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sábado, octubre 29, 2005

El ejemplo mariposa.

Resulta curioso comprobar como el ser humano es capaz de vanagloriarse por minucias, de actuar egoístamente ante cualquier situación, y sin embargo es capaz de despreciar la fuerza que una persona sola tiene para interactuar con su entorno. Innumerables son los ejemplos en que una persona sola, con voluntad, ha movido mares y montañas. Pero lo realmente importante es que no es necesario ser un superhombre como se podría aducir, sino que cualquiera, en su vida diaria puede hacerlo. Todo lo que hacemos tiene una repercusión, mayor o menor, para bien o para mal, pero la tiene, no cae en saco roto. Unas veces son vistosas y evidentes, pero otras, que no lo son tanto, tienen la fuerza del efecto mariposa.

Cerca de casa tengo un paso de cebra que cruza una avenida de seis carriles separados por una pequeña isleta que ocupa lo que la mediana de separación entre carriles. Este paso de peatones lo hago tanto en coche como andando y conozco perfectamente su ritmo semafórico, un tanto descabalado para el peatón, ya que se mantiene mucho rato en rojo sin que pase nadie, pero plenamente justificado porque ha de dar paso a un carril por el que pasan relativamente pocos coches. Muchas veces, si te fijas y sabes donde mirar, puedes pasar en rojo sin peligro y ganar un poco de tiempo. De todas formas, se ha de conocer bien o si no, te puedes llevar un buen susto.

Ayer, cuando fui a cruzar este paso de peatones, me percaté de que en medio de la isleta había una joven mujer con un par de críos esperando que el semáforo estuviera en verde. La niña, más mayor (6-7 años), espetaba a la madre que cruzara porque no pasaba nadie, si bien no hacía ademán de pasar. El niño, de unos 5 años, no hacía más que estirar a la madre para que cruzara el semáforo en rojo. La madre por su parte, no hacía más que decirles que se esperaran a que cambiara, controlando como podía la fuerza del pequeño.

Yo me encontraba en la otra acera, y si bien pudiera haber cruzado en rojo porque no había peligro alguno, preferí quedarme a que el semáforo se pusiera en verde. Si lo hubiera hecho, mi actuación hubiera dejado sin validez el consejo de la madre y los niños hubieran atravesado en rojo. Los niños me miraban como esperando “a ver que hace este” y como comprobaron que no pasaba, se tranquilizaron lo justo para esperar el color verde y pasamos todos con total seguridad.

Puede parecer una tontería, pero ¿Cuántas veces hemos pasado un semáforo en rojo por el simple hecho de que uno lo ha pasado con éxito? ¿Hubiéramos pasado si no hubiese hecho nadie el primer intento? Es un ejemplo más de que todos podemos hacer algo positivo en esta vida y servir de ejemplo para los demás en cualquier campo, ya sea el civismo, la ecología, la política o cualquier otra situación humana. Pero… ¿Por qué no lo hacemos? ¿Por qué siempre nos apuntamos al carro que han empezado a mover otros? ¿Por qué no tenemos iniciativa?... o mejor dicho ¿Por qué sólo nos movilizamos cuando se mueven los demás, sabiendo la potencia que tenemos individualmente para modificar cualquier cosa de nuestro entorno?

La etología humana es complicada, cierto, pero yo solo sé que si vamos a tener un polideportivo en nuestro barrio ha sido por no tener que escuchar a una persona en concreto que no hacía más que “taladrar” constantemente al concejal de distrito. 25000 personas se beneficiarán de la actuación de una sola.

Vergüenza tendría que darnos.

viernes, octubre 28, 2005

Cleptomanía deportiva

Si hay algo que asombra de mala manera es la impunidad total con que actúan los “amigos de lo ajeno” en un gimnasio, piscina, o centro deportivo cualquiera, tanto en los vestuarios de hombres como en los de mujeres. A mí que me perdonen, pero o nos estamos volviendo todos locos, o algo se está haciendo mal. No es normal que cada día que vayas a hacer deporte haya a quien le han robado el dinero, el móvil o el reloj, y menos cuando es en un círculo reducido y entre gente conocida. Parece que la histeria de la sociedad actual no haga más que crecer los niveles de cleptomanía hasta niveles demenciales. Del respeto a los demás y la honradez de principios, mejor ya no comentar nada.

Uno puede llegar a entender que alguien pueda robar dinero puntualmente porque le haga falta para poder comer, pero robar en un gimnasio u otro centro, significa que has de pagar por entrar y por tanto tienes una serie de recursos, volviéndose el robo en un mero vicio. Vicio que se confirma en el hecho de que no solo desaparecen cosas de cierto valor, sino que desaparecen absolutamente todo tipo de adminículos a cual más inservible para quien lo roba. Bambas viejas, toallas raídas, sostenes usados, camisetas desteñidas… un botín demasiado ralo para pensar que el ladrón (o ladrona) tiene otro pensamiento diferente que el de hacer mal a quien ha sufrido el robo.

La solución es muy difícil, ya no solo por la poca cuantía del hurto -por el que muchas veces no vale la pena ni de movilizarte-, sino porque la única forma de evitarlo sería la instalación de cámaras de video vigilancia en aquellos sitios donde se producen los robos. ¿Y quien quiere que le estén vigilando su propia intimidad mientras se está duchando? ¿Estaríamos previniendo el robo a costa de promocionar el “voyeurismo” legal? Salir del fuego para caer en las brasas. Mal asunto.

Parece claro, pues, que la única forma de evitar este tipo de comportamientos eficazmente es el prevenir mediante la educación en el respeto, pero mientras que la sociedad esté premiando el comportamiento egoísta del “Apáñatelas como puedas. Todo es válido”, el problema seguirá existiendo. No hay nada más ajeno y lejano que lo que no te pertenece, ni nada más cercano que lo que tienes delante de la mano.

Sólo queda no fiarte de nadie. Orwell no estaba tan equivocado.

jueves, octubre 27, 2005

¡Y llegó el circo!.

Hoy iba a dedicarle mi post diario a otro asuntillo de menor calado pero que afecta frecuentemente a los usuarios de los gimnasios: el robo de efectos personales en los centros deportivos. Pero me ha llegado a la vista la enésima de Aznar & Co. y no he podido, por menos, que dejar ese comentario para mañana. Se trata del “estudio” que ha hecho la fundación FAES (FAlange ESpañola, supongo) sobre el Estatuto de Catalunya. Más tonterías no se pueden decir por centímetro cuadrado de texto, dejando bien a las claras que lo único que quieren es que NO SE APRUEBE, consideraciones legales o inconstitucionales a parte, simplemente porque está hecho por y para los catalanes.

Y si no… ¿A que viene proclamar a bombo y platillo cosas como que…

-Ni siquiera en la época de Mao y de la Revolución Cultural, cuando todos los chinos hacían gimnasia a la vez, se atrevieron a tanto? (No quiero ni imaginar cuantos restaurantes chinos tendríamos si no hubiera estado Mao).

-Un modelo intervencionista más propio de dictaduras socialistas que de sociedades libres?. (Ellos, hace unos años, no hacían estas cosas, ¡que va!).

-Se comprende que Batasuna o Esquerra Republicana de Catalunya estén tan satisfechas?. (Se conoce que CiU es la derecha zurda).

-Todavía menos se entiende que los católicos catalanes no hayan dado una batalla frontal contra la legalización del aborto, la eutanasia, el matrimonio homosexual y la regulación de otras formas de convivencia?. (Calla, calla, lo que nos costó cristianizar Valencia, y mira como te lo pagan).

-Constituye la puerta legal para la futura ampliación del matrimonio a uniones poligámicas como las que autoriza la religión islámica?. (¡Otia! ¡Cómo nos lo vamos a pasar! ¡Juasjuasjuas!).

-La Generalitat asumirá la competencia incluso en la selección de la raza?. (Pues a ver si es verdad, porque corre cada espécimen por los parlamentos, que ya…ya…)

-La acción exterior de España quedará "yugulada" por la de la Generalitat?. (Lo contentos que se pondrán en Albacete con la piazo navaja que les encargaremos desde aquí).

(…)

Y unas cuantas paranoias más que no son propias de alguien con dos dedos de frente, y sí de alguien con mucha mala leche y pocas luces. Nadie es ningún santo en política, pero esta gente tiene más a callar que a gritar, y esto solo es un ejemplo de su discurso habitual. Para abrir la boca y decir insensateces, que se callen y dejen de hacer el ridículo, que parece que es lo único sepan hacer.

Bien pensado, es imposible. Significaría que estamos en un país serio, y no en España.

miércoles, octubre 26, 2005

Miedos aereos, sentimientos terrestres

Si hay algo que mi pareja tiene que soportar de mí como si fuera una cruz particular es mi miedo a volar. No, no es que no haya volado nunca, al contrario, lo he hecho varias veces, pero la última me tocó volar en malas condiciones climatológicas y lo pasé tan mal -yo no subía de pequeño a los columpios de la impresión que me daba- que desde entonces no he subido a un cacharro de esos. Es tal la fobia que le he cogido que incluso he dejado escapar algún buen trabajo que me han ofrecido porque la condición sine-qua-non era coger aviones. Ya el summum es que he conseguido autoconvencerme de que no quiero “superar” ese miedo, ya que no tengo la más mínima necesidad de tomar un avión. Lo mejor del asunto es que creo firmemente de que mi miedo tiene toda la razón del mundo… para desgracia de mi “costilla”. Me sabe mal por ella.

El miedo al avión ha hecho plantearme seriamente los pros y los contras de volar, el porqué se necesita viajar, lo que nos perdemos y lo que ganamos, y la verdad es que tras muchas horas en vela dándole vueltas al asunto, he llegado a la conclusión de que el avión se utiliza exclusivamente para llegar antes a un sitio en concreto. Hemos conseguido llevar el stress al mundo del transporte y con él transportar el virus de la histeria cotidiana a todas las partes del mundo.

El avión es el reflejo de la sociedad consumista y egoísta que manda hoy en el mundo, es el transporte de aquella gente que consume su vida a un ritmo endiablado, que quiere estar allí, y ya. El viaje da lo mismo, el sacrificio y el sufrimiento para alcanzar los fines es una molestia, los resultados han de ser inmediatos, y todo vale para conseguirlo. El avión ha matado al viajero, que quiere vivir el viaje y para el cual el destino solo es una excusa, y ha dado alas a un turista ávido de consumir su tiempo y su dinero en ver mucho, muy rápido y vivir muy poco. Somos lo que vivimos y recordamos, no las fotos que hemos conseguido tirar.

Consideraciones aparte son que es un transporte que tiene un rendimiento energético demencial, que rompe brutalmente el delicado equilibrio de las capas altas de la atmósfera ayudando con sus gases sulfurados a destrozar la capa de ozono allí donde se encuentra, que se haya convertido en el vector principal de la propagación de epidemias humanas o que sea un pésimo medio para el envío masivo de materiales a través del mundo. Da lo mismo. La sociedad de consumo, consume y consume sin parar, entrando en una espiral de locura histérica en que la gente es más por cuanto más lejos ha ido y cuantas más ciudades ha visitado. Los turistas más ricos han llegado a la Luna, y si pudieran ir a Plutón más recursos gastarían para ir y mantenerse en lo alto de la pirámide de la sociedad de la apariencia.

Un viaje en tren o en coche no proporciona esa sensación, bien al contrario. Los viajes largos, casi penosos, en los que parece que no se llega nunca, no permiten a nadie ascender en el escalafón del reconocimiento social, pero ayudan a cada uno a encontrarse a si mismo. Posiblemente sea eso lo que busco en los viajes, encontrar el sentido a mi propia existencia en un marco físico concreto, y mucho me temo que lo que en gran parte busca esta sociedad es huir justamente de eso, de encontrarse a si misma porque se desconoce. Huir, cuanto más lejos y rápido mejor, tapando con un continuo pasar de imágenes estandarizadas la propia miseria de nuestra existencia, sin darse cuenta de que, al final, el verdadero viaje lo hacemos solos, con nosotros mismos, en un viaje en el que no valen las cámaras de fotos, sino únicamente los recuerdos.

No, no hace falta que comentéis nada, ni intentéis convencerme de lo contrario, no lo vais a conseguir. He desarrollado un síndrome de Estocolmo con mi miedo a volar y me he unido a su causa. Bien pensado, tal vez sea el último aliento de cordura de una mente que se rebela contra la locura del mundo que la envuelve y tiende a engullirla.

Dejadme vivir lenta, cercanamente, disfrutando cada segundo de mi limitada existencia, paladeando cada segundo de amor que me quede por vivir. Mis sentimientos, mi única posesión.

Y lo único que me llevaré.

martes, octubre 25, 2005

Nubes de cemento armado.

Ayer se estrelló una avioneta contra una grúa de un edificio en construcción de las inmediaciones del aeropuerto de Sabadell, desde el cual había despegado momentos antes. Tras el accidente, todo el mundo por aquellos barrios se ha movilizado para forzar a AENA a trasladar aquel aeródromo por su peligrosidad. Sin embargo, si somos justos, lo que se tendría que forzar es que los ayuntamientos desalojen los edificios que se encuentran en las cercanías y proceder a su derribo. ¿Radical?, sí, pero al Cesar lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios.

El aeropuerto de Sabadell fue construido en 1934 en unos campos alejados de cualquier zona urbana colindante, con lo que suponía un riesgo bien bajo para ellas. Con el tiempo las poblaciones de los alrededores comenzaron a crecer, pero no fue hasta la época de los 60-70 que debido al desarrollismo franquista empezaron a crecer las poblaciones absolutamente desordenadas, sin ninguna planificación y atendiendo solamente al criterio de sacar el máximo dinero en el menor tiempo posible. Vigilar por la seguridad, tanto de los usuarios del aeropuerto como de los habitantes de los edificios colindantes, era baladí por cuanto lo que estaba en juego era una buena saca de billetes para los constructores y promotores.

Al llegar la democracia, aquello cesó, pero la construcción incesante de cada vez más inmuebles no, aumentando con ella, cada vez más los accidentes y sustos. Y todo ello debido a que en estos últimos años, gracias a la actual coyuntura de especulación urbanística, los ayuntamientos están aprovechando hasta el último palmo de terreno disponible para edificar y así procurarse unos pingües ingresos con que pagarse sus cada vez más caros caterings pre-electorales. Antes se veía alguna que otra avioneta aterrizando en la autopista que construyeron al lado, pero ahora los aviones ya están dando de comer -literalmente- a los niños en sus propias casas.

¿A que viene ahora quejarse de un aeropuerto que lleva 71 años en el mismo sitio? ¿Acaso cuando se compraron los pisos se ignoraba la existencia de dicha infraestructura? ¿No sería más lógico forzar a los ayuntamientos para que trasladasen la población que fue mal ubicada desde un primer momento? El que las soluciones sean caras, no impide dar la razón a quien realmente la tiene.

Y si pensamos mal… ¿no será que los ayuntamientos implicados están haciendo un “mobbing” urbanístico al aeropuerto de Sabadell para forzar a que dejen los terrenos en que está ubicado y de esta forma ganar espacio en los que edificar y seguir así aumentando las recaudaciones de las arcas consistoriales? Las incógnitas, con dinero por medio, suelen ser menos incógnitas.

A la postre, por mucho que tengan la razón y por más que sea injusto, los que tendrán que “volar” serán los del aeropuerto. El cemento armado es mucho más duro, resistente y ambicioso que la volátil y olvidadiza justicia y no tiene reparos en cobrarse vidas humanas si es necesario.

Y esta vez han sido cuatro.

lunes, octubre 24, 2005

La igualdad de la diferencia

Ya la tenemos armada de nuevo. Joel Joan sopla un “Visca els Països Catalans Lliures” en medio del Camp Nou, y se ha armado la gorda en los círculos blaveros de Valencia. Que si ésta gente que se ha creído, que si Valencia no es catalana, que si es una provocación… en fin, lo de siempre, repetido hasta la exasperación. Toda esta polémica, aparte de servir de una cortina de humo inmejorable al cuñado franquista -pero catalanista por los cuatro costados, eso sí- de Laporta, tiene de antigüedad la que tiene Valencia de cristiana, es decir, desde 1238.

Esta polémica que se lleva arrastrando siglos y siglos no es más que la prolongación en el tiempo de la situación que se dio en el momento de la reconquista del reino musulmán de Valencia. Por aquel entonces, Catalunya y Aragón estaban emperrados en avanzar territorialmente hacia el sur, ya que Francia había cortado las posibilidades hacia el norte. Valencia era limítrofe hacia el sur y fueron conquistando los territorios que podían. Aragón buscaba salida al mar, pero Catalunya, más potente y con flota marítima lo impedía constantemente. Aragón se vio entonces obligado a conquistar y repoblar la parte montañosa y Catalunya, la costera.

Cuando cayó definitivamente el reino musulmán de Valencia, el mogollón que se armó fue pequeño. Los aragoneses querían que su parte se rigiera por los fueros aragoneses, y los catalanes por los fueros de Barcelona. ¿Solución de Jaume I? Valencia es un reino aparte y tendrá fueros a parte. Los aragoneses no lo aceptaron gustosamente y los catalanes tampoco, y empezó un tira y afloja entre las dos facciones que aún se arrastra. Los catalanófilos y los aragonófilos (tiempo a venir, castellanófilos) han dualizado desde entonces la vida cultural y política de Valencia. Ser valencianos fue el recurso fácil para calmar -poco- a tan heterogénea población. La alternancia de poder económico en el área mediterránea entre Barcelona y Valencia, hicieron el resto.

Valencia y Catalunya, siempre enfrentadas, esa es la imagen estandarizada, pero no es tan fiero el león como lo pintan. Y tuve la posibilidad de comprobarlo en la mili, en Madrid, allá por el 89. Me hice muy amigo de los valencianos valencianoparlantes que tenía en el Gómez Ulla, y las largas tardes de tedio militar daban para mucho.Incluso a alguno tenía que hacer de traductor porque no sabía hablar castellano. Fuerte, pero cierto.

Ellos me explicaban que lo que más les molestaba era el hecho de que la lengua se llamara genéricamente “catalán”, porque les quitaba protagonismo a los valencianos, pero que sin embargo no podían negar la evidencia de que cada uno hablaba una forma diferente de la misma “llengua de cosins-germans” (lengua de primos-hermanos). La mejor prueba la obtuve cuando confundí un alicantino con uno de Tarragona a pesar de llevar buen rato de conversación.

Por su parte, los valencianos castellanoparlantes no salían de su discurso extremista de “en Valencia se habla en valenciano”, y sin embargo no pronunciaban ni una palabra en valenciano. Curioso cuando menos.

Allí éramos 4 catalanes para casi 40 valencianos, y se divertían llamándonos los valencianos del norte. Unos lo hacían con ánimo despectivo y otros simpáticamente. A mi me daba lo mismo, porque mirado desde arriba o mirado desde abajo, todo es lo mismo. Diferente, pero lo mismo.

Lo demás, es simplemente política.

sábado, octubre 22, 2005

Hoy, cuento: ¡Que hay prisa!

Parece mentira cómo hay veces que parece que a toda la gente de la ciudad se le ha ocurrido salir a la calle a la misma hora que a ti. Normalmente ocurre en el momento más inoportuno, cuando te interesa llegar a una cierta hora o cuando llegas tarde a algún sitio. Hoy es esta última causa. He salido del trabajo más tarde que de costumbre gracias al incompetente de mi jefe, y me va a obligar a llegar tarde a mis clases de alemán. ¡Con lo retrasado que voy! Este año no apruebo ni queriendo.

Desde que he salido de la oficina, me estoy encontrando a toda la población a mi paso. Toda la población, literalmente. Familiares lejanos, amigos casi olvidados, gente famosa... hasta me he tropezado con el alcalde saliente, que al estar en plena campaña electoral ha aprovechado que pasaba a mi altura para preguntarme si conocía su programa electoral. Hay algunas veces que ser educado es un autentico inconveniente.

Después de tener que superar a abuelos con muletas, grupos de turistas con guía, concertistas de armónica, ciegos, niños que han aprendido a andar hoy con sus padres, un cordón policial y un encuestador... al final he podido llegar al metro. Un metro que estaba más abarrotado que nunca, parecía que estuvieran regalando algo, y que, para postre, llegaba con unos minutos de retraso. Las sardinas en lata viven en la inmensidad del desierto del Gobi en comparación con mi persona en ese vagón de metro. ¿Lo peor? Ese “Eau de Sobaques” que tanto gusta ponerse a una parte de la población a ciertas horas del día.

Al final el metro ha llegado a la estación, pero el esfuerzo para salir del vagón ha sido el de un buldózer, ya que he quedado arrinconado y no bajaba nadie de esta puerta. ¡Aaaagh! Por suerte que he sacado el pié a tiempo, que si no, me lo engancha la puerta al cerrar. Hoy, realmente, no es el mejor día para ir con prisas, ya llego tarde y con la clase empezada. Malas caras de la profesora, seguro.

Yo, en mi inocencia, pensaba que ya estaba llegando, ya que la academia está cerca del metro, pero no era así. Calles cortadas, manifestación de jubilados, niños jugando, grupito de mujeres que vienen del mercado con sus carritos, la grúa que se lleva un coche, una señora con silla de ruedas que me pide que le ayude a cambiar de acera, semáforos eternamente en rojo...

Ya no sabía ni quien era, si el santo Job que decía todo el mundo que era, o un clon de Hulk de los nervios que llevaba. ¡Quería llegar! Pero todo eran obstáculos. Incluso cuando llegaba a clase, en el estrecho vestíbulo paseaba un chico joven pegado a un móvil, enviándole besitos a la que debía ser su novia, una tal Jennifer ¡Por favor! ¡¡¡Qué eso no se hace aquí!!! ...pero ya era el último obstáculo. ¡Uf! ¡Media hora de retraso! Al fin en clase.

- Sí, Jennifer, sí... – dijo mirando alrededor, cerciorándose de lo que iba a decir - Sí, ya podemos hablar, jefe. Acaba de meterse en clase. No he podido retenerlo más.

-De acuerdo. Ordena dispersarse al resto de la gente.

Un rumor de hojas secas invadió todo el ambiente.


Hoy, realmente, no es el mejor día para ir con prisas.

viernes, octubre 21, 2005

Egoismo político y social.

Cada vez más estoy convencido de que este mundo -salvo honrosas excepciones- se está volviendo como una cabra. No se si es debido al exceso de información que recibimos cada día o a la estupidez congénita de la población, pero la realidad es esa. Más vale que los políticos se peguen un pellizco bien fuerte allí donde más duele, se callen, dejen de gastar recursos del Estado gratuitamente en Estatutos y en recursos de inconstitucionalidad banales con que fastidiar al otro partido, y se dediquen a arreglar lo que realmente afecta a la gente, que para eso se les vota y para eso viven del cuento público.

Si trabajasen los políticos como Dios manda, a favor del ciudadano y no únicamente para sus intereses políticos personales, a lo mejor no hubiese sido multado por un guardia urbano un conductor cuando presenciando un accidente llamó a los servicios de urgencia a través de su móvil. ¿Broma? No, realidad. Los maleantes más peligrosos hacen lo que les da la gana; los Farruquitos asesinos pagando ya están redimidos de sus cargos y los estafadores corren como Pedro por su casa, pero eso sí, los niños con monopatín serán multados con 3000 euros y si encima ayudas a alguien en carretera, como hayas utilizado tu móvil, multazo que te crió.

Esta sociedad hipócritamente dirigida por cuatro vividores metidos a políticos, promociona lo malo respecto lo bueno, castigando con mano de hierro las faltas más leves como recurso chulesco destinado a esconder ante la población la impotencia -o desidia- de su nula capacidad de controlar los delitos clamorosos y deleznables. Si tú compras un CD en el top manta, eres un delincuente; el proxeneta que explota a las prostitutas, simplemente un empresario del sexo. De paranoia.

Los políticos, a lo suyo, a hacer amistades entre los altos jerifaltes económicos, en busca de una cómoda ubicación con la que seguir chupando del bote una vez políticamente jubilados. Y mientras tanto, los bancos y cajas se forran con el sudor y la angustia de la gente de la calle, obteniendo unos beneficios estratosféricamente inmorales a costa mayoritariamente de una necesidad básica como es la vivienda. Sólo los beneficios de este año de La Caixa y el Banco Popular, si fuesen repartidos equitativamente entre todos los españoles, tocarían a más de 40 euros per cápita. ¿A cuanta gente necesitada no ayudaría ese dinero a vivir un poco mejor? ¿Es aceptable esa injusticia?

Pues así con todo, y los políticos, que debieran de ser los primeros en dar ejemplo, son los primeros mangantes en aprovecharse de su holgada situación. ¿Tan difícil resulta que todos pensemos algo más en los demás y dejemos de mirarnos el ombligo obsesivamente? Si así fuera, seguramente encontraríamos la felicidad que tan ansiosamente anhelamos.

Carpe Diem, sí, pero Memento Mori.

jueves, octubre 20, 2005

El obsoleto dinosaurio de la pesca

Uno de los múltiples conflictos laborales que se están produciendo en estos días es el del sector pesquero. Ellos, en sus reclamaciones, solicitan un gasoil más barato -subvencionado si puede ser- o una exención del pago de la Seguridad Social durante un año, una bonificación del 60% del IRPF, la exención del pago del impuesto de sociedades y mejoras en las tasas portuarias. Me parece muy bien que intenten sacar lo que puedan, pero considero que mantener a la obsoleta flota pesquera más grande de Europa a base de subvenciones es tener un rostro bastante duro.

España tiene una flota pesquera absolutamente desproporcionada para el territorio que posee -18.900 barcos- y por si sola corresponde a una cuarta parte de la flota total Europea. Esta flota es superior a la de Francia y Reino Unido juntas y tan solo la de Galicia ya supera con creces la de todo Portugal. Demencial.

Si tenemos en cuenta que los países solo tienen autorización de pesca en sus propias aguas jurisdiccionales y que los que disponen de caladeros potentes dan permisos limitados de pesca a los barcos extranjeros -la justa fama de “pirañas del mar” que tenemos no ayuda mucho a conseguir permisos- , nos encontramos con que buena parte de los pescadores han de vivir de las capturas que obtienen en las aguas españolas. ¿Resultado? Unos caladeros sobreexplotados al máximo que obligan a hacer cada vez muchos más kilómetros que antes, con unos costos de gasóleo constantemente al alza y que hace que se arramble hasta con las piedras.

En esta situación, querer que se sostenga la forma de vida de unas 60.000 personas a base de talonario estatal, habiendo una cantidad ingente de industrias y comercios que se han tenido que ir al cierre y cuyos trabajadores se han tenido que buscar las algarrobas como buenamente han podido, lo encuentro de una injusticia suprema y un agravio comparativo pavoroso.

La pesca ha cambiado a peor y toda la actual flota es una simple rémora de la época del desarrollismo franquista; un gato al cual nadie ha puesto el cascabel de la modernidad. Dinamarca, con una flota que es una quinta parte de la española obtiene más capturas que España. ¿Es razonable seguir aguantando un sector en franca decadencia debido a su propia exagerada actividad? Ni es bueno medioambientalmente hablando, ni lo es para la economía del país.

Los pescadores siguen en huelga sin salir a la mar. ¡Y que dure! Será la única forma de hacer que desaparezca la mitad de las barcas y, de paso, permitir que el mar se recupere lo suficiente como para que las que queden puedan vivir decentemente.

Pan para hoy y hambre para mañana. Somos egoístas hasta para eso.

miércoles, octubre 19, 2005

Las agujereadas arcas del incivismo

En el Ayuntamiento de Barcelona, tras el paso del Espíritu Santo, se han propuesto -¿seriamente?- arreglar el asunto del incivismo en las calles de la ciudad. Las soluciones aportadas desde el consistorio son originales y atacan el problema de raíz, es decir, que como siempre el remedio es multa que te crió. Qué curioso que todas las medidas para arreglar todo comportamiento ciudadano tachado de incívico siempre redunden en lo mismo: dinero para el pozo sin fondo que es el arca municipal y el ciudadano a rascarse el bolsillo.

Las tarifas contra el incivismo serán las siguientes:

-Prostituirse en la calle: hasta 600 euros.
-Clientes de prostitutas: hasta 600 euros.
-Mendicidad “agresiva”: hasta 1500 euros.
-Vendedores de top manta: hasta 500 euros.
-Compradores de top manta: hasta 500 euros.
-Botellón: hasta 1500 euros.
-Orinar, defecar o escupir en la vía pública: hasta 1500 euros.
-Vomitar: hasta 1500 euros.
-Monopatines y trileros: hasta 3000 euros.

Resulta impresionante el criterio que ha utilizado el munícipe barcelonés para determinar la cuantía- y por tanto la gravedad- de los delitos a castigar pecuniariamente.

-Los críos con un monopatín son un peligro público de extrema gravedad y según el Sr. Clos, se equiparan a las mafias de estafadores que forman los trileros.

-Vomitar (acto reflejo del cuerpo, difícilmente controlable) en una calle y escupir será penado con 1500 euros del ala y se equiparan en gravedad a orinar y defecar en la calle, cuando estas dos últimas son productos de la desidia y poca vergüenza de quien lo lleva a cabo y debiera estar fuertemente penadas.

-Las prostitutas de calle, usualmente las más pobres, desgraciadas y maltratadas, serán castigadas doblemente con 600 euros por ejercer, y otros 600 al cliente. Sin embargo sus “chulos”-en fino, proxenetas- y la prostitución de lujo, no merecen la más mínima punición. Molestan menos. Que malo es ser pobre.

-Consumir alcohol en la calle, hasta 1500 euros. Curiosamente, el problema del “botellón” se ha producido como forma de beber de una forma más barata entre la gente más joven y de menos capacidad económica. El rico, una vez más no tiene más problema. Ahora, eso si, si es en terrazas o el “bebercio” lo organiza el Ayuntamiento, estará permitido. Eso es cara dura y no la de la esfinge.

-Los lavaparabrisas “agresivos” se tendrán que chupar 1500 euros como se pasen un poco de la raya. Eso si, las mafias de mendigos y tullidos de metros, trenes y esquinas, “agrediéndote” los oídos por la mañana con un acordeón desafinado, seguirán haciendo de las suyas impunemente.

-Y el colmo, comparar a los compradores y vendedores del “top manta” con delincuentes, y penados casi como la prostitución en la calle, y de mientras, las discográficas racaneando ganancias a los autores y robando vilmente a los clientes con unos precios de los CD’s abusivos, y muchas veces con un contenido de una calidad más que dudosa.

Esto es una más de las “dietas milagro” para hacer que Barcelona sea más habitable a base de afán recaudatorio, lejos de las costosas campañas de concienciación en las escuelas -donde no dan votos, pero de efectividad contrastada- y a años luz de las caras inversiones dedicadas a aumentar la dotación de la Guardia Urbana, cuya exigua presencia en las calles es totalmente ineficaz para mejorar el civismo y lleva a los urbanos a no poder atender todas las necesidades de una ciudad cada vez más compleja y visitada, con el consiguiente descontento social.

Pero claro, si se quería un Forum 2004 con déficit cero a cargo del Excelentísimo Ayuntamiento de Barcelona… ¡Algo se tenía que sacrificar! ¿No?

lunes, octubre 17, 2005

Naturaleza antiespeculativa.

Ayer por la mañana me dediqué a hacer campaña reivindicativa medioambientalista. Mis amigos de Projecte Llobregat organizaron -junto con otras entidades de los pueblos de alrededor- una bicicletada para visitar el antiguo cauce del rio Llobregat, el cual fue desviado hace un año, y hacer fuerza para que se preserve sin construir los restos del rio viejo.

El cauce viejo, en los proyectos de actuación, se previó que quedaría seco al procederse a la apertura del nuevo cauce pero contra todo pronóstico, el cauce,lejos de secarse, se ha convertido en una laguna inmensa debido a las filtraciones de agua del acuífero y se ha vuelto un autentico vergel de vida. El agua que le llega es infinitamente de mejor calidad que la que corría por el rio y han vuelto un montón de especies de pájaros, peces, tortugas... Una vez más podemos comprobar que los ingenieros, cuando se ponen a hacer grandes obras, no tienen ni puta idea de las consecuencias de lo que van a hacer, por mucho informe de impacto ambiental que hagan. Previo pago, ellos destruyen y luego construyen. Punto.

Bien, pues la bicicletada salió de Hospitalet-Centre sobre las 10.30 h. (En principio teniamos que haber salido a las 10 h., pero la guardia urbana de L'H se presentó cuando quiso y salimos más tarde. Recogimos a los ciclistas de Bellvitge y a los de El Prat, y a un urbano, que al querer volver a L'Hospitalet, pilló gravilla y se dió un costalazo con la moto, pero sin mayor gravedad. En el punto donde se efectuó el desvio se unieron a la marcha los de Sant Boi.

La marcha llegó a juntar entre unas 175 y 200 personas, todo un éxito de convocatoria, por que pensabamos que ibamos a ser cuatro y el cabo y, al final, la gente se animó bastante. Se hicieron los parlamentos explicando el problema, una en el puente de Mercabarna y otra en un acceso en el medio del antiguo lecho, y de forma demasiado lenta para lo que está uno acostumbrado a bicicletear hicimos el recorrido. Bueno, personalmente, el último trozo -la visita a la antigua desembocadura- no la hice por ser ya demasiado tarde para un amiguete que vino conmigo y nos volvimos, pero uno es un asiduo de la zona, y no me cuesta mucho acercarme en cualquier momento.

Esta mañana he visto el blog de Projecte Llobregat, y han tenido la idea de poner los links a los medios de comunicación que dieron cobertura a la noticia. Con la sorpresa de que cada uno ha vivido la noticia como le ha parecido. ¡Para que despues digan de la objetividad de los medios!

Eso si, por casualidad, el medio de comunicación que más ha deformado la realidad ha sido Telenoticies.com (web de TV3). Que el asunto afecte de lleno a los planes de la Generalitat, supongo que no tendrá nada que ver.

¡Que malpensado soy!

domingo, octubre 16, 2005

Hoy, cuento: El trabajo.

Ayer a última hora me llamaron del paro para decirme que tenían un trabajo. No me quisieron especificar nada, pero sí me comentaron que mi perfil concordaba con las de la persona que buscaban. Y aquí estoy, con casi cuatro horas de cola en mis piernas.

La verdad sea dicha, que la espera se hace dura, pero la necesidad imperiosa te obliga a hacer cualquier cosa y a superar cualquier obstáculo. De hecho, hace más de 3 años que quedé en el paro, tras hacer suspensión de pagos la fábrica en la que trabajaba, justo dos meses después de que el administrador se comprara un flamante Lamborghini Gallardo de casi 150.000 euros. Yo, personalmente, no quiero pensar mal, pero...

Fue entonces cuando empezó mi calvario personal, ya que, aprovechando la que aparecía como una época estable, con una faena segura, bien remunerada e indefinida, decidí embarcarme en la compra de un piso y de un nuevo coche dos meses antes del hundimiento de la empresa. De hecho, el ver el nuevo coche del administrador me autoconvenció de la solidez de la empresa y me metí hasta las cejas en una hipoteca de bajo interés y en la financiación de un coche. Aproveché incluso el poco dinero que podía quedarme para comer, ya que acostumbrábamos a comer con los generosos tickets que nos proporcionaba la empresa diariamente. No tenia necesidad de ahorrar nada. Poco duró la alegría.

Al cerrar la fábrica, todo se vino abajo. Fue horrible, con la penosa paga del paro no tenía mas que para comer. La hipoteca, el coche y una inesperada subida de intereses se comieron los paupérrimos ahorros que no me había gastado, y el banco acabó por echárseme encima como un buitre sobre su carroña. Me embargaron y me quedé en la calle, sin piso y sin coche. Pude encontrar un ridículo piso de maloliente e insalubre ambiente a cuyo alquiler tenía que dedicar el 75% de mi paga. Esto que no lo había vivido jamás antes, era lo más parecido al infierno que puede una persona encontrar. Paralelamente buscaba trabajo sin cesar, pero cada entrevista era una nueva derrota. Un no tras otro no... mi estima se encontraba por los suelos, mi perfil no encajaba con nada ni nadie. Me quería morir. Jornada tras jornada aquellas promesas iniciales de recolocación de la plantilla, se presentaban como simples excusas para callarnos, y caí en una profunda depresión viendo como se acercaba el día en que la prestación al desempleo expiraría y no obtenía ningún trabajo. Pensé en suicidarme. Por suerte de la llamada de ayer, que me ha abierto un camino a la esperanza; una luz en mi vida oscura.

Por cierto, ahora me toca...

-¿Sr. García? Mire. La oferta de empleo que hemos recibido es para ser encargado de almacén de una famosa tienda del centro de la ciudad. El contrato, tras un periodo de prueba de 1 mes, será de carácter indefinido con un sueldo muy interesante. El horario de trabajo es el normal de una tienda: de lunes a sábados de 10 a 13.30 y de 16 a 20 h y le tocará trabajar un sábado sí y otro no según el tur...

-¿¿Sábados?? ¡Ni loco! No, no... no me interesa la oferta, lo siento.

-Pero...

-No insista. Por aquí no paso, y no paso. Buenos días.

sábado, octubre 15, 2005

Avenidas de mortal ignorancia.

Una vez más, y como suele ser habitual cuando hay tormentas, tenemos que lamentar pérdidas humanas debido a las riadas. Se avisa por pasiva y por activa de que la gente vaya con mucho cuidado cuando haya estos temporales de agua, y pese a todo, siempre acaba ocurriendo alguna desgracia. Algunas de las víctimas son debidas a accidentes diversos, tales como desprendimientos de cornisas, caídas de árboles, etc..., pero el 99% de las muertes son de gente que iba dentro del coche y éste fue arroyado por la avenida de agua. La ignorancia y la soberbia humanas, una vez más, se presentan como las grandes y trágicas protagonistas.

Una de las cosas que me llevaron a estudiar geología fueron, justamente, las rieras -también llamadas torrenteras- esos cursos de agua intermitentes que llevan agua sólo cuando llueve. Su funcionamiento me atrae como si fuera un imán, y durante la carrera, como un auténtico “caza-riadas”, iba a sacar fotografías que me sirvieron para sacar algún que otro notable. Incluso alguna una vez los de Protección Civil me han intentado expulsar -sin mucho éxito- del dique del Llobregat algún día que bajaba muy crecido y no me pude resistir a echar una mirada; mirada de admiración y siempre respetuosa, eso si. Este bagaje me ha servido para confirmar que el agua es blandita, sí, y de aspecto inofensivo, pero que cuando es capaz de arrasar montañas, por algo será.

Cuando una riera baja en plena acción, el agua no es agua, sino una mezcla quasi-gelatinosa de lodo, piedras y tierra. Todo lo que encuentra a su paso lo arrastra con un sordo ruido a piedras en movimiento que pone los pelos de punta, y si las tormentas que generan la riada son muy virulentas y puntuales, generan olas que viajan encima de la capa de agua que ya está bajando por el cauce. El espectáculo de ver un verdadero “tsunami” pluvial correr por encima del agua de un torrente que baja a toda velocidad es de una belleza comparable solo a su excepcional potencia de destrucción.

La peligrosidad de las rieras y torrentes son perfectamente conocidas, pero la gente, ignorante de la fuerza que puede llevar con tan solo un par de palmos de agua, y la soberbia sensación de seguridad que da el conducir 1200 kilos de chatarra, se meten en el cauce intentando atravesarlos y son arrastrados con pasmosa facilidad, con los efectos de todos conocidos.

Un coche, aunque parezca que es muy seguro, es una auténtica trampa mortal cuando entra en contacto con el agua. Cuando ésta tiene un poco más de un palmo y vamos circulando a una cierta velocidad, el agua llega a estar en contacto con los bajos del vehículo deslizándose éste por encima de ella como si fuera un surf. Los neumáticos en esta situación actúan como flotadores elevando el coche, el cual deja de tener sustentación ya que gran parte del peso lo está soportando el agua al estar en contacto con los bajos. Si en estos momentos, el agua baja con cierta velocidad, el automóvil se convierte en una verdadera zodiak descontrolada, pero sin ninguna de sus ventajas y con todos sus inconvenientes.

Las autoridades conocen lo peligroso de las rieras y los ríos desbordados y por eso se aprestan a cerrar los accesos que puedan ser susceptibles de ser peligrosos. Sin embargo, algunas personas de poca sesera y mucha irresponsabilidad, se saltan los controles y se adentran en los cauces con la orgullosa intención de cruzarlos. No siempre lo consiguen. Este ha sido el caso de tres personas que han perecido en sendos coches al intentar cruzar un torrente en la Costa Brava. Los desgraciados hicieron caso omiso a la señalización de prohibición, y lo que es peor, a los propios agentes que intentaban evitar que lo vadearan.

Inútil. La riera se ha cobrado sus victimas. Ahora solo falta enterrarlos.

viernes, octubre 14, 2005

Un trabajo bien hecho

Todo llega, y todo pasa. Al fin está lloviendo con ganas. Pero como siempre pasa en esta área mediterránea, o no llueve o llueve peor que en los monzones de la India. En algunos sitios de Catalunya ha caído, en lo que llevamos de semana, la mitad de lo que estadísticamente cae en todo un año y en Barcelona esta noche se ha producido una de las trombas de agua más importantes de los últimos cien años. Desde luego, tenemos un tiempo que está como las personas, es decir, como una puta cabra.

Sin embargo, y a pesar del diluvio que está cayendo, la ciudad de Barcelona ni se ha ahogado -para desconsuelo de algunos- ni ha habido el gran caos que pudiera esperarse. El metro ha quedado inundado en una estación en obras, pero para lo que ha caído -y está cayendo-, ha sido lo menos que podía haber pasado. Y es que, por una vez, y sin que sirva de precedente, las cosas se han hecho bien y tenemos una red de 1700 Km. de alcantarillado de una eficiencia altísima, modélica a nivel mundial. Es de suponer que en asuntos “tan sucios” los políticos no han metido mano -ya deben tener bastante con los suyos- y las cosas se han podido construir con dos dedos de frente.

Las antiguas rieras y torrentes que bajando desde el Tibidabo formaron el Llano de Barcelona, desaparecieron ya hace muchos años engullidas por el avance urbanístico. Algunas de ellas fueron en los años 60-70, simplemente rellenas con escombros y fueron edificadas encima (el caso del hundimiento del Carmel fue debido, en parte a este tipo de actuación) y otras se cubrieron para evitar los problemas de las crecidas súbitas (caso de la Riera de Horta o de la antigua riera que también era la Rambla).

Durante los últimos años se han construido -para regocijo de usuarios de calles en obras- una gran cantidad de nuevos colectores pluviales y aljibes subterráneos gigantescos con los cuales frenar las aguas de avenida. Ha sido una inversión sorda, de aquellas que no salen en las portadas de los periódicos en boca de los políticos, pero que ha redundado directamente en la calidad de vida de la ciudadanía, como hemos podido comprobar en estos días: 142 l/m2 en 24 horas en el centro de Barcelona y no ha pasado nada.

Un claro ejemplo de que las cosas se pueden hacer bien, siempre y cuando los políticos no metan “la pipa” y se estén quietecitos, claro.

Si queréis chafardear un poco y viajar virtualmente por el alcantarillado de la “Olímpica” podéis visitar las webs de BCN SUBSÒL y de CLABSA. Valen la pena.

miércoles, octubre 12, 2005

La lejanía de los sentimientos comunes.

Día 12 de octubre, hoy celebramos el Día de la Hispanidad y la Fiesta Nacional de España... quien la celebre, claro. Para mí simplemente es un día de fiesta oficial más, un día de fiesta que aunque siempre sea de agradecer, he de pagarme yo de mi bolsillo como buen autónomo que soy. Apreciaciones económicas al margen, la verdad es que a mí, eso de la españolidad, España y la hispanidad, siempre han sido términos que me han sonado alejadísimos, como una cosa oficial que viene impuesta desde la otra punta del mundo y que solo me afecta de tanto en tanto para votar y para pagar mis impuestos, mal que les pese a muchos.

Mi realidad personal es totalmente diferente, una realidad que no les gusta demasiado a los políticos de Madrid y que hacen de España su modus vivendi. Soy español porque he nacido en la actual España, consta en el carnet de identidad y porque desde fuera de las fronteras españolas yo soy español a todos los efectos. Sin embargo, no tengo ningún sentimiento especial de estima a lo “español”, más que nada porque en cuanto paso las fronteras de Catalunya, yo no soy un español más, sino que paso a ser para el grueso de la población un “polaco de mierda”. No me negarán que la situación, como mínimo, resulta chocante.

Personalmente, al ser un tanto tímido, siempre he tendido a la introspección y la búsqueda de lo cercano respecto lo lejano. Supongo que es por eso que lo catalán me queda mucho más cercano, conocido -y como conocido, estimado- que lo de afuera de Catalunya. Un resto de España que reacciona con resentimiento xenófobo cuando ve mi coche con matrícula de Barcelona y la bandera catalana, no habiendo hecho absolutamente nada para granjearme dicha animadversión, no ayuda a sentirme integrado en esta comunidad en la que me encuentro abocado a convivir.

Ya el colmo lo vivimos el día del 11-M. Mis padres son castellanos, mi padre de Cuenca, pero vino a Barcelona con siete años con mis abuelos huyendo de la represión de los caciques franquistas de su pueblo durante la posguerra, y mi madre de Zamora, pero criada en Aragón y venida aquí en los 60 -catalanes de pura cepa, vamos. Pues bien, mis padres tienen una pareja de amigos que viven en Madrid, y cuando nos enteramos del atentado les faltó tiempo para llamarles por teléfono para ver si se encontraban bien. El saludo por parte de la mujer fue tremendo: “¡Anda la que nos habéis armado los catalanes!”. Mis padres se quedaron de pasta de boniato ante tamaña ostia racista y menos proviniendo de unos supuestos “amigos”. Curiosamente, después, cuando se supo que había sido Al-Qaeda, no tuvieron la decencia de pedirnos disculpas. Orgullo “español”, sin duda.

Desde el resto de España siempre se nos ha visto como el elemento a erradicar, el grano en el culo que no hace más que joder la armonía centralista del país. No se nos deja ser españoles a nuestra forma, sino que se ha de ser españoles desde el punto de vista de las oligarquías que mandan en Madrid, las que mueven el poder político, el económico y lo que es peor, el militar -que son las que organizan el desfile “patriótico”.

Se vende que lo catalán es enemigo de lo español, cuando en realidad no lo es en absoluto, pueden ser complementarios, porque ambos sentimientos se mueven a dos niveles muy diferentes, pero mientras que haya un extremo poderoso que tire hacia un lado, habrá otro extremo que tire en el sentido contrario. Cuanto más presión se haga para “españolizar”, más presión se hará para “catalanizar”, y así tenemos que los ataques anticatalanes denodados de los nacionalistas españoles del PP provocaron que un partido independentista ascendiera al gobierno de la Generalitat.

Desde Madrid lo único que se quiere de Catalunya son sus cuartos, y cuando pedimos ser un poco nosotros mismos, se nos niega la mayor y se nos trata de antiespañoles y separatistas. Solo pedimos una habitación para nosotros mismos dentro del piso que es España, no irnos. ¿Alguien puede extrañarse de que haya quien se plantee el irse del piso si se niega todo sistemáticamente y sin razón aparente?

El problema a lo mejor estriba en que pagamos buena parte del alquiler del piso.

¡Acabáramos!

martes, octubre 11, 2005

La dura caza del alma

Si de algo tengo fama entre mis amigos es de ser un hueso difícil de roer para todo aquel que intenta convencerme de alguna cosa en la que no creo. Ellos lo han intentado muchísimas veces y si bien no soy en absoluto refractario a lo que me digan, si tengo las cosas claras -y normalmente las suelo tener- no hay quien me haga bajar del burro, manteniendo mis pensamientos y mi proceder hasta las últimas consecuencias. Pero claro, no todo el mundo sabe que pie calzo, y este pequeño detalle resulta un tanto decepcionante para todo tipo de vendedores y apóstoles varios que, creyendo picar en carne porque jamás dejo de tratarlos con corrección, se encuentran con un muro infranqueable.

Éste fue el caso de una visita que me hicieron un par de mujeres de los Testigos de Jehová a mi tienda. El caso es que no me eran desconocidas, al ser mi madre la que usualmente las atendía -sin conocer que de alguien me viene esa tozudez- ya que ellas creían que tenían algo a sacar y periódicamente le hacían su visita. Sin embargo, aquel día no estaba ella, y me ofrecí a atenderlas. La pareja cayó en la “trampa” y entraron al trapo como dos miuras. Testigos de Jehová... puede ser interesante -me dije.

Mi primera intervención les hizo arrancarse con todas sus fuerzas: “Dios es injusto”. ¡Puaf! ¡Que les fui a decir! Empezaron a soltarme la serenata de que si todo está controlado por Dios, que si Dios decide lo que es bueno y malo, que si la Biblia, que si patatín, que si patatán... pero claro, su punto flaco es que todo su discurso era de FE, es decir sin ningún tipo de racionamiento, ya que éste les desviaba de lo que habían enseñado. La batería antiaérea de mi defensa era a base de poner ejemplos prácticos razonados que desmoronaban sus teorías y “atacaban” la supuesta divinidad e inmutabilidad de las palabras de la Biblia, por ejemplo, destacando las diferencias de sentido de las palabras al ser traducidas que pueden cambiar el sentido de las frases o bien la percepción equívoca de un mismo hecho por dos personas diferentes. Siempre he sido un “torpedero”.

Ellas se defendían con uñas y dientes, repitiendo una y otra vez lo mismo que les habían enseñado y en lo cual creían a pies juntillas. Sin embargo, las encerroné de tal forma que una de ellas -el elemento más pasivo- me acabó por dar la razón de que la Biblia simplemente era cuestión de opinión. Ello hizo rizársele los pelos a la otra -el elemento activo- y con un “¡Este es un filósofo!”, se despidió rápidamente y dió por acabada la conversación, dejándome casi con la palabra en la boca. Se ve que para ellos el pensar debe ser como la lepra.

La cuestión es que “mis amigas”, desde entonces, han venido más bien poco por el establecimiento y solo para saludarme rápidamente y preguntar por mi madre -la cual ya no viene por la tienda-, eludiendo toda conversación o intención de “convertirme” - con tres cuartos de hora tuvo bastante por lo visto. Curiosamente las veces que ha venido, solo lo ha hecho “la voz cantante” del dúo. Aquella mujer que me dio la razón, jamás la he vuelto a ver.

¿El cazador cazado?.

lunes, octubre 10, 2005

Indignantes cortinas de humo

Cada vez que enciendes la tele, lees un periódico, te conectas a internet o escuchas la radio, siempre acabas enterándote de las mismas noticias. Que si el Estatut, que si se rompe España en dos mil cachos, que si el PP trata a Zapatero como si fuera Hitler, que si los vascos, que si el catalanismo, que si Carod-Rovira, que si la españolidad, que si los inmigrantes... siempre con la misma cantinela política. Mentiras o medias verdades, que de tan repetidas por los mass media de los distintos partidos, acaban por convertirse en verdades como puños por puro interés de quien las emite. Sin embargo, toda esta parafernalia de humo y fuegos de artificio está ocultando la visión de cosas mucho más graves que afectan a esta sociedad, pero que no interesa que se vean. Es el conocido “pan y circo” de época romana adaptado a los nuevos tiempos en un “pan y política” cegador de la realidad.

Y como muestra, un botón. En 1999 en la localidad de Olot (Gerona), un cabo de la policía municipal es denunciado por un robo cometido en un establecimiento de ropa de la población. Dicho establecimiento fue objeto de un atraco, dándose aviso a la policía. Cuando se personaron los agentes, los agresores ya habían huido, pero les faltó tiempo a los supuestos “defensores” para arramblar con la recaudación de la caja que subía a algo más de 200 euros. Conocido el delito, se denunció al cabo en cuestión como autor del robo de la recaudación y fue apartado del servicio activo en espera del juicio.

La gravedad del caso proviene de que como han pasado más de 5 años de la denuncia y aún no ha salido el juicio, el delito ha prescrito y no se le puede juzgar por él. Pero el disloque aún no acaba aquí, ya que el ayuntamiento de Olot ha tenido que estar pagando ÍNTEGRO el sueldo de dicho funcionario “manos-largas” durante los últimos 5 años, dado que no existe un juicio que confirme de forma oficial su culpabilidad o inocencia, pese a que el mismo consistorio ha estado haciendo reiteradas reclamaciones durante estos años a la judicatura para que se celebrara la vista.

La guinda a tanto estropicio judicial, la pone el hecho de que como el delito denunciado ha prescrito, dicho agente policial ha tenido que ser readmitido en la plantilla de la guardia urbana y recolocado -si bien no con el grado de cabo- a las faenas propias de un agente de la autoridad municipal, es decir, lo han puesto a patrullar por las calles. La zorra a guardar gallinas, lo nunca visto.

Y de mientras, los partidos políticos gastando millones públicos y malgastando recursos pertenecientes a la Justicia, para buscar inconstitucionalidades inexistentes, impedir proyectos de la oposición y remover las bajas pasiones de las conciencias de los españoles en mil pleitos eternos e inútiles, cuyo único propósito es el de conseguir votos entre los diferentes electorados. El hecho de que la justicia, en la realidad de la calle, no funcione en absoluto, no les produce el más mínimo remordimiento. Ellos a lo suyo, que es lo que les interesa A ELLOS.

Los catalanes somos todos, gracias a nuestro Estatut, unos terroristas, y los subsaharianos son todos unas alimañas dignas de exterminar, sin embargo en Olot, sus habitantes, cada vez que ven un guardia urbano, tienen que vigilar bien sus bolsos y carteras.

Atajo de sinvergüenzas.

viernes, octubre 07, 2005

La sospechosa amenaza del lobo.

¡Vaya por Dios! Ahora, justamente ahora, que George Bush tiene unos índices de popularidad que lo dejan a la altura del betún, desde fuentes oficiales se dice que tienen “constancia de una amenaza cierta de atentados” en el metro de Nueva York y que anden con cuidado. Se ha de ser tonto, o estadounidense, para no ver cual es el juego de los adláteres de este ignorante borrachín metido a presidente que está jugando a ser el emperador del mundo.

El estado de nervios que la sociedad americana está soportando tras las reiteradas llamadas desde la Casa Blanca del tipo “que viene el lobo” ante la posibilidad de repetición de otro 11-S, es de tal calibre, que no es de extrañar que ante cualquier situación de mínima sospecha, primero cosan a balazos a cualquiera y después le pregunten. Con este recurso fácil, el gobierno republicano ha encontrado la forma más cómoda de tener a toda la población acojonada, a sus pies y apoyándole en lo que sea menester. Impresionante.

Cuando las cosas vienen mal dadas para su presidente o bien interesa desviar la atención pública de otras situaciones de compromiso para el gobierno, no tienen más que decir que existen “posibilidades fidedignas” de ataque desde el exterior para que toda la gente se olvide de lo que tengan que olvidarse. Da lo mismo que, con ese anuncio, hayan conseguido convertir en “certeza absoluta” una ambigüedad infinita, la población ha escuchado “ataque”, que es lo que importaba, y ya no se plantearán nada más. Darán su apoyo incondicional a su presidente y con ello se olvidarán de que su popularidad está por los suelos, de que su gestión de los desastres de los huracanes ha sido nula, que la economía ha caído en picado e incluso se olvidarán de sus miles de muertos en Irak. La jugada es perfecta, pero humanamente vomitiva.

El gobierno Bush está utilizando el terrorismo de estado como método para que su lucha particular contra el terrorismo no le afecte en lo más mínimo, y lo que es peor, su población ciega por el miedo actúa como el fiel rebaño que le pertenece. Bush y su camarilla han convertido un país “libre” en un país donde la disidencia está castigada y la libertad de pensamiento un simple juego de palabras, sacrificados en bien de los intereses de una oligarquía política y económica que se encuentra a años luz de las estructuras de la sociedad a la que gobierna, al no existir ningún lazo de unión con ella más allá de los votos.

El miedo imbuido desde el gobierno ha invadido Norteamérica de tal forma, que si esas gentes tuvieran el problema de ETA como lo tenemos en este país, la mitad ya se hubiesen suicidado. Por suerte, por esta parte del mundo no somos iguales.

Que se lo pregunten al “amigo” de Bush.

jueves, octubre 06, 2005

Tiburones con piel solidaria.

Desde luego, yo no sé que hemos hecho en L’Hospitalet para tener los políticos que nos han tocado en suerte porque, aunque parezca lo contrario, no nos los merecemos. Hace unos días que explicaba en esta misma página, el problema que teníamos en el barrio del Centro con la pretendida urbanización de la plaza Lluis Companys por parte del ayuntamiento y cómo la gente del barrio se había movilizado de motu propio para detener semejante barrabasada. Lo mejor es que la movilización parece que ha sido efectiva y el consistorio ha entablado conversaciones con los grupos vecinales. Pues bien, ante el éxito conseguido, les ha faltado tiempo a los “tiburones” de turno para salir a la caza de la medalla.

Para hacer más presión al ayuntamiento, se ha convocado este sábado una concentración en el sitio en que está previsto construir. Pero -¡oh casualidad!- han aparecido todos los buzones del barrio con unos pasquines de CiU en que convocan a ir a la manifestación para defender el parque. Evidentemente, todo apoyo es poco para poder conseguir lo que se reclama, pero es que en este caso, el tal apoyo no es más que una instrumentalización de la lucha del movimiento vecinal para hacerse publicidad electoral. El futuro de la plaza les importa un carajo, pero les ha venido de maravilla para lucir el ego de su candidata, la ambiciosa Meritxell Borràs, y no pueden perder la oportunidad. Y no la perderán.

En esta ciudad, por mucho que nos pese y les pese a la oposición, hay PSC para décadas dada la tendencia al voto socialista de buena parte de la población inmigrada en los años 60 y 70, siendo en buena parte un voto cautivo, que o vota socialista o simplemente no vota. CiU lo sabe -al igual que todos-, pero lejos de obrar en consecuencia y capear el temporal como puede en espera que el relevo generacional ponga las cosas más en su sitio, la Sra. Borràs aprovecha la menor circunstancia para ir a la caza de la medalla y, si puede, salir en la foto. No le importa lo más mínimo utilizar las asociaciones y el trabajo vecinal si puede sacar un pingüe rédito electoral. Y este es el caso.

Utilizar el trabajo ajeno para apuntarse tantos políticos es de una bajeza sublime, pero aún lo es más si durante todos estos últimos meses ningún partido ha movido pieza a favor de la reclamación vecinal. Ha sido ver la posibilidad que la iniciativa popular prospere, lo que ha hecho que con toda la jeta del mundo, un partido político concreto -en este caso CiU- se suba a carro ganador para lucir como propios los méritos ajenos. Asqueroso.

Desgraciadamente tendremos Corbacho hasta el día del juicio, pero me parece que otras tendrán que ahogar sus ambiciones hasta la misma fecha, pero esta vez por méritos propios.

Amén.

miércoles, octubre 05, 2005

Las infaustas mujeres-chicle

Tenemos en L’Hospitalet un monumento abstracto que se llama “L’Acollidora” (La acogedora) porque está dedicada a la ciudad y a su tradición de inmigración. A esta estatua, donde se insinúan los rasgos de una mujer, le sale un supuesto brazo de la cabeza, de tal forma que se la bautizó con cierta sorna como “la del hachazo en la cabeza”. Sea por esto o por otra cuestión, años a venir, diversas asociaciones tomaron esta estatua como escaparate donde denunciar los diferentes episodios de violencia de género contra las mujeres, y cada vez que se produce uno aparece un folio pegado con el nombre, la fecha y la causa. Resulta realmente inquietante ver que cada vez que se pasa por delante de aquella figura, aparece un nombre de mujer nuevo. Más que una estatua es un auténtico monumento funerario.

Tengo claro porqué existe tal alud de violencia para con las mujeres por parte de los hombres, ya que todos los roles antaño evidentes y estrictos de poder a favor de ellos se están cayendo a pedazos y muchos complejos que escondían tras ese poder están quedando al descubierto. No es muy agradable ver crudamente nuestras miserias, y hay quienes lo pagan con quien tienen más cerca. Sin embargo, lo que me deja totalmente patidifuso es ver que una y otra vez, las mujeres tropiezan con la misma piedra. Tal vez sea porque tengo un punto de vista masculino, pero no lo llego a comprender.

Yo, soy feminista convencido, hasta el punto de creer que esta sociedad debiera estar regida por las mujeres porque, en general, se mueven como pez en el agua en las relaciones sociales, mientras que los hombres no lo hacemos tan cómodamente. Asimismo creo que las mujeres –excepto en cuestiones de fuerza física- tienen una capacidad superior que los hombres, y que son capaces de llegar al máximo en las tareas que se le encomiendan. Sin embargo, son tan capaces de llegar a ser “lo más”, que lo son hasta en lo que no debieran serlo: en ser tontas. Tontas de aguantar lo que no debieran, tontas en perdonar cuando no toca, tontas de no querer romper con el presente cuando resulta evidente que no es el mejor camino.

Una pareja problemática en que la mujer es maltratada, normalmente no lo es de la noche a la mañana, sino que suele empezar con situaciones desagradables de agravio por parte del “macho”. Insultos, desplantes, celos, situaciones feas, que presagian lo que ha de venir detrás y que a pesar de ser unos síntomas muy claros, una importante cantidad de mujeres no toman en consideración, llegando a los extremos de todos conocidos y por todo el mundo llorados. Ya le dediqué un post a una situación en concreto hace un tiempo (ver El reality show de la violencia de género).

¿Porqué son capaces de hacer como el chicle, que cuanto más las pisan, más se pegan? ¿Porqué no se sueltan de ese futuro horrible y que es una muerte anunciada a la larga? ¿Qué tienen miedo a perder en una relación que las denigra? ¿Son masoquistas?

De verdad, que por más que le doy vueltas no le encuentro una razón sensata a ese proceder, y sería interesante encontrarla porque seguramente en ella está el quid de la cuestión para evitar tanta sangría femenina.

¿Alguien tiene idea?

Un auténtico monumento funerario

lunes, octubre 03, 2005

Hombres con máscara de perro.

Ser un amante de los animales habla bastante a favor de la sensibilidad de las personas que poseen este sentimiento. Tener un perro o un gato, o un pájaro en buenas condiciones, indica además una persona con cierto grado de responsabilidad respecto lo que le rodea. Sin embargo, pocas veces podemos ver reflejado con tanta exactitud la parte más oscura del alma humana como en el mundo de los perros.

Si miramos con detenimiento las razas que hay de este ser viviente de diseño humano próximo al lobo, nos quedaremos estupefactos de la cantidad de perros que han sido diseñados para la lucha y para la intimidación, aprovechando sus cualidades violentas y su carácter gregario. Pit-bulls, boxers, dobermans, bulldogs, mastines napolitanos, presas canarios, rotweilers…y mil razas más de mil tamaños diferentes diseñadas –para desgracia del animal- exclusivamente para saciar el sadismo humano al hacer luchas entre perros o entre perros y toros u otros animales, o bien para servir de elemento intimidatorio allí donde la valentía humana flaquea.

Durante milenios, los perros han servido en las faenas del campo como ayudantes fieles de los cazadores o granjeros, sin embargo, ahora que las faenas del campo están desapareciendo, ya sea por la mecanización o por simple fiebre urbanista, el perro se está convirtiendo (lejos de su principal función originaria) en un mero objeto decorativo, o lo que es peor, en el “segurata” violento y fiel -pero sobretodo violento- con el que establecer una “guerra fría” con el hostil vecindario. El miedo a los demás en esta sociedad egoísta y narcisista está dando pingües beneficios a los criadores de estas razas agresivas.

Sin embargo, hemos de recordar que no son robots, ni personas, sino animales, y su instinto les lleva continuamente a la palestra informativa por los incidentes que se producen. Heridos graves e incluso muertes gratuitas de niños y mayores por los ataques descontrolados de estos perros creados para matar, son los peajes que hemos de pagar todos por que unos cuantos se encuentren “más seguros”. Estos nobles animales están siendo utilizados y modificados genéticamente, con graves perjuicios para la salud del propio animal, la mayoría de las veces para superar las carencias y complejos –muchos de ellos graves- de sus propios dueños. Un “¡es manso!” es la delgada línea roja que separa un juguete de un arma mortífera.

Un perro es un amigo fiel con múltiples cualidades, unas buenas y otras malas, que se han de reconocer y asumir. El jugar a dioses creando razas de perros cuyo único fin es utilizar unos animales inocentes como soldados o como armas en manos de los humanos es una canallada para con ellos.

Ellos no lo harían. El hombre, una vez más, sí lo ha hecho.


Ejemplo de ser humano sin perro.