin demasiado éxito. Sin embargo, los grandes emporios del culto al cuerpo siguen en sus trece, hasta llegar al desarrollo de los ejercicios de Pilates, que prometen (y consiguen) en menos de 2 m2 el máximo de ejercicio y puesta a punto.

Los números cantan. Las salas tienen unas dimensiones limitadas, y dada la afluencia de deportistas, a las empresas les interesa hacer caber el máximo de gente dentro del mismo espacio, sin tener que duplicar horarios y, lo que es más importante, sin tener que pagar un honorario más al monitor de turno. Si con el sueldo de uno pueden obtener el doble de beneficios, la tendencia de la “moda” queda totalmente marcado, aunque no sea el gusto general de la gente. Y en ello estamos.

En todos los gimnasios las clases de aeróbic están llenas de gente, mientras que los de ejercicios alternativos, tienen sus altas y bajas, pero no llegan a pasar la barrera de la moda tal como los ejercicios aeróbicos lo han hecho, que tras más de quince años, aún siguen atrayendo al vecindario.

Hacer ejercicio implica moverse y estar a sus anchas. Qué más hubiese querido el capitán Pilates dentro de su celda, que no haber tenido que inventar esos ejercicios para mantenerse en forma. Lo que fue una respuesta a una falta de espacio y libertad, ahora se convierte en el mejor invento de moda.

Hoy,los presos somos nosotros.

martes, septiembre 19, 2006

Carta abierta a una comunidad.

Quien no tiene piso tiene la suerte de no conocer de primera mano lo que es que te toque ser secretario (mi caso) o presidente de tu comunidad de vecinos: lo más parecido al surrealismo daliniano. La gente va a su puto rollo siempre y de vez en cuando -cuando no continuamente- arman la marimorena por gilipolleces a cual más tonta e infantil y osan pretender que el pringado de turno les saque las castañas del fuego. Algunas veces llegas a desear que venga una epidemia de afonía y los deje a todos bien calladitos durante un año o dos como poco para ver si la única neurona que tienen entre todos se ponga en su sitio.

La última es que alguien no le ha salido de las narices limpiar su tramo de escalera, y como ese no lo hace, otros se niegan a limpiar la suya. La solución sencilla sería pagar a alguien para hacerlo, pero seguro que más de uno se negará a pagar por ello. Y suerte de que somos solo 10 vecinos, pues estoy convencido de que si fuesemos 50, se iniciaba la Tercera Guerra Mundial en este bloque.

En este escenario "ideal" os transcribo la carta que pretendo enviar a todos y cada uno de los vecinos del inmueble -más parecido al 13 Rue del Percebe que a una comunidad civilizada de vecinos- para ver si consigo algo positivo. La verdad es que no tengo la más mínima esperanza de que sirva para nada, pero por intentarlo que no quede.

Estimado Convecino:

Debido a las continuas quejas habidas entre diferentes vecinos de este inmueble debido a diferentes comportamientos incívicos detectados, desde la Junta nos vemos obligados a apelar al sentido común de los vecinos para conseguir una convivencia respetuosa y amistosa entre las diferentes personas que habitamos en este edificio.

Resulta de una puerilidad e inmadurez insólita tener que ver cómo la convivencia vecinal se deteriora cada vez más por situaciones tontas que son fácilmente evitables, simplemente con que haya una mínima voluntad por parte de todos de respetarnos como personas civilizadas que somos -presuntamente-, y no nos entestemos en ver nuestra particularidad desde un punto de vista enfermizamente egoísta e interesado.

Guste o no, estamos todos en el mismo barco y depende exclusivamente de nosotros mismos convertir este edificio en un infierno, donde la legalidad personal de cada uno se imponga a golpe de patrulla policial o notificación judicial, o en un sitio amable y cordial en el cual valga la pena vivir. Es nuestra libre elección.

Situaciones del estilo de:

- Tender sin escurrir la ropa.
- Tirar colillas y restos de comida por la ventana.
- Tirar basura a la papelera de la entrada.
- No controlar las salidas de agua de los aires acondicionados.
- Ruidos producidos por lavadoras a altas horas de la madrugada.
- No limpiar los rellanos ni el portal de entrada cuando toca.
- Molestos ruidos nocturnos de diversa índole.
- Televisiones y aparatos de radio a todo trapo
- …

son situaciones que -amén de peligrosas- envenenan gratuitamente la convivencia entre los vecinos ya que son fácilmente evitables o controlables a poco que haya una intención sana de ver que más allá de nuestro egoísmo e hipocresía personal, todos somos personas que formamos parte de una comunidad donde TODOS SOMOS IGUALES en derechos, deberes y, lo que es más importante, dignidad.

Todo lo que hacemos o dejamos de hacer, a la larga o a la corta, pasa factura y afecta a nuestro entorno social. El hecho de, por ejemplo, dejar de cumplir nuestra obligación de mantener limpia nuestra escalera, implicará que si no lo hacemos entre nosotros de motu propio organizadamente, la comunidad (es decir, todos) tendrá que pagar a alguien para que lo haga. Ello hará aumentar la cuota de mantenimiento de escalera a pagar por los propietarios y, de rebote, aumentar el precio -ya de por sí elevado- de los alquileres de los pisos. Nada es gratuito, si escupimos hacia arriba, nos caerá en la cara.

Pensemos en los demás y seamos cívicos. Aunque pueda parecernos mentira, todos sangramos cuando nos cortamos.

¿Usted no?

viernes, septiembre 15, 2006

Plaga sin competidores.

Hace unos días comentaba con mi chica, a cuento de haber visto la plaga de medusas en una cala de la Costa Brava, que el problema estaría solucionado si se encontrase beneficio económico a dicha especie. La base de mi razonamiento era, que tal es la pasión que produce el vil metal en el ser humano, que si se pudiera sacar cuartos de las medusas, seríamos capaz de extinguirlas en cuatro días de tal avidez que pondríamos en el empeño. Pues bien, hoy leo el diario ADN y me encuentro con un artículo encabezado de la siguiente manera “El terror de la playa en el plato” y, efectivamente, aunque parezca increíble se le ha sacado un rendimiento a tan peligrosos y molestos bichos: comérselas.

Por lo visto las medusas ya son un negocio en ciertos países, como EE.UU. o China, en los cuales el tráfico de medusas para usos culinarios mueve millones de dólares, y aquí, son una plaga, no sabemos que hacer con ellas y nos gastamos lo que no tenemos en sacarlas, triturarlas y enterrarlas para que no molesten. Para más inri , resulta que las medusas mediterráneas, la mayor parte son comestibles, lo que aumenta extraordinariamente su valor y más que aumentarán si se consigue extender su utilización gastronómica. En pocas palabras: su perdición.

Si todo va hacia donde parece apuntar la situación, se podría aseverar que los días de la medusa están contados, ya que la explotación en masa de este recurso no tardará en llegar hasta ser esquilmada. El hombre, una vez más, habrá demostrado que la plaga mayor de este planeta es él, y que no permite -ni permitirá- competidores de ningún tipo.

Temblad ratas, langostas y cucarachas. El ser humano tiene hambre.


Con unas patatas fritas y un chorizillo están buenísimas.

martes, septiembre 12, 2006

Rejas líquidas.

Hoy, después de un fin de semana largo propiciado por una descafeinada Diada -en la que a parte de cuatro grupúsculos concienciados con el significado del 11 de septiembre en Catalunya y los políticos, la mayor parte de la sociedad ha tomado como día de asueto generalizado- al final está lloviendo con ganas.

Y la cuestión es que me gustan estas tormentas en las cuales parece que el cielo se parte en mil pedazos y provoca avenidas y riadas. La ciudad se paraliza, se atasca, no sabe qué hacer bajo estas cortinas de agua que ponen en peligro el funcionamiento propio de la urbe. Bajo una tormenta, la ciudad y su frenético hormiguero humano, claudican. Tal vez por eso me guste.

Cuando llueve con esta intensidad, tengo la sensación de que la misma naturaleza toma el mando de la situación, pone en su sitio la prepotencia humana y le hace tragar aunque sea por un rato su falta de humildad y exceso de egoísta ambición, buscándole todos y cada uno de los fallos que comete.

Sólo es agua, si, pero nadie quiere mojarse. Toda la población queda encerrada tras unas rejas liquidas. Ya no se escucha ni esa lavadora a toda castaña, ni el reguetón tonto del vecino, ni la televisión a volúmenes exagerados. La tormenta impone su ley y solo se le oye y ve a ella. La tememos y nos hemos de callar humillados e impotentes.

Es en esa tormenta bajo la cual la ciudad pierde su sentido, y que hace que montañas, valles, ríos y árboles recobren su protagonismo, es justamente en esos momentos en que me siento vivo. Me siento ser humano.

Ese olor a tierra mojada me indica que aunque no la veamos, bajo esa capa de negro y viscoso asfalto, la Tierra aún existe.

Por suerte.


¡A callarse todos! ¡joer!

viernes, septiembre 08, 2006

Uniformes antidiscriminatorios.

El uniforme escolar siempre ha sido visto como un signo de represión de la libertad personal, elitismo y hasta un cierto punto de ostentación, y ha sido ámpliamente denigrado por la izquierda más progresista, la cual ha luchado por su abolición siempre que ha podido. Actualmente ha sido eliminado de la escuela pública y de buena parte de la escuela privada excepto casos concretos que parecen llegar a confirmar los prejuicios vertidos hacia él. Yo, sin embargo, desde mi punto de vista de profesional del sector e izquierdista convencido tengo una visión muy diferente del asunto.

Cierto es que el uniforme escolar (entiéndase cualquier elemento de vestir obligatorio en una escuela) en según qué colegios puede llegar a ser utilizado como un elemento meramente clasista, pero el uso inapropiado de una parte de sus usuarios no tendría que cegarnos de las partes positivas que el mismo tiene y que no son pocas. Toda la vida en el ajo te da elementos de opinión contrastados.

Con la supresión del uniforme se pretendía promover la libertad individual del alumno sin supeditarla al poder quasi-omnímodo de la dirección de la escuela. Así mismo, se pretendía que la escuela llegara a todo el mundo independientemente de la capacidad pecuniaria de la familia y hacer, por tanto, más igualitaria y universal la enseñanza. Se creyó de pies juntillas en estas ideas y se impuso como regla. No obstante, como todo en esta vida, la teoría va por un lado y la realidad, por otro.

En un colegio público, por ejemplo, se mezcla gente de origen muy diverso y economías aún más diversas dependiendo de la zona de ubicación. Cada uno viste como buenamente puede o quiere, pero justamente eso provoca que a ojos de los alumnos -y de los padres- no todos sean iguales, produciéndose odiosas comparaciones y “competiciones”. El que tiene más, quiere dejarlo bien patente; quien tiene menos no quiere quedarse atrás. Y aquí comienza a enmerdarse la cosa.

En mis años de tendero he visto mucha gente muy corta de recursos haciendo auténticas filigranas económicas para poder comprarle al hijo o hija los chándales o zapatillas deportivas de marca X para ir al colegio y dar una imagen que no corresponde con su posición económica . Filigranas que implican en muchos casos -sensu estrictu- quitárselo de comer. Siempre va bien hacer un poco de régimen, el estómago no se ve.

Las familias se vuelven locas cuando el niño ha visto a fulanito con aquellas bambas de moda y se encapricha. ¿Cómo decirle que no pueden afrontarlo? Lo más normal sería hacérselo comprender al crío, pero seamos sinceros, son la minoría de padres los que lo hacen, y aún más minoría los tiernos infantes que lo llegaran a comprender. La mayoría de progenitores a poco que puedan se lo dan: otra ficha de dominó ha caído.

Sin embargo en un colegio uniformado, esta situación no se da. Los niños van todos iguales, si, pero se conocen todos iguales también y no hay diferencias sustanciales entre ellos. Adidas o Nike no marcan la diferencia en clase, sino la forma de ser de cada uno y las capacidades cognitivas del individuo, ayudando a los chavales a coger confianza en si mismos y a sentirse respaldados. Encima, los padres no tienen que romperse la cabeza cada día con lo que han de ponerles.

Actualmente es factible uniformar a buen precio un colegio sin necesidad de pagar las burradas que algunos colegios de supuesta élite están cobrando, pero para ello se ha de cambiar los prejuicios tontos sobre unas prendas de vestir denostadas por una parte de la sociedad y que sin duda hacen más bien que mal a esa misma sociedad que en buena parte la repudia.

Si todos somos iguales, solo nos han de diferencian nuestras capacidades, no nuestro dinero.


-¡¿Uniformes de Instituto?! ¡Puedes imaginarte a todo
el mundo vistiendo lo mismo cada día!
-Tío, ¿dónde has conseguido esa camiseta?

miércoles, septiembre 06, 2006

La fortuna del botijo.

Hoy, el gerente de la Bruixa d’Or de Sort (Lleida), la afortunada administración de lotería pirenaica, se ha destapado con que pretende ser el primer español en viajar al espacio y llevar con él, no se lo pierdan, un botijo -debe ser un guiño al botellón que Micky presentó a Eurovisión. Para darse el garbeito espacial, no ha dudado en gastarse 160.000 euros del ala en inscribirse para hacer semejante viaje, previsto para el 2008. Ello ha provocado reacciones de todo tipo tratándolo de todo menos de guapo, pasando por dilapidador y acabando por ostentador. La envidia es muy mala.

Falta aún mucho tiempo para que haga dicho viaje, si es que al final lo hace, pero lo que ha hecho es, ni más ni menos, que la mejor inversión publicitaria para la auténtica piedra filosofal que es su administración de Lotería. 160.000 euros es “pecata minuta” si contamos que ella sola factura más de 70 millones de euros anuales -ahí es nada-, pero ¿y la publicidad que consigue con ese detalle tan frikie? Incalculable.

La suerte le sonrió dos veces seguidas con un gordo, lo cual produjo la avalancha de compradores, pero Xavier Gabriel no tiene un pelo de tonto y ha sabido jugar las bazas personales que más allá del simple azar le han ido viniendo y esta no es más que una de ellas. Una baza que hará que aún más gente se decida a comprar lotería en su administración, incluso muchos de los que lo critican agriamente.

Un poco de suerte y un mucho de estrategia, ese es su éxito, puesto que allí donde el azar puso el ojo, si no hay alguien con vista que haga que un gran tanto por ciento de la venta de decimos de la Lotería Nacional se concentre en una sola administración, ese azar se pierde en el olvido más absoluto. La suerte es caprichosa, la estadística, no, y por algo le dieron el premio ESADE en el 2005 a la mejor trayectoria empresarial.

No he comprado nunca en la Bruixa d’Or de Sort (aún teniendo familiares lejanos que viven allí), pero este año me parece que haremos una excepción. La cosa está achuchada y siempre va bien concentrar posibilidades.

Cuestión de estadística.


Ni herradura, ni bruja. El botijo de Xavier Gabriel.

martes, septiembre 05, 2006

Directo al corazón.

Si a alguien voy a echar de menos de la programación de televisión va a ser a Steve Irwin, el naturalista y showman que se jugaba la vida entre cocodrilos haciendo entre espectáculo y espectáculo, proselitismo de la vida natural. Su carisma y osadía ante las cámaras asombraba a todo el mundo, demostrando una y otra vez que la naturaleza es sabia, pero también muy peligrosa. Tanto, que ha llegado a perder la vida por ello.

Nada que no se conozca no se puede amar, y este audaz australiano nos hacía conocer los detalles más duros de la fauna salvaje, sobretodo su pasión, los cocodrilos. Una fauna natural que amaba profundamente y que conocía aún más profundamente si cabe. Se ha de estar loco para hacer lo que él hacia, pero también se ha de conocer a la milésima la etología animal, y muy pocos eran capaces de ello.

Tal vez Irwin no fuera un flemático Cousteau, y se le criticó mucho por ello, pero era capaz de llamar la atención sobre los problemas que están ocurriendo hoy en día en nuestro medio ambiente. Era un showman, pero seamos francos, en nuestra sociedad si quieres llegar al gran publico o eres un frikie o eres un genio, y este australiano de 44 años tenía un poco de ambas cosas.

Irónicamente no ha sido ninguno de sus amadísimos cocodrilos el que ha acabado con su vida, sino una simple raya cuyo aguijón se ha clavado con demasiada puntería en el mismísimo corazón del naturalista. Pienso realmente que este hombre ha muerto haciendo y viviendo lo que más amaba, y de la mejor forma que puede esperar morir alguien que viviera la naturaleza tan intensamente como lo hacía él. Sin sufrimiento, limpiamente y a manos de un animal casi desconocido. Descanse en paz.

Al fin y al cabo, más honroso es morir por el aguijón de una raya trabajando por divulgar su conocimiento que estrellado contra un camión en una carretera cualquiera.

Y de estos últimos hay demasiados.



Descanse en paz Steve Irwin.

lunes, septiembre 04, 2006

Que aprendan.

Al fin los devotos del trapito rojigualdo ya han tenido oportunidad de ondearlo al viento con todo el orgullo -tonto, sin duda- de quien se encuentra necesitado de esta expresión patriótica. En fin, allá cada uno con sus sentimientos de grupo, pero lo que no se puede negar es que los chicos de la selección española de baloncesto se han currado a base de bien el ganar este campeonato mundial y lo han conseguido. ¡Felicidades, chicos!

Gasol, Garbajosa y compañía han conseguido hacer vibrar a toda la afición baloncestística española con su buen hacer, pundonor y entrega en todos los partidos que han concurrido en la consecución de este título tan esperado. Lástima de la lesión en el último momento de Pau Gasol, que puso el corazón en un puño de cara a la final, y que posiblemente sirvió de acicate al resto de compañeros que dieron el do de pecho ridiculizando a Grecia en la final. Encomiable igualmente la entereza del Seleccionador José Vicente Hernández a pesar de la muerte de su padre pocas horas antes de la final.

Ya quisieran para ellos esta copa los jugadores de la selección española de fútbol, pero, mientras les pesen tanto los bolsillos que se crean que ganan los partidos sin bajar del autocar, si quieren copas, las van a tener que comprar en el chino de la esquina. Sólo la humildad, trabajo y constancia dan resultados y los balompedas ibéricos, de eso, bien poco.

El baloncesto español ha dado un paso de gigante para alcanzar por méritos propios a la supuesta categoría del fútbol.

Que aprendan.

Estos no son unos mantas.

viernes, septiembre 01, 2006

El western de la geoestrategia mundial.

Ya hace tiempo que comenté cuales son los protagonistas del culebrón atómico de Irán, y aquí siguen. En mi opinión (seguramente errónea), esta lucha entre lo que se ha llamado “comunidad internacional” y la antigua Persia por un quítame-allá-ese-uranio, no es más que una película del oeste en que los contendientes juegan una partida de poker con más cartas falsas, que en un gabinete esotérico de cadena de TV local y más faroles que en la Feria de Abril.

A Estados Unidos le molesta que Irán pueda llegar a tener la bomba atómica porque ello implicaría que el segundo productor de petróleo podría mantener su independencia aún a pesar de las veleidades de la geoestrategia yanqui. El hecho de que Irán pretenda crear una “Bolsa Iraní del Petróleo” en el cual la cotización del oro negro se haría básicamente en euros y no en dólares, ha puesto de los nervios a los pupilos del Tío Sam, ya que vale la pena recordar que una de las causas que llevaron a la invasión de Irak, fue precisamente que Saddam Hussein empezó a cotizar su petróleo en euros.

Si por Bush fuera, ya habría intervenido militarmente en Irán, pero enzarzarse en solitario a estas alturas en una tercera ocupación -guerra- por el petróleo (tras Afganistán e Irak) llevaría a la economía estadounidense a la bancarrota ya de por sí muy tocada con éstas dos. Es por ello que utiliza el escudo de la “comunidad internacional”, sabedora como es de que Irán a quien realmente abastece es a Europa, Japón y China: si controla Irán controla a sus directos oponentes.

Pero no nos dejemos engañar por los fuegos de artificios, ya que la real “comunidad internacional” no está mucho por la labor. Sin ir más lejos, en julio de este año, Francia (la compañía Total) ha reconvertido sus plantas de refinería en suelo persa para poder suministrar gasolina a Irán, que hasta entonces estaba obligada a importar hasta el 60% de sus necesidades de carburante refinado, consiguiendo de esta forma su “independencia” en este aspecto. Por su parte, la “independiente” Irak, ha firmado a principios de agosto un acuerdo con Irán para enviarle petróleo iraquí para ser refinado. Para estar “tan tensa” la cosa, parece que hay mucha tranquilidad.

Resulta curioso ver cómo si estiras del ovillo persa, lo que realmente obtienes es una trama en que los USA intentan mantener su predominio mundial a base de torpedear el abastecimiento petrolífero europeo, chino y japonés y de presentarse como valedor de la causa anti-atómica. De mientras, Europa, China y Japón, siguen el rollo a un económicamente debilitado Bush, y por el otro están dando su apoyo implícito a la política de Ahmadineyad. El interés, es el interés, claro.

Ya veremos cómo se presentan los próximos capítulos de este western “restaurado”, que prometen ser bastante interesantes: ¿Qué habrá ido a decir Felipe González?



Duelo al Sol en OK-Teherán